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¡Cristina, mirá quién vino!

Por un capricho inexplicable de los medios, terminó opinando sobre la situación legal de Cristina Fernández de Kirchner quien fuera el fiscal adjunto del juicio a las juntas, Luis Moreno Ocampo.

En el contexto de la carga acusatoria de los fiscales Luciani y Mola en referencia a la causa de latrocinio en la cual está imputada Cristina Fernández de Kirchner, el imaginario colectivo trajo a la memoria el mítico “Nunca más” que pronunció el fiscal Julio César Strassera. Como un sub producto de aquellos momentos, los medios acudieron al segundo de Strassera en aquella ocasión, Luis Moreno Ocampo, para que opine de la presente coyuntura.

Son criterios. Obvio que Moreno Ocampo era el fiscal adjunto en el memorable juicio a las juntas del Gobierno militar. Difícilmente su historia posterior pueda hacerlo ejemplo de nada. Por el contrario, fue expulsado del Tribunal Penal Internacional y de la OEA, con lo que su palabra no tiene el peso que la historia y el presente requieren.

Su renuncia al TPI se produjo después de una investigación a la que fue sometido por actuar como lobista del magnate libio Hassan Tanataki. Moreno Ocampo mantenía con este magnate petrolero una relación impropia dado su rol en el tribunal, lo cual quedó expuesto luego de las revelaciones que aportaron los Panamá Papers. Tanataki apoyaba las acciones del general libio Khalifa Haftar, quien a su vez estaba siendo investigado por brutales acciones en el contexto de la guerra civil en Libia. En declaraciones a Der Spigel, señaló: “Takanaki hacía algo positivo: trataba de arreglar Libia”.

No es lo único: en 2017, Moreno Ocampo fue denunciado por acoso sexual por una periodista luego del encuentro del TPI en Sudáfrica. Para cerrar el caso, la organización pagó una compensación monetaria de 170 mil dólares. En el mismo año, la OEA dejó sin efecto el contrato a favor de Moreno Ocampo que lo vinculaba la investigación de la violación de los Derechos Humanos en Venezuela.

Un conjunto de historias poco visibilizadas de un exnotable personaje que pretende dictar cátedra y apuntar con un curioso dedo acusador a los actuales actores centrales de la política argentina.