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Sergio Massa, Javier Milei y la duda sobre dónde irán a parar los votos sueltos de los caídos

Los dos candidatos comenzarán a transitar los últimos 15 días antes del balotaje del 19 de noviembre. El objetivo de ambos es conquistar el sufragio de Bullrich, Schiaretti y Bregman.

Los candidatos a la Presidencia, Sergio Massa y Javier Milei, se lanzan a una intensa cacería de votos a dos semanas para la segunda vuelta electoral, la cual se consumará el próximo domingo 19 de noviembre, día en el que se conocerá al sucesor de Alberto Fernández en el Sillón de Rivadavia.

Con vistas al tramo final de la campaña, ambos postulantes intensificarán sus visitas a distintos puntos del país, mientras en paralelo se alistan para el debate obligatorio del 12 de noviembre en la Facultad de Derecho de la UBA.

En los comicios del pasado 22 de octubre, Sergio Massa, del frente peronista Unión por la Patria, obtuvo el 36,78% de los votos, y Javier Milei, de la formación de ultraderecha La Libertad Avanza, logró el 29,99%.

El foco de ambos equipos de campaña está en seducir a los votantes que en octubre optaron por otros candidatos como Patricia Bullrich, Juan Schiaretti y Myriam Bregman.

En la primera vuelta, un 23,81% del electorado votó por Patricia Bullrich, candidata de Juntos por el Cambio, quien dos días después de la derrota, en consonancia con el líder del PRO, Mauricio Macri, llamó a votar a Javier Milei, tejiendo luego una alianza "antikirchnerista" que causó un sacudón dentro de la alianza opositora, ya que desde la Coalición Cívica, liderada por Elisa Carrió, y parte de la UCR, con Morales y Lousteau a la cabeza, se mostraron contrarios a la decisión de la expresidencialista.

Su decisión dejó al borde de la fractura a la coalición: los otros partidos que integran el frente, liderados por la centenaria Unión Cívica Radical, rechazaron con dureza la inconsulta decisión de Mauricio Macri y Patricia Bullrich y se declararon neutrales de cara al balotaje.

Tras perder en las generales, Patricia Bullrich se alió con Javier Milei.

El respaldo de Macri y Bullrich a Javier Milei también fue muy cuestionado por otros dirigentes del PRO, como el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, quien no comulga con las ideas del economista libertario.

Pero también forzó a miembros de La Libertad Avanza a dejar ese espacio en desacuerdo con la decisión de Javier Milei de sellar un acuerdo con Mauricio Macri y Patricia Bullrich, parte de la "casta política" que el candidato libertario tanto ha denostado durante la campaña.

Para el balotaje, Javier Milei dejó de lado su discurso "anticasta" y ahora apunta al "cambio" y a "derrotar" al kirchnerismo, el eslogan que la propia Patricia Bullrich había adoptado para su fracasada campaña.

"El resultado continúa siendo abierto e incierto. Es difícil saber con certeza las consecuencias que pueda tener en el resultado la injerencia absoluta del expresidente en la campaña de Milei. Además de resquebrajar a Juntos por el Cambio, está generando fugas en el espacio libertario por haberse diluido la bandera anticasta", apuntó la consultora Epyca en un informe.

El comportamiento de quienes votaron por Patricia Bullrich no está claro ante la segunda vuelta: según sondeos recientes, la mayoría optaría por Javier Milei, pero un porcentaje no menor votaría por Sergio Massa y otra buena porción votaría en blanco, voto que no tendrá injerencia en el conteo total del domingo 19.

La incertidumbre también se cierne sobre el electorado que votó en primera vuelta por Juan Schiaretti, del frente peronista disidente Hacemos Por Nuestro País, que obtuvo el 6,73 % de los votos.

El otro núcleo de votantes es el de la izquierda: Myriam Bregman, que obtuvo el 2,70 % de los votos. La "Rusa" decidió no apoyar ni a Javier Milei ni a Sergio Massa, pero su electorado, que por ideología rechaza el discurso libertario, podría en parte votar al ministro de Economía para intentar evitar un triunfo de La Libertad Avanza.

Massa busca captar los votos sueltos que no apoyan las políticas libertarias de Milei.

Desde el oficialismo, con un presidente Alberto Fernández totalmente desdibujado y fuera de la campaña, refuerzan los mensajes de advertencia sobre los efectos del ajuste económico que pregona Javier Milei y el perfil "antiderechos" y autoritario que achacan al libertario.

Sergio Massa, además, insiste en que, de ganar, formará un "gobierno de unidad", al que sumará dirigentes incluso opositores.

Los esfuerzos de los candidatos también apuntan a captar el interés de quienes en octubre no acudieron a las urnas (el porcentaje de participación fue del 77,04%), a convencer a los aún indecisos (4,3%, según algunos sondeos) y a intentar cambiar la decisión de muchos ciudadanos de votar en blanco (cerca de un 5%, según encuestas) o no ir a sufragar el 19 de noviembre (2,5%).

En todos esos grupos del electorado está la llave para que uno u otro acceda a la Casa Rosada el próximo 10 de diciembre, en un escenario en el que los sondeos -fallidos tanto en las primarias de agosto como en las generales de octubre- discrepan sobre si será Sergio Massa o Javier Milei el ganador, aunque coincidiendo que la diferencia entre ambos es muy estrecha.