La contundente frase que Macri le dijo a Bullrich para que no dude más
Patricia habló recién con Macri. Cuando vio la frase le llamó la atención, habló con él y el expresidente le dijo que insistió diez veces de que iba a ganar Juntos por el Cambio y después dijo la frase que sonó como un nuevo coqueteo con Javier Milei porque le volvieron a repreguntar. "Fue un tema de comunicación", le dijo a MDZ hoy una fuente muy cercana al expresidente y a Patricia Bullrich.
Juntos por el Cambio parece enfrascado a terminar hundiéndose en el tercer lugar cuando se abran las urnas el próximo 22 de Octubre. La durísima respuesta de Patricia Bullrich al pedido de Mauricio Macri de apoyar las ideas “lógicas” que pueda presentar Javier Milei se sumó a la dudosa actitud de compromiso con la campaña que viene observándose por parte de otros sectores orgánicos de la UCR y el propio PRO.
“No es el momento para que Macri plantee temas parlamentarios futuros. Hoy voy a debatir lo que dijo porque me parece inconveniente”, expresó Bullrich sobre las declaraciones realizadas por el ex pre.sidente en Harvard en una charla que mantuvo en esa prestigiosa universidad norteamericana.
“Creo que vamos a ganar la elección, pero en caso de que eso no suceda y él gane, espero que nuestra coalición acompañe cualquier reforma razonable para que la Argentina pueda dejar atrás este sistema tramposo en el que estamos atrapados”, había dicho Macri.
Fernando de Andreis, el vocero de Macri, en su twitter, aclaró que la de Macri fue una "frase suelta tomada fuera de contexto", y cualquiera que haya visto la conferencia le queda claro su apoyo incondicional a Patricia. "Milei es un candidato aislado y que no puede producir cambios. Nosotros tenemos el poder politico para cambiar el país. Juntos por el Cambio es la única opción en la argentina, no hay dos cambios. Juntos por el Cambio es el partido con más gobernadores, mayoría parlamentaria", había dicho con contundencia.
El tono y el nombrar por apellido deja en claro que a Bullrich le molesta las actitudes de quien la condujo hasta este lugar de poder representar a Juntos por el Cambio luego de una tortuosa y dañina interna con Horacio Rodríguez Larreta.
Esa pelea fue fortísima y marcó una clara divisoria de aguas entre quienes querían disputarle el poder directamente a Macri, como Rodríguez Larreta, y sus aliados radicales Gerardo Morales, Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti.
Eso se demuestra que luego de más de cuarenta días de las PASO, todos los carteles que utilizó la fórmula presidencial derrotada no estén presentando la propuesta de la ganadora. Ella no paga, ella no usa.
El todavía alcalde porteño realizó diversas reuniones con posterioridad a la elección PASO en las que dejó más que en claro su sed de revancha y reivindicación. “Esto es un péndulo. En esta oportunidad la gente fue para un lado, pero seguramente, más pronto que tarde, se dará cuenta del error que fue dar el salto al vacío y volverá para acá. Y cuando vuelva, aquí estaremos”, se autoconsuela. 
La idea de volver a empezar, que parece impregnar cada actitud y decisión política de los sectores derrotados, pone en serios riesgos la posibilidad de que Bullrich participe de un posible balotaje. Innumerables dirigentes radicales y militantes de base no ocultan que en esta oportunidad, sin esperar noviembre, ya irán a votar en favor de Sergio Massa.
A este sector de la población, altamente politizada, le pega más su rechazo a las “opciones de derecha” que la miserabilidad e impunidad expresada por la apropiación de fondos públicos de la legislatura bonaerense y su muestra de obscenidad de Martín Insaurralde con una acompañante en un yate por Marbella.
En este sentido, es muy grave, y así lo debe entender Bullrich, que Mauricio Macri no deje más que en claro su apoyo hacia su candidatura. “Podría olvidarse de nombrarlo a Milei por al menos quince días”, le reprochan con razón.
“A Mauricio lo sacaron de contexto” intentó explicar otro operador que siempre tiende a ver el vaso medio lleno en favor de la unidad. “Él había sido muy claro en su apoyo en favor de Patricia, dijo que ella iba a ganar, que era su candidata, y después, ante otra pregunta, dijo que Juntos por el Cambio debía apoyar las iniciativas coherentes que presentase Milei. Pero antes dijo que dudaba de esa coherencia”. 
Mientras tanto, sigilosamente, viejos conocidos del espacio libertario y del PRO volvieron con la idea de unificar criterios para la campaña para destronar a Axel Kicillof en la Provincia de Buenos Aires. Porque, en definitiva, “eso sería funcional a todos y se terminaría de verdad con el kirchnerismo cristinista”.
En esta negociación la idea sería ayudar a que Néstor Grindetti sea el candidato apoyado por toda la oposición.
Para esto ayudan dos cuestiones fundamentales. El candidato a gobernador de Juntos por el Cambio no representa un salto al vacío, puede rápidamente encaminar la administración provincial para que funcione desde el primer día y tendría mayoría parlamentaria que inclusive serán apoyadas por grupos pertenecientes a los intendentes del peronismo.
Segundo, Carolina Píparo no es una persona querida en el espacio. Su personalidad y las sospechas que recayeron sobre su persona por los vínculos con los “Chocolates” de la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires le hicieron bajar muchos puntos en la consideración de los propios libertarios. Sin embargo, lo que más molesta a sus aliados es el desdén con los que los trata, a pesar de haber sido parte principalísima de los inicios del mileísmo.
Mañana, en Mar del Plata, en el mismo tiempo que Javier Milei esquiva la invitación del Coloquio de IDEA, el armador político de la Quinta Sección electoral y candidato a primer Senador Provincial, Alejandro Carrancio, Sebastián Pareja, Carolina Píparo y Marcela Pagano harán un plenario en el salón del UTHGRA Juan Domingo Perón.


