Daniel Scioli, ya como precandidato, empieza a recorrer el país y arranca por una provincia clave
Daniel Scioli vuelve a prometer futuro. Ese que siempre vio y aún observa a pesar que su propia estructura política o más precisamente Néstor cuando vivía y Cristina Fernández de Kirchner le recortaban y le vendaban al no aportarle ni siquiera el 20% de los fondos que hoy le destinan a su protegido Axel Kicillof.
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A diferencia de Sergio Massa, él nunca combatió al kirchnerismo. Prefería ser la persona que demostraba respeto, aunque eso se podía comparar con sumisión. Sin embargo, su larga estadía en la Embajada argentina en Brasil le permitió tomar otra perspectiva, recibir a viejos y nuevos conocidos como anfitrión “sin culpa” y de ahí diseñar un bosquejo de lo que puede transformarse en una campaña presidencial.
Mañana tendrá, quizás, su visita más significativa de todas las que realizó desde que se fue de la Gobernación hace más de siete años. Estará en Villa María, Córdoba, junto con el intendente Martín Gil, virtual viceministro de Obras Públicas de la Nación hasta hace siete meses y aliado del intendente no K Juan Schiaretti.
En las entrañas del sciolismo, si existe todavía esta expresión, descartan, por el momento, que pueda haber una foto con el gobernador que más se despegó del cristinismo camporista y que siempre se lo relacionó con un peronismo federal más alejado a una tercera vía que al propio oficialismo nacional. Es la provincia donde Mauricio Macri más voto obtiene porcentualmente en todas las elecciones nacionales.
La semana pasada Scioli había estado con el intendente Fernando Gray, quien siempre frenó las embestidas de La Cámpora y el único que sostuvo la impugnación judicial contra Máximo Kirchner por su llegada arrebatada y con vicios de nulidad orgánica al PJ bonaerense, tomando la estructura partidaria sin respetar los mandatos que aún estaban vigentes.
En Esteban Echeverría se mostraron sonrientes y dispuestos a trazar un camino en común, aunque no tuvo más trascendencia que la primera vista del exgobernador en modo candidato. Más importante fue, para la interna del peronismo kirchnerista, la que realizara en esa misma jornada a Almirante Brown junto con el actual diputado provincial e intendente en uso de licencia Mariano Cascallares.
Cascallares fue uno de sus más estrechos colaboradores cuando Scioli era gobernador y siempre le tuvo aprecio y respeto. Hoy participa del entramado armado para contener a los jefes comunales diseñado por Martín Insaurralde en la provincia de Buenos Aires pero su rol legislativo no le agrada demasiado y quedó algo frustrado porque nunca le dieron una segunda oportunidad para ser funcionario de Obras Públicas de la Nación.
El lugar que actualmente ocupa el técnico Carlos Rodríguez y en el que antes estuvo Gil había sido propuesto, cuando recién se había conocido la victoria del Frente de Todos en 2019, al propio Cascallares.
Hoy a la noche, antes de partir hacia Córdoba, Scioli estará en el programa de TN A Dos Voces y si bien no le asusta, no puede quedar como un mero observador o relator de la actualidad y deberá cuidarse de no hacer enojar a nadie. Es un especialista en esto. Pero Alberto Fernández, Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa están demasiados susceptibles y cualquier declaración puede ser entendida de mala manera.
En su anterior estadía por Buenos Aires por su lugar en el mundo, La Ñata, en Tigre, estuvo el presidente Fernández, desde donde tuvo que salir de urgencia por su dolor lumbar. Y parece que fue esta reunión la que desató la nueva ira del ministro Sergio Massa porque ahí se habría configurado el acuerdo entre Scioli y el jefe de Estado para que sea su candidato en las PASO del oficialismo si termina desistiendo de su reelección.
Las relaciones entre el actual encargado de Economía y el exgobernador nunca fueron buenas. Siempre quisieron “la misma novia” como lo es la Presidencia de la Nación. El embajador en Brasil sigue haciendo que no lo sabe. Y eso provoca la tirria no solo del massismo, sino de quienes creen, como él, que debe ser el único candidato presidencial para 2023.


