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Todo lo que no se vio en el debate electoral de los candidatos presidenciales

Qué ocurrió en los cortes, los gestos de los candidatos al agotarse los derecho a réplica, los presentes en el recinto y qué sensaciones dejó el primer debate electoral en Santiago del Estero.
Los cinco candidatos presidenciales tuvieron su primer cara a cara en el debate electoral realizado en Santiago del Estero Foto: Noticias Argentinas
Los cinco candidatos presidenciales tuvieron su primer cara a cara en el debate electoral realizado en Santiago del Estero Foto: Noticias Argentinas

Unas 400 personas en forma exclusiva presenciaron el debate electoral en el recinto del Forum de Santiago del Estero. Entre ellos había gobernadores, ministros, legisladores nacionales y periodistas, que pudieron observar muchos de los gestos y comentarios fuera de micrófono, cruces y expresiones que dejó el encuentro donde por primera vez se vieron las caras los cincos aspirantes para las elecciones presidenciales del 22 de octubre.

Previo a comenzar el encuentro, el rector de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, Héctor Paz, dio la bienvenida a todos expresando la importancia de realizar el encuentro en dicha ciudad.

De hecho, la ciudad se mostró blindada desde las 16 horas de este domingo, a tres cuadras a la redonda de la sede del Forum, el cual quedó en el medio de el centro del corralito vallado, revolucionando con tanto despligue la siesta santiagueña.

Tres de los candidatos habían arribado un día antes a la ciudad en distintos vuelos. En tanto que el ministro de Economía llegó en horas de la madrugada del domingo y se alojó en La Banda. Se trasladó desde la ciudad de Buenos Aires en auto, al igual que hizo Juan Schiaretti desde Córdoba. Patricia Bullrich, Javier Milei y Myriam Bregman ya se habían alojado en la ciudad Capital.

Sergio Massa rápidamente agotó sus posibilidades de derecho a réplica durante el debate electoral. Foto: NA

Derechos a réplica agotados

A las 21 horas en punto comenzó la televisación e hicieron su ingreso los candidatos para ubicarse detrás del atril. Ninguno de los aspirantes se saludaron entre sí, pero fue el único momento en los que se escuchó un aplauso en el recinto.

Mientras escuchaban las reglas dispuestas, en especial en torno al derecho a réplica, algunos se dedicaron a repasar las pocas hojas con los apuntes de sus ejes de campaña.

Pero la solemnidad y el aplomo que caracterizó los primeros minutos de discursos con la presentación de cada candidato, le siguieron rápidamente los pedidos de derecho a réplica, las chicanas y los pases de factura.

En primera fila seguían de cerca cada instancia varios gobernadores el norte argentino con Gerardo Zamora, como anfitrión a la cabeza. También se hicieron presentes Juan Manzur (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gerardo Morales (Jujuy) y varios ministros como el de Seguridad, Aníbal Fernández o el del Interior “Wado” de Pedro. También los diputados Mario Negri, Rodrigo de Loredo o Héctor Lombardi. El economista Melconian también presenció el debate, y como Morales fueron aludidos durante los diferentes cruces entre los candidatos. Por otro lado, todos los candidatos a vicepresidente también estuvieron presentes.

Los primeros en agotar sus cinco oportunidades de derecho a réplica fueron el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, y de La Libertad Avanza, Javier Milei. A partir de entonces, sin poder replicar las acusaciones, comenzó un show de gestos y negaciones con la cabeza por parte del ministro de Economía y las sonrisas socarronas del economista libertario.

Llegó el primer corte y, aunque se esperaba que los cinco asesores (permitidos por reglamento) se acercaran a los disertantes, eso no ocurrió. Los cinco aspirantes se retiraron del escenario fuera de la vista de la platea que esperaba expectante la continuidad del debate electoral.

El libertario Javier Milei reemplazó sus habituales explosiones de ira por gestos de ironía durante el debate electoral en Santiago del Estero. Foto: NA

El primero en retornar minutos antes de volver del corte fue Javier Milei. Superado el bloque que versaba sobre Economía y Educación, llegó el momento de referirse a los temas votados por el público: Derechos Humanos y Convivencia Democrática.

Fue en ese momento en que algunos candidatos se fueron de reglamento. Empezando con Miriam Bergman (candidata del Frente de Izquierda), cuando escuchó hablar a Javier Milei negando el número de 30 mil desaparecidos. “Fueron 30 mil”, insistió la abogada con su micrófono cerrado. En tanto, uno de los presentes en el recinto gritó “Presente!”, frase que suele ser utilizada para honrar a los desaparecidos.

En tanto, a la hora de preguntas y respuestas entre los candidatos, Milei solicitó a los moderadores que sus competidores se ajustaran a las reglas. Fue cuando Sergio Massa le exigió que pidiera disculpas a los católicos por sus palabras sobre el Papa Francisco. El ministro repitió durante toda la alocución del libertario "decilo, decilo", lo que hizo que el candidato de LLA perdiera su compostura por un momento.

Quien también pidió a Milei que no le "levantara el dedito" fue Myriam Bregman, pero sus palabras apenas se oyeron por tener el micrófono cerrado.

Sensaciones finales

El debate finalizó con el saludo final (a pesar de las chicanas) entre los candidatos, aunque la primera en dejar el escenario fue Bregman y no le dio la mano a ninguno de sus contrincantes. Quienes más fríamente se saludaron fueron Bullrich y Milei. Por el contrario, Massa le dio un fuerte abrazo a Schiaretti.

Como sensaciones finales, muchos de los presentes destacaron que el libertario estuvo bastante contenido en su habitual verborragia, en especial al estar poco acostumbrado a debatir con quienes opinan distinto a él. Milei evitó sus explosivas reacciones de ira y las reemplazó por sonrisas irónicas.

Pero el comentario más contundente que replicó en el recinto del Forum fue que ninguno de los candidatos se movieron de su discurso ya difundido en campaña. Y, a pesar de algunos pases de factura, la sensación es que difícilmente este primer debate pueda cambiar el voto expresado por los electores durante las elecciones primarias.