Presenta:

El golpe de efecto de un rechazo inobjetable en un plebiscito histórico

Los chilenos dejaron un claro mensaje en las urnas y sepultaron el texto constitucional elaborado durante el último año por la Convención Constituyente. El contundente resultado significa un duro revés para el presidente Gabriel Boric, quien acusó el golpe pero advirtió que insistirá con la reforma.
Foto: EFE
Foto: EFE

La ciudadanía chilena protagonizó una jornada histórica este domingo 4 de septiembre con la votación del plebiscito en el que se rechazó una nueva constitución para el país. El Rechazo a la propuesta elaborada durante el último años por la Convención Constituyente arrasó de forma contundente en las urnas e significó un duro revés para el presidente Gabriel Boric, a la vez que implicó un golpe de efecto en el escenario político y social chileno.

El proceso electoral arrancó con una gran expectativa por parte de la población, que se volcó masivamente a los centros de votación ubicados en liceos, establecimientos educativos y otras instituciones de referencia.

Las calles de Santiago dieron cuenta del clima festivo que reinó mientras las urnas continuaban receptando votos. Miles de chilenos y turistas se volcaron a las plazas y paseos céntricos para recorrer ferias y contemplar espectáculos artísticos.

 

Tanto los partidarios del Apruebo como los del Rechazo se mostraban ilusionados con un resultado en línea con sus preferencias. Pero además la expectativa estaba puesta en buena medida en concluir con un proceso que germinó con el estallido social de octubre de 2019 y que siguió un largo y agitado derrotero electoral hasta el plebiscito de salida de este domingo.

Si bien se trató de una elección polarizada, se podía observar entre los ciudadanos la particularidad de que no se estaba votando por un candidato, sino que entre dos alternativas frente a un escenario histórico y bisagra para el país.

La participación fue otro de los factores claves de la jornada. La incertidumbre que marcó la previa de los comicios estaba puesta en ver cómo iba a ser el comportamiento de los ciudadanos que no concurren habitualmente a votar, debido a que las elecciones son optativas, pero que en esta oportunidad estaban obligados a ejercer su deber cívico.

El resultado final del recuento provisorio informado por el Servicio Electoral de Chile (Servel) arrojó que más de 13 millones de chilenos se volcaron a los centros de votación, de los 15 millones habilitados para hacerlo.

A las 18:40 el organismo dio a conocer los primeros resultados y cerca de media hora después se pudo observar una ventaja del Rechazo superando los 60 puntos, una tendencia que se mantuvo en cada nueva actualización de los datos y que terminó de ratificarse muy temprano.

Finalmente, el Rechazo obtuvo 7,8 millones de votos, alcanzando el 61,8% de los votos, mientras que Apruebo logró 4,8 millones de sufragios, lo que representa el 38,1% del respaldo de las urnas.

Consolidada la victoria inobjetable, la euforia y la algarabía inundaron las instalaciones del Hotel Nodo, donde funcionó el búnker de los partidarios de esta opción. Las banderas de Chile poblaron el lugar y los bocinazos de los vehículos de la zona ensordecían el clima en la comuna de Providencia.

Los manifestantes que se concentraron frente al edificio enarbolaban consignas nacionalistas y expresaban su repudio al texto elaborado por la Convención Constituyente y cuestionaban también al presidente Boric.

Un elemento importante a tener en cuenta a futuro es que una buena parte de los votantes del Rechazo está de acuerdo con avanzar en la implementación de una nueva constitución, sin embargo se oponían a la propuesta que se puso a consideración este domingo. Entienden que se trató de una iniciativa sectaria y alejada de los intereses y necesidades de buena parte de la ciudadanía.

Por su parte, activistas impulsores del Apruebo se reunieron ya entrada la noche del domingo en la Plaza Baquedano (ex Plaza Italia), sitio que se convirtió en el centro neurálgico de las protestas que desembocaron en el estallido social de octubre de 2019.

Allí se registró la única mácula de una jornada histórica. Tanto en la plaza como en las inmediaciones se produjeron incidentes y Carabineros reprimió a las personas que encontraban allí con camiones hidrantes y arrojando gas lacrimógeno, mientras los vehículos blindados recibían el impacto de todo tipo de objetos.

 

En tanto, el contundente resultado del rechazó golpeó directamente al gobierno de Gabriel Boric, quien se embanderó en el Apruebo. El presidente chileno acusó el golpe durante el discurso que brindó a la población en la noche del domingo. Reconoció que la propuesta elaborada por la convención constituyente no fue satisfactoria y deslizó que no interpretaba a todos y no otorgaba confianza.

De todas maneras, afirmó que buscará junto al Congreso y la sociedad civil iniciar el proceso de construcción de un nuevo texto constitucional que “logre interpretar a una amplia mayoría ciudadana”.

Se espera que el duro revés para el oficialismo chileno repercuta en el gabinete del Gobierno nacional. Antes de la votación se especulaba con un posible recambio, pero el tajante mensaje de las urnas obliga a Boric a repensar algunos ejes de su programa de gobierno, que iban en sintonía con los lineamientos de la nueva constitución, ahora sepultada.