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Ese político está coacheado: así se mostraron los candidatos en el primer debate presidencial

El primer cara a cara entre los cinco candidatos a la Presidencia ya pasó y ahora se preparan para el careo en la UBA. Un análisis profundo de la performance de los aspirantes al sillón de Rivadavia.

En el  mundo de la política, abundan los rumores y las acusaciones. Uno de los términos que a menudo se arroja con sarcasmo es el de "político coacheado". Se producen analogías tales como convertirse en títeres o robots programables, siguiendo guiones escritos por otros, con discursos ensayados y sonrisas de plástico. Pero, ¿qué hay detrás de esta etiqueta despectiva? Vamos a adentrarnos en la intervención profesional del coaching político y ver más allá de las apariencias, sobre todo porque ya se desarrolló el primer debate presidencial de los candidatos que aspiran a suceder a Alberto Fernández.

El ser: cuerpo, emoción y lenguaje

En el coaching, se entiende que somos seres completos, con un cuerpo, emociones y lenguaje que interactúan de manera compleja. No se trata solo de decir las palabras correctas, sino de conectar emocionalmente con la audiencia y mostrar autenticidad respecto a los propios objetivos. Durante el reciente debate entre los candidatos Myriam Bregman, Sergio Massa, Patricia Bullrich, Juan Schiaretti y Javier Milei, pudimos observar cómo estas dimensiones se manifestaron en sus intervenciones.

La danza de las emociones

Massa y Schiaretti demostraron, sin grandes problemas, una gestión emocional que apuntó a la tranquilidad y el consenso. Milei y Bregman, en cambio, exhibieron una pasión combativa que no pasó desapercibida. Bullrich, por su parte, mostró una emocionalidad fluctuante, evidenciada en el titubeo de su voz . El coaching político propone que la expresión emocional sea coherente a los objetivos de cada uno, brindando a quién pueda ser consciente de esto, la apertura de posibilidades respecto a lo que se quiere transmitir. Siendo uno de los mayores desafíos gestionar la necesidad de descargar emocionalmente en reacciones que vayan en contra de los propios intereses.

Posturas que hablan y palabras que generan realidades

Todos los candidatos utilizaron gestos para enfatizar sus ideas. Esta postura es conocida como estabilidad y resolución desde la interpretación del coaching y pueden  mostrar a personas comprometidas con generar la realidad que desean. Desde el terreno discursivo, el lenguaje puede considerarse descriptivo cuando se cuenta o explica la realidad; o generativo cuando se busca cambiar o transformar la misma. También en este caso, todos los participantes mostraron esta bimodalidad del lenguaje.

El discurso descriptivo se caracterizó por ser sarcástico en el caso de Bregman; apocalíptico en el de Milei; excusador o justificativo en el de Massa; y acusador en el caso de Bullrich y Schiaretti. Desde esas características describieron nuestra realidad actual.

A la hora de utilizar un lenguaje generativo que busque la transformación del país, se pudo observar promesas en forma de propuestas concretas en la mayoría de los candidatos. Sin embargo, en el caso de Bullrich dichas propuestas fueron más bien generalizaciones, las cuales sus oponentes no dejaron pasar en una clara intención de dejarla en evidencia. El propósito del coaching político, es fomentar un lenguaje generativo, que declara lo que quiere que pase, se compromete, pide y ofrece para que suceda.

El coaching político va más allá de los guiones y las estrategias superficiales. Se trata de ayudar a los líderes a encontrar su autenticidad, a conectar con las necesidades de sus representados de manera genuina y a desarrollar habilidades de comunicación efectiva. Es un proceso que permite a los políticos ser agentes de cambio en la política, la sociedad y la cultura.

La responsabilidad ciudadana y el valor del reclamo

La responsabilidad, en su esencia, es la habilidad de responder a las circunstancias y compromisos que asumimos. En el contexto democrático, nuestra responsabilidad ciudadana va más allá de la simple participación en las elecciones. Implica confiar en que los candidatos electos cumplirán con sus promesas y trabajarán en beneficio de la sociedad.

Sin embargo, si en algún momento vemos que la confianza en este compromiso se ve amenazada por el incumplimiento de las promesas, debemos recordar que el reclamo es una acción honorable.

El reclamo no es un signo de desconfianza ciega, sino una expresión de la responsabilidad que sentimos hacia nuestro país y nuestros conciudadanos.

Al ejercer nuestro voto, confiamos en que los líderes electos actuarán en interés del pueblo. Si esta confianza se ve erosionada por promesas incumplidas o acciones que no reflejan nuestros valores, es nuestro deber responder. El reclamo, en este sentido, es un acto de responsabilidad cívica. Es una señal de que estamos dispuestos a defender los principios que consideramos fundamentales para nuestra sociedad.

Responsabilidad compartida

En última instancia, la relación entre políticos y ciudadanos es una co-construcción de la realidad. Ambas partes tienen una responsabilidad compartida en el proceso democrático. Los políticos deben cumplir con las promesas y trabajar para el bien común, mientras que los ciudadanos deben estar dispuestos a participar activamente, exigir responsabilidad y mantener una conciencia crítica.

En este entrelazamiento de intereses y deberes, el coaching político aporta un elemento invaluable: la conciencia. Ayuda a los políticos a ser conscientes de sus compromisos y a comunicarse auténticamente con los ciudadanos. Al mismo tiempo, fomenta la conciencia ciudadana, recordándonos que somos los guardianes de nuestra democracia y que tenemos el poder de influir y exigir responsabilidad.

Así que, recordemos que como propone la actividad del coaching, la responsabilidad y la conciencia son herramientas fundamentales en la construcción de un sistema político más transparente y efectivo. Esta relación entre políticos y ciudadanos es un contrato social que se fortalece cuando ambas partes cumplen con su parte. Juntos, podemos moldear un futuro más prometedor y justo para nuestra Nación.

* Victoria Morel es docente y coach ontológico profesional