Frente de Todos: "la fiesta de 15" en la que Cristina Kirchner volvió a opacar a Alberto Fernández
En la primera y ¿última? reunión de la Mesa de coordinación política del Frente de Todos, que no tendrá injerencia en la cotidianeidad del gobierno de Alberto Fernández, las posturas del presidente y de Cristina Fernández de Kirchner quedaron mínimamente expresadas en un documento en el que se deja en claro que, para los firmantes, la vicepresidenta está proscripta y que habrá altísimas posibilidades de que haya PASO dentro de la fuerza.
En una reunión realizada en la sede del PJ Nacional que preside Alberto en la calle Matheu, 34 dirigentes entre los que estaban el presidente de la Nación, Máximo Kirchner y Sergio Massa, intendentes del Gran Buenos Aires, algunos gobernadores y ministros de los Gobiernos nacional y bonaerense, no hubo un solo párrafo dedicado a defender alguna conquista de la gestión y sí, en un párrafo, se habla del Frente de Todos como algo que va a venir pero que nunca estuvo en el poder nacional.
Por la nómina de los presentes, sobresale que la mayor preocupación electoral del oficialismo es la provincia de Buenos Aires. El 70% de los que ayer estuvieron en el encuentro del oficialismo son referentes del principal territorio electoral del país ya que la mayoría de los ministros, intendentes y legisladores fueron electos y hacen política ahí. "Es lo que más le preocupa a todos. A La Cámpora y a nosotros", justificó un jefe comunal.
“El Frente de Todxs mira a los argentinos a los ojos. Hemos atravesado enormes dificultades, pero aquí estamos construyendo el presente y el futuro. Queremos representar a los millones de argentinos y argentinas que quieren una Nación donde se promueva y proteja a quien produce y a quien trabaja; donde se creen empleos con derechos plenos que permitan el progreso individual y de cada comunidad; donde el sistema científico tecnológico y las universidades nacionales sean un orgullo para todas las personas; donde la igualdad entre varones y mujeres y el pleno respeto a las diversidades sean una realidad cotidiana; donde el federalismo sea un principio y una práctica de reducción de brechas de desigualdad, para contar con un país cada vez más justo e integrado", expresaron.
El encuentro duró más de seis horas. “Fue como una fiesta de quince”, ironizó uno de los presentes por la duración y la cantidad de invitados. Es que cada grupo dominante intentó sentar a cuatro representantes propios. Alberto Fernández fue quien más soldados propios llevó, con media docena de funcionarios y legisladores que lo representaban. Victoria Tolosa Paz, Santiago Cafiero, Agustín Rossi y Julio Vitovello estuvieron con él, además de aliados como Fernando “Chino” Navarro, del Movimiento Evita.
Máximo Kirchner estuvo con Wado De Pedro, Andrés “El Cuervo” Larroque, Mayra Mendoza y Anabel Fernández Sagasti. Mario Secco, como intendente y aliado por Patria Grande, y Sergio Palazzo, de la Bancaria, pero que adhiere al Instituto Patria.
Sergio Massa fue con Cecilia Moreau, el intendente de San Fernando, Juan Andreotti, el presidente del bloque del Frente Renovador en la Provincia de Buenos Aires, Juan Eslaiman, Malena Galmarini y el ministro Diego Giuliano.
Pablo Moyano, Héctor Daer, Hugo Yasky representaron las diferentes vertientes sindicales pero lo que más hubo, en términos concretos, fueron intendentes del Gran Buenos Aires. Casi una decena entre los cuales podrían contarse el ministro de Obras Públicas e Infraestructura, Gabriel Katopodis, Martín Insaurralde, Fernando Espinoza, Mariel Fernández, Alberto Descalzo, Juan José Mussi, Lucas Ghi y los arriba mencionados Mendoza, Secco y Andreotti.
Por las provincias estuvieron, según se informó, Gerardo Zamora, Gustavo Bordet, Jorge Capitanich, Mariano Arcioni y Axel Kicillof.
Ambiguos, no fueron taxativamente determinantes a la hora de confirmar que habrá PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias), para resolver el conflicto por la representación del frente en los cargos electorales, desde presidente hasta intendentes. “Las PASO son la herramienta institucional creadas por nuestro gobierno durante el año 2010, para abrir la participación de los partidos y sintetizar las diferentes visiones de un proyecto común”, dijeron.
Lo mismo hicieron cuando hablaron de la supuesta proscripción de la vicepresidenta. "Quienes integramos esta mesa tenemos como responsabilidad disponer las acciones necesarias para impedir la proscripción de la compañera vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuyo liderazgo y potencia electoral no nos puede ser arrebatado”, dejaron sentado.
El orden de los conceptos, sin embargo, no debe pasar inadvertido. En el documento aparece primero asentado el deseo de La Cámpora sobre la no proscripción de la ex presidenta y luego el deseo de Alberto Fernández de que haya PASO.
El listado de los presentes había sido debatido en la reunión de esta semana entre el jefe de Estado y el ministro del Interior, quienes decididamente no se quieren. Ahí congeniaron la cantidad de representantes que tendría cada sector y quedó más o menos parejo, pero muchos de los asistentes se enteraron pocas horas antes del encuentro ni tampoco tenían certezas de cuál iba a ser el temario sobre el cual iban a debatir.