Crimen del policía en Rosario: la política, entre el malestar y el desconcierto
El sanguinario homicidio del policía en Rosario sacudió la agenda política. A menos de un mes para el recambio de autoridades, el actual gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y el electo, Maximiliano Pullaro, se mostraron consternados por la situación, pidieron el rápido esclarecimiento del hecho y también hubo cuestionamientos al Poder Judicial.
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La sensación es que una vez más en Rosario se pasó un límite. La comunidad policial, sanitaria, política y civil está conmovida por el crimen del joven policía Leoncio Bermúdez, que fue acribillado anoche por un grupo de delincuentes en el hospital Provincial. En medio de la transición del traspaso de mando, la realidad volvió a golpear duro a la dirigencia y les recordó el gravisimo problema que tiene Santa Fe respecto a la violencia, el delito y el narcotráfico.
Hasta el momento la Justicia no pudo determinar si los sicarios tenían intenciones de asesinar o rescatar a Gabriel Guillermo Lencina, internado en el nosocomio por problemas de salud.
“Es muy duro que alguien pierda la vida cumpliendo su deber, impidiendo que alguien pueda cometer un ilícito o fugarse”, indicó a la prensa el gobernador, Omar Perotti desde Cayastá donde se celebraron los 450 años de la fundación de Santa Fe.
Y agregó: “Siempre que suceden estas cosas surgen cuestiones en cuanto a cosas que se pudieron haber hecho, o hacerse mejor, y los hechos van demostrando que en algunos procedimientos no se está del todo preparado o habituado, porque se trata de un hospital. Están dadas las condiciones del acompañamiento y la custodia policial, más allá de que siempre hay que analizar si se pudo tomar otro recaudo, ver el lugar donde estaba cada uno, cómo fue el operativo".
Para el mandatario esta situación "habla a las claras de los hábitos que tenemos que cambiar en casos de que se procura el resguardo de la salud de alguien que está detenido, y pasan estas cosas en el lugar en que está siendo atendido. Aquí tuvimos la desgracia de la muerte de un integrante de nuestra de nuestra institución policial, y un cuadro de situación que pudo haber sido aún más grave”.
Por último y pese a estar a pocos días del final de su gestión, la que estuvo plenamente atravesada por el agravamiento de los casos de inseguridad, Perotti aseguró que "Argentina no puede permitir que estas cosas pasen en su territorio, y en áreas bajo control federal" y reclamó mayor compromiso de Nación.
Más temprano, durante las primeras horas del día, el ministro de Seguridad, Claudio Brilloni aseguró que el crimen del policía de Rosario fue el "hecho más grave, vil y canalla" que le tocó vivir durante su gestión y reconoció "dolor, bronca y tristeza" en toda la institución de las fuerzas.
Por su parte, Maximiliano Pullaro, quien asumirá en la Casa Gris el próximo 10 de diciembre, no solo cuestionó a las actuales autoridades sino que también apuntó contra el Ministerio Público de la Acusación (MPA). Según indicó el dirigente radical solo había un fiscal disponible por el feriado administrativo que se celebró este miércoles en la provincia.
“¿Cuántos fiscales hay hoy en el MPA cerrado después de un hecho de tanta conmoción?” Y respondió molesto: “Un solo fiscal”. Y agregó: “Es muy grave lo que está pasando, no solo tiene responsabilidad el Ejecutivo, que sí, estuvo ausente, pero fueron muchas las organizaciones ausentes. Hoy no hubo nadie del MPA”, dijo en diálogo con De 12 a 14.

“No puede ser que hoy por ser feriado haya un solo fiscal, siempre le terminan echando la culpa a la Policía que en este caso está fallecido”, insistió Pullaro en la crítica y anunció que impulsará cambios en el MPA para evitar que estas situaciones se vuelvan a reiterar.
Más temprano, a través de las redes sociales, el gobernador electo exclamó: "cuidemos a quienes nos cuidan" y se solidarizó con la familia del policía asesinado en Rosario.

