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Axel Kicillof marca la cancha y le envía un mensaje al peronismo kirchnerista con una designación clave

El gobernador sigue armando su Gabinete sin abrir ningún espacio adicional a sus aliados provinciales. Sus laderos, además, ya hablan abiertamente en contra de Máximo Kirchner.

Gonzalo Atansof será el próximo presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos. Este lugar oscuro, que hasta hace un mes conducía Martín Insaurralde a través de Omar Galdurralde, hoy concejal en Lomas de Zamora, será dominado por personas puestas directamente por Axel Kicillof, quien dio otra muestra de que quiso sacarse de encima a todos los que llegaron con la "intervención" de su Gobierno en 2021

Atanasof, hijo del histórico dirigente municipal Alfredo Atanasof, quien supo ser hombre de extrema confianza de Eduardo Duhalde y Daniel Scioli, será secundado por la actual vicepresidenta del Instituto, María Laura García, dirigente política del Frente Renovador de Sergio Massa, a quien el gobernador le sigue respetando casi todo lo que le pide. Como secretario general asumirá Marcelo Santillán, exintendente de Gonzáles Cháves. 

Atanasof flanqueado por García y Santillán 

El nuevo titular de Lotería es, además, un aliado estratégico de Julio Alak, el único candidato y posteriormente electo intendente propuesto casi personalmente por Kicillof en una pulseada con La Cámpora. En la capital provincial, en el acto de asunción y jura de su mandato, los presentes alineados con la agrupación de Máximo Kirchner coreaban el nombre de Pablo Elías, el primer concejal que desde ahora aspira a reemplazar al jefe comunal. 

Quizás por esta tensión, que cada vez escala más entre los dos laderos de Cristina Fernández de Kirchner, es que en las últimas horas el bloque de diputados provinciales de Unión por la Patria haya designado a Facundo Tinganelli como su presidente. De formas intransigentes, es poco probable que al gobernador le sirva tener un jefe de bancada que tense hasta el extremo con las otras bancadas. La vida en la Legislatura no tiene que ver con lo que sucede en el Ejecutivo, aunque ambos poderes sean dominados por el peronismo kirchnerista renovador. 

Dos representantes de lo que podría denominarse el nonato kicillofismo, el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi y el ministro de Desarrollo bonaerense, Andrés "Cuervo" Larroque, empezaron a parecerse mucho más a Fernando Gray en su reclamo de que Máximo Kirchner se aparte de la conducción del PJ bonaerense. 

“Perdimos la capacidad de debatir por la imposición de ideas”, aseveró. Luego recordó que “cuando hablé de la reelección me trataron de albertista y traidor. Yo soy peronista. Cuando se empezó a ajustar me fui porque no iba a ser parte de un Gobierno que ajusta”. Entonces, lanzó: “Tantos otros siguieron debilitando al Gobierno con la mirada desde afuera cuando en realidad estábamos adentro”, dijo Ferraresi la semana pasada y, además, recordó que "algunos pretendían que Axel no fuera nuestro candidato y lo resistió".

En el cierre de lista de junio pasado, el hijo de los dos presidentes intentó cambiar la fórmula provincial. Al fracasar su intento de que fuera candidato presidencial, luego discutió acaloradamente con Kicillof para imponer a Martín Insaurralde como vice en lugar de Verónica Magario, cuestión que también le provocó un nuevo conflicto con Fernando Espinoza, de La Matanza.

Por su parte Larroque dejó en claro su malestar con su antiguo jefe de agrupación. En declaraciones radiales opinó que "tenemos que ir a un debate muy profundo, abierto y respetuoso, escuchando a todas las posiciones porque se acabaron las mesas de arena, los monjes negros y los maestros jedi. Nos tenemos que sentar todos, decirnos las cosas y poner al peronismo en el lugar que corresponde”, agregó y manifestó que “todo el mundo tiene para aportar y seguramente se irán configurando nuevas referencias”.