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Cristina, presa de la bronca

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner lució enojada, fuera de foco. Incluso no tuvo freno ni para acusar Néstor Kirchner, su esposo.
Foto: Télam
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Lució enojada, destemplada, nerviosa. No encontraba fotocopias de tapas de diario y movía las manos mucho más de lo habitual, con demasiados pasajes de voz elevada. La vieja y sabia enseñanza de la vida señala que nunca es conveniente actuar en caliente. Y Cristina Fernández de Kirchner no lo tuvo en cuenta. A menos de 24 horas del dictamen pidiendo condena de los fiscales Mola y Luciani, con el espíritu hirviendo, los nervios crispados y la bronca a flor de piel, utilizó el canal de YouTube para replicar la dura acusación del Ministerio Público.

La realizó desde el despacho en el Senado de la Nación, el lugar designado para los representantes de las provincias de la Nación. Excesivo e inconveniente.

Luego de su hora y media de acusaciones, diatribas, busca de culpables, entre otros argumentos, el saldo no fue positivo. De los hechos de la causa penal no expresó prácticamente palabras. Y en los juicios de Derecho Penal los hechos son fundamentales

Carpetazo se llama en el mundo político. Y repartió varios. Empresarios, los preferidos. Medios de comunicación, Macri, el macrismo, el ex secretario de Obras Públicas José López figuraron entre los destinatarios más elegidos.

Cristina recordó que Néstor se reunía con Magneto y que aprobó un negocio millonario de Clarín. 

Pero fue más allá. Involucró al padre, oficial de marina retirado, del presidente del tribunal oral que la juzga. Como si los hijos debieran responder por lo que sus progenitores hacen o hicieron. No le bastó. Se refirió a las reuniones semanales de su esposo fallecido, el ex presidente Néstor Kirchner con el Ceo del grupo Clarín, Héctor Magneto. Sin límites.

Se arropó en el peronismo, al que tanto despreció. Necesita reparo y volumen. Lo definió en su momento al Partido Justicialista como “una cáscara vacía”. Lo necesita lleno y completo, a su lado, obediente y verticalista. A su servicio completo. Hasta la marcha instó a cantar a sus acólitos que la acompañaron frente al Senado. Y también la entonó.

Habrá que esperar el momento en que sus abogados defensores formulen su alegato. Ahí podrán o no desvirtuar cada una de las acusaciones en su contra. Su defensa por YouTube no la favoreció. Despreció la sabiduría del dicho:” Nunca actúes en caliente”. Y estaba demasiado caliente.