Juan Schiaretti nacionalizó la elección de Marcos Juárez y la transformó en una derrota personal
Contra todos los pronósticos previos Juntos por el Cambio ratificó su hegemonía en Marcos Juárez, la ciudad donde nació la coalición opositora en 2014, y le infringió una dura derrota personal a Juan Schiaretti, quien se involucró como nunca en la elección municipal. También afecta a su intento de lanzarse a una candidatura presidencial.
Además, los encuestadores volvieron a pifiarle. Ningún sondeo daba ganadora a Sara Majorel, quien ayer se impuso con contundencia y se transformó en la sucesora del actual intendente Pedro Dellarrosa. “Siempre daban ganando a la candidata de Schiaretti y sólo aceptaban que sobre la recta final habíamos achicado la brecha, pero no pueden equivocarse así, la diferencia fue más que importante”, decía anoche a MDZ un dirigente de la UCR cordobesa.
“Nos mató el efecto del atentado a Cristina que reavivó la grieta y la gente decidió votar masivamente a Juntos por el Cambio contra el intento de uso político del oficialismo”, se justificaba anoche un allegado al gobernador. Sin embargo, otros referentes del peronismo de esa provincia sostenían en off the récord que “el error fue del Gringo y sus asesores que nacionalizaron una elección en un pueblo de 30.0000 habitantes donde no ganamos desde 2010, más allá del papelón de los encuestadores, tomó un riesgo innecesario y ahora queda como el gran derrotado”.
Conviene recordar que el oficialismo era el favorito a imponerse desde que se conoció la fecha de los comicios. Pero la decisión de la exfuncionaria municipal Verónica Crescente de romper con Dellarossa y especular con una candidatura opositora entusiasmó a Schiaretti. El mandatario mediterráneo decidió involucrarse personalmente para armar una alianza del PJ local con la agrupación vecinal y llevar a Crescente como candidata. Tuvo que presionar fuerte porque los peronistas de esa ciudad se negaban inicialmente a aceptarla como su postulante y bajar al propio. Finalmente se impuso la voluntad del gobernador y la novedad sacudió el tablero.
“Creyeron en todo momento que ganaban bien, por eso el Gringo tenía previsto lanzar anoche a Martín Llaryora como su candidato a la gobernación, quedaron golpeados y a nosotros nos viene bárbaro para darle más impulso a la competitividad de nuestros candidatos para intentar romper con la hegemonía del peronismo”, describía anoche uno de los armadores de la coalición opositora que viene trabajando para lograr un triunfo el año que viene. Hasta ahora Luis Juez sigue siendo el candidato más firme y el que más mide.
No cabe ninguna duda que el resultado de anoche es un llamado de atención para Schiaretti. En primer lugar por el error de cálculo. Si no se hubiera involucrado en Marcos Juárez el resultado hubiera pasado prácticamente desapercibido a nivel nacional. La expectativa la generó el propio oficialismo provincial y le dieron oxígeno a JxC que tiene sus internas a nivel local.
Tampoco es un buen arranque para el gobernador que quiere proyectar su figura a nivel nacional y lanzar su proyecto presidencial. “Si José Manuel De la Sota nunca pudo llegar a la Casa Rosada, mucho menos Schiaretti que es un gran administrador pero no tiene ángel y encima su nivel de conocimiento a nivel nacional es bajo”, reconoce un dirigente histórico del peronismo cordobés.


