Mauricio Macri genera peleas internas que se aplacarán si es candidato
“Parece que Horacio está siempre esperando una bendición que nunca vendrá. Mauricio tiene mucha bronca contenida y, si bien le concede que es el que está mejor armado, algo se rompió y se notó cuando el sábado hizo la movida con los radicales, algo que está a las antípodas de Mauricio Macri ”, le confesó este viernes a MDZ un importante dirigente que trabaja por su candidatura presidencial y tiene en Rodríguez Larreta su referencia desde hace tiempo.
El alcalde porteño fue, junto con Patricia Bullrich, el gran ausente de la presentación del libro "Para qué", en la que estuvieron todos los dirigentes del PRO y que, a diferencia del sábado, donde evitaron las tomas de celular o fotográficas, no dudaron en aparecer sonrientes, como Guillermo Montenegro, el intendente de General Pueyrredón, y Martín Yeza, el de Pinamar.
Bullrich sabe que lo único que tiene, y lo mejor de todo, es su nivel de intención de votos, que cada día se escapa más dentro de los que ya decidieron votar a Juntos por el Cambio. Por eso, no extrañó que en una de las últimas reuniones que tuvo con su equipo de confianza, y ante la pregunta que le hicieron sobre la inquietud de una foto en común por parte de un candidato sin padrino-madrina fuerte, hayan decidido que “cualquiera que no nos represente 100% nos desperfila, nos mezcla con lo que no queremos ser ni representar”, decidieron.
Además, no modificó un centímetro su postura sobre algunos precandidatos territoriales del Gran Buenos Aires que hoy están “muy jugados con Larreta” y teme que si ella les concede la posibilidad de tenerla también como candidata, “me van a tirar a la basura en cuanto puedan el día de la PASO”.
Por eso no es infrecuente saber que en varios municipios todavía tiene vetados a candidatos que, en principio, pueden ser referentes “naturales” de esos lugares y que los hará dar varias muestras de sangre antes de darle la bendición, si se las da.
El gran problema que tiene Rodríguez Larreta es que no tiene ni por lejos el magnetismo y la convocatoria espontánea que tienen Bullrich o Macri. Sin embargo, también todos lo afirman, es el que mejor y más ordenado tiene a sus equipos técnicos y proyectos en todos los campos, desde lo económico, energético hasta productivo.
Otro de los más grandes inconvenientes que tiene es no saber explicar, en tres palabras, los que los otros sí. Quizás porque teme que lo que diga sea usado en su contra, riesgo que no les importa correr a sus contrincantes del PRO, ni siquiera María Eugenia Vidal, que ahora avisó que si bien no tiene ganas, en abril definirá si acepta o no, en caso que se lo vuelvan a pedir, sobre su candidatura a la Ciudad de Buenos Aires.
Si esto es así, y recibe el aval de Mauricio Macri, los que nuevamente verán en dificultades definir qué harán son los que experimentaron los cambios más traumáticos en materia de distrito hace dos años atrás.
Diego Santilli, por ejemplo, a quien una PASO muy competitiva lo puede dejar afuera de la gobernación, en manos de Javier Iguacel o Joaquín De la Torre, y Jorge Macri, que fue como ministro de Gobierno de Horacio Rodríguez Larreta para trabajar por su sucesión pero que ahora ve cómo las operaciones de arriba, el costado y abajo lo tienen siempre como el cetro a entregar.
“Si se baja Patricia y quiere ser jefa de Gobierno, Jorge pierde. Si es Vidal, quizás no”, reflexionó alguien que conoce muy bien la dinámica del toma y daca del partido creado por Mauricio Macri quien, a pesar de los comentarios previos, se dio un fuerte abrazo con Santilli antes de empezar la disertación en Mar del Plata