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Las amenazas a Messi y la señal de abandono de Aníbal Fernández y el Gobierno frente al crimen organizado

El ministro de Seguridad Aníbal Fernández dijo que "el narco ganó" y dio una pésima señal. Pero, al fin, es un reflejo del estado de situación: ausencia del Estado frente al crimen organizado y la violencia.

Qué le queda al resto de los ciudadanos argentinos si el principal responsable de la seguridad interior dice que perdió; que los narcos ganaron la batalla. Aníbal Fernández hizo un exprofeso acto de rendición que, además, suena hasta sarcástico viniendo de un dirigente político que tiene en su labia a su principal herramienta.

Los ciudadanos de Rosario viven un infierno desde hace años. Por la violencia, el estigma y el abandono del resto del país. El Estado tiene el monopolio de la seguridad, pero esa ciudad de Santa Fe parece haber quedado liberada. Incluso el principal dirigente que reclama es el intendente Pablo Javkin, que no tiene entre sus funciones la de administrar las fuerzas de seguridad.

Aníbal Fernández, aseguró sin despeinar su bigote el ministro de Seguridad. La Nación ha especulado políticamente con esa dolorosa realidad. Aún a pesar de las advertencias. La seguridad es una potestad provincial y nacional, pues justamente el narcotráfico es un delito federal. Pero además los pedidos de ayuda se han repetido, sin eco concreto. El tema cruzó todas las barreras posibles. Muertos, acribillados, jóvenes al servicio de la violencia. Y ahora amenazas mafiosas con olor a vendetta interna a uno de los máximos ídolos deportivos del mundo. Lionel Messi es un emblema rosarino, lo lleva en la sangre y en su forma de hablar. Ahora tiene sobre sí una amenaza que le imprime lo peor de su ciudad natal. 

La declaración de abandono de Aníbal incluye a otros funcionarios y al propio Presidente. La violencia generada por el crimen organizado no puede ser enfrentada solo desde la persecución policial, pues allí sí será una batalla perdida antes de empezar. Servicios de inteligencia, poder judicial y, sobre todo, los que controlan, administran y visualizan el dinero deberían ser parte de una política integral.

Los fiscales de todo el país advirtieron hace poco que hay riesgo de caer en un narco-Estado por la situación que se vive en Rosario, que las instituciones republicanas están en riesgo porque el poder del dinero que manejan las bandas organizadas supera la capacidad de respuesta del Estado. Y muchas veces dentro del Estado están también los que motivan la corrupción.

“Nadie puede ignorar que la capacidad de corromper del narcotráfico, lleva a la instalación de una suerte de Estado paralelo en ciertos ámbitos geográficos que, de no ser neutralizado, indefectiblemente acabará con las instituciones de la república, generando el riesgo de que queden en manos de los narcotraficantes, ingresándose en una suerte de apocalipsis de nuestra sociedad democrática”, expresaron los procuradores del todo el país.

La señal de abandono que dio Aníbal Fernández desalienta y genera impotencia.