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La pareja más comentada, el lasherindio y otras perlitas de Coviar y el Carrusel

Fue una Vendimia plagada de rosca política, con pocos empresarios y muchos funcionarios. Mirá las perlitas.
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Los furcios de Suarez. El gobernador Rodolfo Suarez tenía su discurso escrito. Pero el cansancio y el apuro le jugaron algunas malas pasadas y cometió algunos simpáticos furcios. En un momento clave de su alocución quiso reclamarle al Gobierno nacional que había prometido frenar las importaciones de vino. Pero dijo "exportaciones", como si fuera bueno hacerlo. También dijo "merojando", pero luego se rectificó y aclaró que quiso decir "mejorando". 

El yeismo de Massa. El ministro de Economía Sergio Massa es muy locuaz. Y tiene un modo particular de hablar. Aunque es de Tigre, tiene muy marcado el "yeismo" como si fuera porteño. Por eso generaban sonrisas las palabras donde ese modo se marcaba más: "polisha", Vashe" y así. 

El sol molesto. El desayuno se hizo en el patio interno del hotel Hyatt. Aunque el lugar era agradable, el sol pegaba de frente a muchos de los presentes, en espacial al palco de funcionarios que estaba frente al escenario. Abanicos, manos sobre la frente y muchos encandilados por el sol. El tema hasta fue motivo de chistes por parte de Massa y Suarez. "Están disfrutando del sol mendocino", recalcó Suarez. 

La pareja que fue comentarios de todos.  Muchos y muchas de las personalidades presentes fueron en pareja. Y hubo dos que sobresalieron. Una, la de Luis Petri y la periodista Cristina Pérez, quienes ya son habituales visitantes de eventos sociales. Pero la pareja que sorprendió fue la del intendente de Tunuyán Martín Aveiro y su novia. Ambos estuvieron a los arrumacos durante todo el desayuno real. 

Lasherindio. Uno de los más activos en el desayuno fue el intendente de Las Heras Daniel Orozco, que por estas horas pasa momentos de tensión interna. Recibe reproches desde varios sectores del radicalismo. En su "rosca personal" habló con todos, o con todos los que podía hablar. Al salir del palco un guardia de seguridad privada lo detuvo para saludarlo. "Somos lasherindios", dijo en broma. 

Pocos empresarios. El desayuno de la COVIAR era el epicentro del encuentro entre empresarios y políticos. Este año no hubo figuras rutilantes del sector privado. Es más, faltaron muchos de los habituales visitantes. La política copó todo. 

Cornejo, en el balcón de la rosca.

El balcón de la rosca. Luego de los discursos, hubo todo tipo de movimientos. El radicalismo se reunió en el entremiso del hotel Hyatt, que fue una usina de rosca. La intención era marcar la cancha a nivel nacional, con Patricia Bullrich como eje. La foto incluyó a un sector fuerte del radicalismo y quedaron afuera Gerardo Morales y Martín Lousteau. El mensaje era directo y luego lo explicitaron. Bullrich está abierta a compartir fórmula y gobierno con el radicalismo. 

Gerardo Morales. 

La ternura y la sinceridad de una hija. Gerardo Morales estuvo en la Vendimia junto a su pareja y su hija. El ruido molestó, como es esperable, a la bebé, que no dudó en manifestarlo con pucheros y algunos gestos. El padre, paciente, la acompañó; pero no dejó la rutina política. 

Sola, hasta el final. El palco oficial en el carrusel tuvo poca efusividad y la mayoría de los funcionarios abandonó el lugar rápidamente. La única que se quedó fue la intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis. La dirigente política tiene un arraigo particular, pues también fue reina nacional de la Vendimia. Más allá de eso, Flor fue la única que respetó a todos los que participaron.