La estrategia de Alberto Fernández para el discurso en el Congreso
Alberto Fernández dará mañana un discurso anti grieta interna, busca bajar la espuma después de las agresiones directas de Andrés Larroque y otros referentes de La Cámpora. El repaso de gestión, los números macro y el pronóstico de crecimiento que sin dudas en su equipo técnico le refieren serán los ejes discursivos.
Nada nuevo bajo el sol, la herencia de Mauricio Macri, la guerra en Ucrania, el discurso esperanzador y recordar a Néstor Kirchner, no a su vicepresidenta, Cristina Kirchner. Alberto quiere contagiar en el Interior, a los gobernadores, recordar las transferencias de carácter federal y acomodarse como el líder que se encargó de resolver la Pandemia y soportó las embestidas de la Corte Suprema.
Todo está previsto para que el saludo y el encuentro con Cristina sea lo mínimo indispensable. En Casa Rosada confirman: "Si se puede, que ni se crucen, no nos interesa a nosotros ni a ellos".
La Cámpora va a movilizarse para dejar en claro que quieren que Cristina Kirchner sea candidata a presidente, y las editoriales no verbales de Kirchner no se van a hacer esperar. Las críticas a los medios de comunicación, la Justicia y la oposición serán ejes centrales, tal como lo hiciera Néstor Kirchner quince años atrás, y Cristina durante sus dos mandatos.
La frialdad del saludo se va a contraponer con el calor de los cánticos y los palcos que ya reservaron los movimientos sociales. Fernando Chino Navarro y Emilio Pérsico estarán presentes mientras el Presidente confirma su intención de jugar la reelección.
La campaña Alberto 2023 está lanzada, Enrique Pepe Albistur, amigo personal y empresario publicitario de peso, será quien tenga bajo sus responsabilidades la comunicación y estrategia del armado presidencial. Líder moderno, democrático pero contundente, diferenciado de la pasión violenta cristinista y heredando el legado de Néstor Kirchner, las premisas básicas a trabajar.
Así entonces, Alberto superará un test difícil tras meses de interrumpir el armado con la excepción mensajes a través de intermediarios. Duro rol atravesó Juan Manuel Olmos y Juan Ross, asesores del Presidente, en tender puentes con los intentos sostenidos de dinamitar el diálogo por parte del camporismo. Saben que mañana puede haber tensión y desaire, y Alberto está preparado.