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Suarez viaja a Malargüe para dar inicio al "sueño de Vaca Muerta"

El Gobernador estará en Malargüe para presenciar el inicio de los trabajos de perforación en dos pozos en los que se hará, en algunos meses, fractura hidráulica. También estarán en Potasio Río Colorado.

El gobernador Rodolfo Suarez viajará hoy a Malargüe, en el límite con Neuquén, para ver lo que para él es un hito: la primera prueba piloto de exploración no convencional en la formación Vaca Muerta del lado mendocino realizada por YPF. Tras varias dilaciones, los equipos de perforación llegaron a la zona donde se ejecutará el proyecto para que comiencen a ejecutar los pozos a más de 2 mil metros de profundidad y en algunos meses entrarán los equipos de fractura hidráulica para perforar la roca madre, extraer petróleo y evaluar el potencial de las áreas. 

Suarez puso gran parte de la expectativa en el final de su gestión en las actividades extractivas, como el petróleo y la minería. Por eso también visitarán las instalaciones de Potasio Río Colorado, mina abandonada por la brasileña Vale y que buscan reactivar, con varios desafíos en el camino, como conseguir inversores y otra variable que tienen fuera de su alcance: la energía suficiente para explotar el yacimiento, pues requiere el mismo volumen de gas que todo lo que consume Mendoza. 

El viaje a la zona donde se perforará hasta Vaca Muerta tiene valor simbólico. Es la segunda experiencia que se hace en Mendoza con fracking. En el primer caso hubo buenos resultados al principio, pero malos al final. Tanto, que la empresa El Trébol abandonó el proyecto y desinvirtió. Luego, esa firma comenzó a deshacerse de muchos de sus activos en la provincia. 

El plan

El plan de exploración incluye una inversión total de 17 millones de dólares. Todo se demoró porque antes el Gobierno debía extender la concesión de las áreas, cosa que ocurrió. Los pozos a explorar son Paso Bardas Norte y Agua Negra.Son pozos horizontales, en los que primero se perfora  a más de 2.500 metros de profundidad, y luego se avanza de manera horizontal otros 1000 metros. Según los cálculos, hacia el último trimestre del año podría comenzar a producir petróleo y, así, evaluar el potencial. Del resultado del análisis de la producción y los costos dependerá la viabilidad del proyecto de explotación y el potencial de desarrollo real del petróleo no convencional en Mendoza, es decir si realmente puede aprovecharse el boom de ese recurso. 

Para la estimulación hidráulica se usará agua dulce del Río Colorado. YPF ya tiene autorización del Departamento General de Irrigación para ese uso. Desde el organismo explicaron que para ejecutar ese permiso antes deben cumplir todas las exigencias impuestas. Irrigación otorgó mediante Resolución N°1122/22 el permiso para la extracción de agua de cincuenta mil
metros cúbicos del Río Colorado en el departamento de Malargüe. El agua requerida para la estimulación hidráulica (fractura) se almacenará en un tanque de reserva y se rebombeará  a través de cañerías. En total se había previsto un consumo de 25.500m3 de agua en cada pozo, aunque luego se determinó que podría ser un poco superior.

La clave es el agua de retorno, que tiene impacto por hidrocarburos. "El agua de retorno (flowback), será almacenada, de manera transitoria, en la locación, en receptáculos metálicos (piletas) de 60 m3 de capacidad, debidamente impermeabilizada. Estos receptáculos (piletas) contarán con descarga– conexión para camión de evacuación de fluidos con acople rápido. Desde aquí, el agua será trasladada, en camiones cisterna", resume el informe.

En total se prevé emplear a unas 67 personas por pozo, más la mano de obra indirecta y el movimiento que genera. En ese caso comienzan a aflorar los problemas que arrastra Mendoza por la caída en la actividad petrolera de los últimos años, pues gran parte de la logística se hará desde Rincón de los Sauces, en Neuquén.