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Sin muchos logros en su gestión, Sergio Massa se presenta ante los empresarios como el garante de la estabilidad

El ministro de Economía habló con la UIA y le llevó su propuesta de "estabilidad". Las miradas del círculo rojo y la propuesta del tigrense para un sector que mira con atención.

La estrategia de Sergio Massa de posicionarse como el “garante de la estabilidad” que “agarró la papa caliente” tiene su correlato en el círculo rojo. El tigrense se quiere ubicar como el candidato que le da “certidumbre” a las familias argentinas, pero también al empresariado, uno de los pocos éxitos que puede mostrar de su gestión económica. En ese contexto, llevó a cabo una serie de reuniones con empresarios que se consolidó este martes al mediodía con la Unión Industrial Argentina (UIA).

Allí, el candidato de Unión por la Patria le transmitió a los empresarios que él es el que se puede encargar que las empresas sigan ganando plata en Argentina. En el encuentro comentó su plan de equilibrio fiscal y  de superávit comercial. También habló “de eliminación de impuestos internos para incremento exportador, en términos de blanqueo laboral y facilitación del estado de cada una de las normas de blanqueo laboral”, según contó a la salida del encuentro.

Para eso, expone su buena relación con distintos economistas que son bien vistos en este ambiente, como Martín Redrado o Roberto Lavagna. Si bien en el Ministerio de Economía descartan que haya un trabajo en conjunto con este último, sí reconocen que “es una persona de consulta permanente” y que “si Sergio lo tiene que llamar para tomar decisiones en su Gobierno lo va a hacer”, aunque eso “no necesariamente implica tener algún cargo o que sea funcionario”.

No hay dudas de que Massa hubiese preferido mostrar mayores logros a la “estabilidad” que promete, Más aún después de haber sido ministro de Economía durante 14 meses, con crecimiento de la inflación y de la pobreza. Sin embargo, un sector del empresariado lo prefiere antes que Javier Milei, aunque no salga a decirlo públicamente.

Parte de la estrategia de mostrar estabilidad se vio después de la reunión con la UIA donde Massa cruzó a Patricia Bullrich por su definición respecto a la posibilidad de que “explote todo”. “A mí me interesa siempre tener una mirada constructiva. Cuando las cosas explotan, los que se lastiman son los argentinos, las empresas argentinas, los comercios argentinos, los ciudadanos, los laburantes”, replicó Massa.

“En el mundo de las empresas, más que nada de las pymes, está fresco el recuerdo de lo que fue el gobierno de Macri para ese sector, y ahora que lo ven pegado a Milei se ponen doblemente en alerta”, analizó una fuente del massismo y agregó: “Al salto al vacío que es Milei se suma el fracaso que fue Macri”.

El medio al conflicto interno del peronismo

Uno de los primeros cruces fuertes entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner fue el 9 de julio de 2020 en plena pandemia cuando el presidente decidió hacer un acto en Olivos y convocó a distintos dirigentes que siempre fueron enemigos de la vice. Entre ellos estaba Miguel Acevedo, que era el titular de la UIA, y otros representantes de la gremial industrial.

Massa quiere ser el garante de inestabilidad en un escenario de tensión política. Crédito: Prensa

En el massismo están convencidos que la decisión del ministro de acercarse a estos empresarios “no va a generar ruido en el frente interno”. “La grieta se terminó”, repiten como un mantra la definición que dejó el tigrense el domingo 22 de octubre en el búnker después de ganar la elección general. “Si el padre de la grieta (por Jorge Lanta) se puede sentar en C5N y decir que Cristina Kirchner es una persona inteligente, ¿por qué Massa no va a poder pensar un modelo de país con los principales empresarios industriales?”, se preguntó una fuente del massimo.

Además, entienden que Massa tiene “más cintura política que Martín Guzmán para manejarse con los empresarios”. Parte de eso es lo que le permite llevar adelante una reducción de los subsidios a la energía y una ajuste a la educación, mucho mayor a lo que pretendía su antecesor en el cargo, sin tener a dirigentes de su Gobierno confrontando públicamente.

Viajes y reuniones: la fórmula Massa

Mientras tanto, el ministro Massa ya piensa en nuevos viajes por el interior del país. La semana que viene viajaría a Córdoba para reunirse con la CGT de la provincia que ya le expresó su apoyo. Además, el tigrense apunta a tener distintos encuentros con los dirigentes del schiarettismo que le manifestaron su apoyo, como la diputada nacional Natalia de la Sota, y apunta a tener “una reunión de trabajo” con el intendente electo de la Capital, Daniel Passerini. La relación con el futuro gobernador, Martín Llaryora, es fluida, pero todavía no hay acercamiento político pautado.

Sergio Massa y Javier Milei se enfrentarán en un balotaje el 19 de noviembre. Crédito: NA

La llegada a Córdoba tiene un sólo objetivo, quedarse con la gran mayoría del 7% que votó a Schiaretti el 22 de octubre. Un estudio de la consultor Opinaia indica que el 26% de esos votantes iría con el tirgrense y el 37% con Javier Milei. También le queda pendiente un viaje a Salta y Catamarca que por ahora queda postergado y uno a Mar del Plata para reunirse con empresarios locales. 

Este martes también tuvo una reunión con los trabajadores de plataforma de delivery a los que le prometió “el acceso a la ART, cobertura de obra social y derecho a la jubilación, a partir de un nuevo sistema que articula desde la AFIP con el Banco Nación el sistema de seguro y de protección social”.

“Lo que pretendemos es que ese trabajador que anda en la moto, en la bici, en la calle repartiendo, no tenga un accidente y se quede sin ingreso, no tenga pérdida del derecho jubilatorio, sino que esté protegido por el Estado”, dijo de cara a un sector que en la PASO y la general jugó abiertamente con Javier Milei.