Bento preso: el temor por la "onda expansiva" que puede tener la caída del juez más poderoso
Walter Bento está preso y despojado de privilegios. Acostumbrado a vivir en la burbuja que protege a los funcionarios judiciales, el exjuez había cruzado la línea y, como determinó el tribunal del juicio político, incurrió en abusos y mal desempeño. Por eso ahora es un hombre común, con un pasado en el poder y con un archivo frondoso de contactos, relaciones y hechos que lo trascienden. Ahora, la expectativa está puesta en la onda expansiva de esa bomba que significó la expulsión y la captura de quien fuera una de las personas más poderosas de Mendoza.
El juicio oral en el que se juzga si Bento y otras 30 personas formaban una asociación ilícita para actos de corrupción, enriquecimiento y lavado de dinero sigue. Coincidencia o no, habrá testimonios trascendentes luego de la detención. Pero hay un subtexto. Como pudo comprobar MDZ a través de testimonios directos y cruce de datos, si hubo tal contubernio para favorecer a acusados de delitos federales, hay más responsables que la lista de acusados del juicio. Por eso la posibilidad de que se amplíen declaraciones inquieta en distintos ámbitos.
La red de abogados que trabajaban, según las sospechas, bajo la orden de Bento sería más extensa. Al menos así lo indican algunas fuentes directas. "Para tener resultados, había que contratar a ciertos abogados", repiten las víctimas de las presiones para pagar coimas. Los principales apuntados son Ortego, Alba y algunos otros sentados en el banquillo. Los "punteros" que acercaban clientes eran, según esos mismos testimonios, Diego Aliaga, Diego Stuto, ambos también informantes policiales a sueldo de fondos reservados, y algunos otros. Sin embargo entre los nombres hay otros profesionales de renombre que también tenían "buena llegada". La duda es si sus éxitos se debían a la capacidad de lobby o por acceder al los cohechos, como se sospecha.
El propio Bento también sugirió a lo largo del juicio que "todas sus decisiones" fueron ratificadas y sin objeciones de los fiscales. No eran menciones ingenuas, pues el exjuez apunta a que las sospechas se posen sobre otros funcionarios. El fiscal Fernando Alcaraz ya fue mencionado en algunas de las causas y en diálogos de escuchas telefónicas que fueron reproducidas.
Uno de los testimonios a los que accedió MDZ, donde hubo un explícito pedido de coimas para facilitar la liberación de un detenido, se mencionaban dos tarifas distintas: una de 81 mil dólares que supuestamente iba a parar a Bento y su organización, y otra más baja, de 10 mil dólares, para que desde la fiscalía "extraviaran" determinadas fojas del mismo expediente para obtener, como el mismo resultado.
Giros
Luciano Ortego y Walter Bardinella Donoso pasan a ser claves. También otros testigos que en la instrucción dijeron que les habían pedido coimas. Algunas declaraciones previas, como las realizadas por policías dedicados a las escuchas, sirvieron para atar cabos e iniciar nuevos caminos. Como reveló MDZ, en uno de los diálogos entre el abogado Ortego y Bardinella, se sugiere cómo era el camino de ese circuito ilegal, pues Ortego y Bardinella festejan una resolución favorable tras haber ejecutado el cobro de coimas. Fue en la misma audiencia donde se escucharon transcripciones en las que eran mencionado el fiscal Fernando Alcaraz y allí mismo los defensores de Bento intentaron hacer foco. Particularmente mencionaban mensajes cruzados entre Bardinella y Ortego en los que se decía: "FA no apeló y no fue de onda".
El otro plano que inquieta es el político. Bento llegó de la mano del "primer kirchnerismo" al tribunal que condujo. Fue en 2005. Se mantuvo más tiempo en el poder gracias a las dilaciones que planificó el mismo sector, pero con otra impronta. Sus defensores comenzaron una guerrilla verbal para salpicar a quienes hasta hace poco creían aliados. Es lo que hizo Mariano Fragueiro Frías al usar el nombre de la madre de Lucas Ilardo como una de las supuestas razones de que le bajaran el pulgar. El problema es que la Justicia Federal de Mendoza tiene un nivel de endogamia y amiguismo tal, que de continuar en ese plano habrá que elaborar un mapa conceptual. El propio Bento tenía y tiene un grado de influencia enormes. La pelea por la sucesión será también un áspero recorrido, pues ese tribunal viene de dos escándalos seguidos, con dos jueces destituidos.