Empresarios mendocinos repudiaron el ataque a Cristina Fernández de Kirchner y reclamaron por más educación
El empresariado mendocino se sumó al reclamo por el cese de la violencia que se vivió en los últimos días contra Cristina Fernández de Kirchner. Llamaron al diálogo como la principal bandera de la democracia.
"Como corresponde, la Unión Comercial e Industrial de Mendoza repudia enérgicamente todo tipo de violencia como resolución a cualquier conflicto y pone nuevamente como principal bandera a la democracia y al diálogo, el consenso y la colaboración como estilo de vida al que debemos aspirar", indicaron en un extenso comunicado este domingo.
"La paz social es un valor a defender sobre todo y es por eso que, aún en esta coyuntura, sostener la educación, el trabajo y el esfuerzo son la mejor forma de contribuir a ella. Y es por eso que también, decidimos tratar sobre la destrucción de la cultura del trabajo", añadieron.
"Consideramos que la cultura del trabajo es fundamental para el crecimiento del país, de hecho, es la base donde se sustenta el desarrollo no solo de la sociedad sino también de las comunidades y de cada familia. Pero en nuestro país se está destruyendo, a tal punto que se elige no trabajar ante cualquier hecho. Se elige no trabajar, como forma de vida, sobre todo, por el respaldo que da cobrar un subsidio por ser pobre", manifestaron.
"Este fenómeno indeseable que se ha arraigado en algunos sectores sociales ha dado lugar a varios planes, que en otros países se otorga por un tiempo acotado y ante circunstancias extraordinarias. En nuestro país llegó desde hace décadas, para quedarse y se vuelve un fenómeno claramente observable con la gran cantidad de gente que se moviliza diariamente. Esos "beneficiarios" organizados en movimientos, en tiempos difíciles, como los que vivimos y en los que no alcanza la ayuda, realizan marchas, movilizaciones y piquetes (junto o alternando con sindicatos) cortando impunemente rutas y calles céntricas de todo el país, perjudicando lógicamente a los centros urbanos más poblados y toda actividad productiva", escribieron.
Y subrayaron: "Cualquiera que haya viajado a CABA habrá comprobado que tratar de transitar es toda una odisea y Mendoza, a pesar de multar a quienes impiden transitar, no se ha podido evitar del todo que se entorpezca la libre circulación de quienes sí producen"
"Lamentablemente en donde más se nota esta falta de apego al trabajo es en la juventud, porque desde hace varias décadas sus familias pobres, han subsistido con estas dádivas del estado. Estas "ayudas"indudablemente, no les permitieron salir de su situación de pobreza. Por el contrario, han sostenido una cultura del clientelismo y de sometimiento a un estado que, lejos de fomentar su desarrollo, prefiere perpetuarlos como seres sin posibilidad de elegir ni crecer", sumaron.
"Es necesario reconocer que el actual equipo del Ministerio de Economía nacional ha propuesto que los planes sociales se transformen, paulatinamente, en trabajo. Consideramos que todo aquello que proponga cambiar subsidios por empleo formal y registrado será un excelentísimo avance. Cómo idea es buena, pero hay que ver si es una solución a través del tiempo, porque no solamente con anuncios se puede concretar tan importante cambio. Es indudable que esta medida debe ir acompañada por un aliento a la empresa, medidas que permitan comenzar a reflotar la economía, estímulo al crédito, flexibilización de la legislación laboral, entre una gran cantidad de medidas asociadas", dijeron al respecto.
"El proyecto se presenta como un esfuerzo aparente, por parte del Gobierno, para hacer eficiente el gasto del estado y mutar, paulatinamente de una situación de dependencia a una de empleo formal. Pero tiene que ir acompañado por medidas de uso eficiente de los fondos del estado y no hablamos de recortes a la salud, la educación, la seguridad etc, sino, en cambio, achicar de manera urgente, gastos innecesarios y suntuosos para que la política se ponga a tono con la grave situación social y económica que vivimos", advirtieron.
"Queremos ser un pueblo educado y trabajador. No queremos pobreza. No queremos violencia. No queremos inseguridad. No queremos discursos de odio que lleven a acciones irracionales", concluyeron.

