Obra pública: los fiscales negaron rotundamente las acusaciones de Cristina Fernández de Kirchner

Obra pública: los fiscales negaron rotundamente las acusaciones de Cristina Fernández de Kirchner

La sexta audiencia de alegatos en el juicio comenzó con un nuevo planteo del abogado de Cristina Fernández de Kirchner que sumó una nueva recusación contra el juez Gorini. Otras defensas hablaron durante dos horas. Los fiscales rechazaron las acusaciones y continuó la exposición.

Lourdes Marchese

Lourdes Marchese

Ante el Tribunal Oral en lo Federal N°2 en el marco del juicio oral de "Obra pública" por el presunto direccionamiento de licitaciones al empresario santacruceño Lázaro Báez entre 2003 y 2015, continúa la sexta jornada de alegatos de la Fiscalía.

A las 8:30, cuando comenzó la audiencia, el abogado de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, Carlos Beraldi, pidió la palabra para explicar qué es una recusación y luego ampliar la suya contra otro juez del Tribunal tras una nueva nota de Página 12 que da cuenta de reuniones con Patricia Bullrich

Inmediatamente, Jorge Gorini le respondió que una reunión se dio ya que por entonces se habían difundido fotos de Amado Boudou en pijamas (cuando lo detuvieron) y como se estaban por confirmar las condenas de la Tragedia de Once, solicitó una entrevista con la ministra de Seguridad de ese momento, para manifestar su preocupación por que trascendieran fotografías como paso con Boudou. 

El segundo encuentro ocurrió con motivo de un hecho de inseguridad mientras se desarrollaba el juicio por el atentado de la Amia. La ministra Cecilia Rodríguez dispuso seguridad para el juez y su familia pero cuando se generó el traspaso de la policía esto quedó en stand by, razón por la cual “me reuní con la ministra (Bullrich) para asegurar esa cobertura”, refirió el magistrado.

Luego, cada uno de los defensores se explayaron sobre los planteos de recusación realizados y tras un breve cuarto intermedio los fiscales iniciaron su exposición para responder a los planteos, solicitando el rechazo in limine.

El primero en realizar su descargo fue el fiscal Diego Luciani: “Me recusan cuando me encuentro realizando el acto más trascendental de juicio, esto es, los alegatos, pero hay que ver por qué me recusa. Hablan de una amistad con el juez Rodrigo Giménez Uriburu poniendo en riesgo la objetividad”. 

“Además, los abogados Rusconi y Palmeiro me acusaron de ser el brazo ejecutor de una persecución política y señalaron que no era el fiscal natural para este juicio”, manifestó.

Además, dijo que “las causales de recusación son taxativas y acá no se cumplen ninguna de ellas, las partes interesadas de las que se habla en el Código Procesal establece como causales de recusación si el juez tuviere amistad íntima, o enemistad manifiesta con alguno de los 'interesados'. Se entiende como 'interesados' el imputado, el ofendido o damnificado y el civilmente demandado, aunque estos últimos no se constituyan en parte. No incluye ni al representante del Ministerio Público Fiscal ni los abogados defensores ni patrocinantes”.

En ese contexto, aseguró que “el motivo de recusación es tan ilógico que cuesta contestarlo porque no resiste análisis, porque a nadie se le puede ocurrir que la objetividad está en juego porque se comparte un partido de fútbol, una cátedra, un coro, una actividad social, y tantos ejemplos”. 

Al continuar con su descargo, dijo: “Es temerario calificarme de ser el brazo ejecutor de no sé qué por jugar al fútbol, un partido no puede poner en tela de juicio mi objetividad”. Y quiero agregar que en 2013 “fui designado fiscal general con acuerdo del Senado por quien era presidenta en aquel entonces, Cristina Fernández de Kirchner”. Y continuó: “Me pueden recusar de otro espacio político por esa designación siguiendo esa lógica. No me interesa la política, me interesa hacer bien mi trabajo. Acá hay malicia en el planteo de recusación”.

Luciani añadió a su explicación que trabaja como tantos otros fiscales en casos complejos, “pero lo hago en pos de la verdad y no dejo que nadie interfiera en mi trabajo. Mi única motivación es llevar objetividad a los hechos”.

Al tratar de entender la recusación en su contra, Luciani dijo que “lo que verdaderamente existe es una intención de apartarme porque mi actuación no guarda relación con lo que esperan. Desde que empezaron los alegatos buscaron desacreditarnos desde ciertos sectores mediáticos, buscan debilitarme psicológicamente, han querido desprestigiar nuestra tarea profesional hablando de cosas personales”.

Y en otro tramo, manifestó que “la doctora Fernández ha querido instalar la idea del lawfare, cuando en este juicio se ha garantizado la libertad con veedoras de forma constante, se ha montado una falacia como estrategia y que se relaciona más a un aspecto político del que soy ajeno. El proceso penal tramita bajo otros principios pero proclaman víctimas de una persecución política o del lawfare”. 

En ese mismo sentido, indicó: “No tengo ninguna vinculación con el anterior presidente, ni tengo aspiraciones políticas ni partidarias. Trabajo ante el Tribunal hace nueve años y nunca fui recusado en toda mi carrera, no se configuró ninguna causal de recusación”.

Luego continuó con su descargo el fiscal Sergio Mola que sostuvo que los hechos para pedir la recusación son dos notas periodísticas que hacen referencia a una reunión con el Secretario Legal y Técnico en 2016 y una con el área de Seguridad. “Fui a una reunión de trabajo vinculada a mis funciones de aquel momento, fue una reunión oficial porque trabajaba en el Aeropuerto de Ezeiza”, replicó. 

Asimismo, refirió que en los encuentros “me identifiqué con el cargo ejercido, uno que desempeñó tras la designación de la procuradora Alejandra Gils Carbó. Y quieren relacionar estas reuniones realizadas en 2016 cuando ni existía la posibilidad de la realización de este juicio, pero quieren relacionarlo con Mauricio Macri y Fabián (Pepín) Rodríguez Simón a quien no conozco y con quienes no tengo vínculo”.

Además, cuestionó las notas que sirvieron de base a la recusación: “Hay mala fe detrás de este planteo y se advierte también en la repetición de falsedades, buscan desprestigiar mintiendo, hablan de una reunión con el supuesto abogado de un narcotraficante que era el doctor Virgolini y fue una comida que organizó la ministra Elizabeth Gómez Alcorta en su casa para todo el equipo de trabajo pero ni siquiera fui a esa comida y dijeron que me reuní a comer con el abogado de un narcotraficante”.

Finalmente, al rechazar ser parte de una conspiración, contó cómo llegó a la causa ya que a diferencia de Luciani a quien le tocó el expediente, a él lo llamaron y sostuvo que así como para el abogado de Lázaro era su primer juicio, para él también y eso representó un desafío profesional. En ese sentido, sostuvo: “No formo parte de ninguna persecución política a ningún persona, no soy parte de ninguna conspiración”. 

Por último, al rechazar la recusación en su contra y la de su par Diego Luciani manifestó que “la verdadera intención es la de querer callarnos” y añadió que es el temor que hay ante las pruebas que venimos exponiendo como resultado de nuestro trabajo, de cara a la sociedad”.

Tras los descargos pertinentes, el Tribunal dispuso continuar con los alegatos de la fiscalía hasta las 16:30 de este viernes. 

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