Javier Milei utiliza su momento para arrinconar a la casta e incomodar hasta a sus socios
Un referente del PRO con un rol institucional de importancia, que pidió reserva de nombre porque todo está bajo sospecha partidaria, le confió a MDZ que “si el presidente dispusiera un plebiscito hoy, lo ganaría con amplitud”.
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Públicamente, el único dirigente que se animó a hablar de la posible convocatoria a una consulta popular para convalidar el Decreto de Unidad y Urgencia fue el ahora comentarista nacional Carlos Ruckauf. El exvicepresidente de Carlos Menem y gobernador de Buenos Aires por dos años viene exponiendo la posibilidad de que Javier Milei siga su interacción con la gente sin esperar lo que hace “la casta”. Quizás esa proximidad es que lo haga relacionar el nivel de audacia que tenía el expresidente riojano con el actual.
Inclusive, un ministro del gobierno provincial bonaerense aceptó que, a pesar de las reuniones y los encuentros que se hagan, “la gente todavía lo está bancando”. Los móviles de los medios que hoy entrevistaban a la gente que esperaba los transportes públicos desmedidamente demorados producto del lock out empresario a la espera de un aumento de tarifas, exponían que la situación era más que incómoda pero era una minoría la que culpaba directamente al jefe de Estado por el momento que estaban atravesando.
Quizás el apuro presidencial tenga que ver con que los resultados del plan anunciado por el ministro Luis Caputo, y las explicaciones brindadas por Federico Sturzenegger y el procurador Rodolfo Barra no sean del todo interesantes y descriptivas para que todas las variantes económicas sigan desbocadas y con una inercia inflacionaria que ya preocupa a los propios miembros del gabinete nacional y sus más principales aliados.
José Luis Espert, exsocio inicial en la política de Milei y ahora designado presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto de la Cámara de Diputados de la Nación, no dejó dudas acerca de la precariedad económica imperante. “Quizás deba pasarse un período similar al de la presidencia de Carlos Menem, que la Convertibilidad llegó luego de que el primer plan no hubiera tenido el éxito esperado”, declaró.
La distancia que siente Milei con respecto del resto de la dirigencia electa es sideral. Inclusive en este error incurrió hoy su vocero, Manuel Adorni, para quien los votos que consagraron a un diputado o senador nacional no tienen la misma calidad o importancia que la que designaron al Presidente. Cada vez queda más en claro no sólo el motivo por el cual el jefe de Estado no habló en el recinto legislativo cuando asumió, sino lo que él siente de sí mismo. Según el Procurador General de la Nación, el exjuez supremo del menemismo Rodolfo Barra, “en nuestro país el presidente es similar a un rey”.
Los reyes, sin embargo, no convocaban a un plebiscito. “Eran reyes pero no bol…” le dijo un secretario no designado que recordó, sin embargo, los problemas que tuvieron varios presidentes o primeros ministros al convocar a la opinión pública para refrendar una decisión de Gobierno.
En 2016, el presidente Juan Manuel Santos, en Colombia, convocó a una consulta popular por una propuesta de paz con la guerrilla avalada, inclusive, por el Papa Francisco y la totalidad de los países democráticos del mundo. El resultado le fue adverso pero todas las encuestas le daban en contra. Fue en ese mismo año en el que David Cameron perdió en su propuesta de convalidar la pertenencia del Reino Unido a la Comunidad Europea y el Brexit terminó desatando una crisis económica impresionante en ese país.
Es aquí donde la relación con el expresidente nacido en La Rioja vuelve a aparecer. En 1994, un año antes de finalizar su primer mandato, convocó a una reforma constitucional para conseguir su reelección cuando la carta magna se lo impedía.
Sin embargo, a los plebiscitos los carga el diablo. El presidente está en su pico de popularidad y la realidad demuestra que mucho depende del éxito de su plan de estabilización para que pueda seguir teniendo la iniciativa política. Tres meses con una inflación promedio del 25% mínimo generaría un malestar social que hasta ahora no se percibe en la Casa Rosada.
Cualquier chispa puede provocar un incendio. Hoy, las brazas pueden ser apagadas con un simple chancletazo. Pero una situación como la discusión por las tarifas del boleto del transporte público, si no es manejada con criterio y sensatez, nadie puede prevenir hasta donde llegarían las reacciones de la mayoría de los trabajadores que no podrán competir con un 75% de aumento en el primer trimestre.
Todos los que conocen al presidente desde antes de llegar a serlo refieren a él como una persona que “no le gusta distraerse hasta que termina lo que planeó. Hoy está enfrascado en el tema económico y no toma dimensión de lo que pasa fuera de eso”, le reveló días atrás alguien que ha sabido relacionarse en diferentes momentos con Milei.
“Parece que se siente muy cómodo en la campaña… Es donde él se destacó. Y este tipo de mensajes son la continuidad de la campaña por otros medios”, le dijo el sociólogo Luis Costa a MDZ, y comentó que “cualquiera pudo haber tendido su momento de gloria, pero él demuestra que es capaz de tomar decisiones siempre, como lo fue la cadena nacional o el DNU”.
Pablo Knopoff, de Isonomía, opinó que “lo que está dejando en claro Milei con este tipo de iniciativas es dónde está y quién es el poder. Se le hará muy incómodo a los no K y a los representantes de centro votar en contra en un plebiscito que de antemano todos suponen que le dará muy favorablemente al presidente. Las cosas siempre las podés hacer dicotómicas si gobernás la agenda”.
La casta contra lo nuevo. La consigna es simple y fácilmente entendible. Hasta la CGT y los movimientos sociales que participarán de la marcha a los Tribunales suponen que el humor está con el Presidente. Sino jamás se les hubiera ocurrido marchar por las veredas porteñas sin cortar calles ni avenidas.


