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Las estadísticas judiciales que se echaron en cara dos jueces de la Corte

En medio de la discusión sobre el proyecto de ley para reorganizar el funcionamiento de las salas del máximo tribunal, el presidente Dalmiro Garay y el ministro Mario Adaro expusieron una serie de cifras para fundamentar sus posturas acerca de la iniciativa, a favor y en contra, respectivamente.

El proyecto de reforma de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza impulsado por el gobernador Rodolfo Suarez tuvo una intensa jornada de discusión este martes en la Legislatura. Tres ministros del máximo tribunal acudieron al debate de comisiones para exponer sus posturas respecto de la iniciativa que plantea una modificación del funcionamiento de sus salas. Durante sus intervenciones, dos de los magistrados exhibieron estadísticas para fundamentar sus argumentos y posicionamientos.

Los jueces que llegaron con números a la reunión de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) fueron Dalmiro Garay, presidente de la Corte, y Mario Adaro, integrante de la Sala II del tribunal. El primero de ellos defendió la iniciativa impulsada por el oficialismo provincial, mientras que el segundo fue muy crítico con la propuesta y planteo varias objeciones.

El proyecto de ley impulsado por el Gobierno de Mendoza plantea la disolución del actual esquema de salas de la Corte. Actualmente existen tres salas en la cúpula del Poder Judicial provincial. La Sala 1 (Civil y Comercial) está compuesta por Teresa Day, Pedro Llorente y Julio Gómez; la Sala 2 (Penal y Laboral) está integrada por Mario Adaro, Omar Palermo y José Valerio; mientras que la Sala 3 (Administrativa) la conforman el presidente del tribunal Dalmiro Garay y los presidentes del resto de las salas: Day y Adaro.

Esta distribución ha llevado a que en la Sala I exista una hegemonía “filoradical” con Day y Llorente y que en la Sala II haya una mayoría “filoperonista” con Adaro y Palermo. Por esta razón, desde el Gobierno entienden que muchos demandantes eligen la segunda para presentar acciones procesales administrativas o acciones de inconstitucionalidad ante la probabilidad de obtener una sentencia favorable ante una demanda contra el Estado. Por eso proponen el sorteo de las causas entre los siete ministros del tribunal. 

Durante su exposición de este martes, el ministro Adaro afirmó que “tenemos el 75% de las causas que entran a la Sala II y no necesariamente porque nos eligen. Porque el 40% del total de las causas es laboral, porque somos segunda instancia. El volumen de causas que hay en el fuero laboral es enorme, hoy no tenemos la posibilidad de abordaje, uno de cada cuatro mendocinos tiene una causa laboral que demora más de 36 meses seguro”.

Mario Adaro (derecha). 

Detalló que “del total de las causas laborales, en el 41% votamos por unanimidad José Valerio, Omar Palermo y yo. Y solo votamos juntos Palermo y Adaro en el 21% de las causas. El 27% Valerio y Adaro y el 11% Valerio y Palermo”.

Expuso que las causas en las que votaron junto con el ministro Palermo respondían a temáticas como la tutela gremial de un agente contratado, la reincorporación de los agentes de salud y la imposición o no de costas a las personas vulnerables.

Por otro lado, indicó que la materia penal es el 20% del total de las causas y explicó que “claramente hay un volumen del total de causas porque somos segunda instancia, porque somos un tribunal de casación”.

“De ese total, 94% de las causas las sacamos por unanimidad”, resaltó y agregó que el 2% se resolvió por mayoría de Palermo y Adaro y el 4% por votos conjuntos de Valerio y Adaro.

Precisó también que las causas respecto a lo contencioso administrativo representan el 17%. “De ese total, el 60% va a la Sala II porque nos eligen y el 30 y pico casi 40% va a la Sala I. Son los casos contra el Estado provincial y municipal y organismos. Por unanimidad se resuelve el 65% y votamos junto con Omar el 25% del total de las causas. El 8% Valerio y Adaro y el 2% Valerio y Palermo”, manifestó.

Con estas cifras, el juez buscó desacreditar el argumento de que de que la Sala Segunda de la Corte se maneja con una mayoría “filoperonista” para la resolución de las causas.

Por su parte, el ministro Dalmiro Garay presentó una serie de estadísticas que reflejan la disparidad respecto a la cantidad de causas que tramitan la Sala I y la Sala II y también brindó números que evidencian que no existe una “banalización” de las convocatorias a pleno o plenarios en el máximo tribunal.

“Se ha producido en el contencioso administrativo originario un sistema de elección de salas. Esto ha generado que la Sala II tenga mayor carga con mucho más del doble”, aseguró el presidente de la Corte.

Respecto de las acciones procesales administrativas de los últimos años detalló que en 2018, hubo 134 causas que ingresaron a la Sala I y 170 a la Sala II. Mientras que en 2019, fueron 146 y 376 respectivamente. En tanto que en 2020 la distribución fue de 108 y 184; en 2021, de 79 y 177; y en lo que va de 2022 ha sido de 53 y 101.

Dalmiro Garay. 

“No parece razonable no solamente la elección del juez sino también la sobrecarga de trabajo en tres magistrados sobre otros tres”, subrayó el magistrado. “El otro efecto no deseado es que la distribución por materias, ha llevado a que algunas materias como la laboral y la penal tengan una mayor incidencia en la cantidad de causas. Si tengo más causas me cuesta más resolver las causas, entonces va a demorar la resolución, quizá baje la calidad de las sentencias y de los procesos. Así que hay un efecto directo”, sostuvo y remarcó que esta situación afecta la relación de ingresos de causas con las sentencias.

Por otra parte, dio estadísticas sobre la convocatorias a plenos y plenarios desde el 2016 a la fecha. “He escuchado que el sistema de plenarios y plenos se ha utilizado como una manera de bajar hegemónicamente posiciones de mayorías y minorías dentro de la Corte. No solamente que lo niego, sino que lo niegan los datos”, afirmó Garay.

Detalló que entre 2016 y 2022 ingresaron a la Suprema Corte unas 13.957 y de ese total se han llamado a pleno o plenario 34 expedientes, agrupados en 13 temas. “Estamos hablando del 0,24% de las causas resueltas en esta modalidad desde el 2016”, sostuvo el ministro.

Aclaró que de esas 34 causas, hay 12 que tienen sentencia dictada. De las cuales cinco han tenido un resultado de 7 a 0; tres de ellas de 5 a 2; dos de 6 a 1; y en otras dos oportunidades se han resuelto por 4 a 3.

En este sentido, hizo hincapié en que solo dos plenos se han resuelto por 4 a 3, desestimando que exista una intención de imponer una hegemonía del sector “filoradical” en las sentencias del máximo tribunal. Asimismo, resaltó que él como presidente ha convocado a un solo pleno.