Rodolfo Suarez: "Parece que Argentina nunca toca fondo en serio"

Rodolfo Suarez: "Parece que Argentina nunca toca fondo en serio"

La preocupación por la ingobernabilidad que marca el fin del albertismo es la principal alarma del Gobierno mendocino tras la salida de Martìn Guzmán. “Queda un año y medio que es mucho en la situación que estamos viviendo”, manifestó Suarez en medio de la crisis.

Marcelo Arce

Marcelo Arce

marce@mdzol.com

No hace mucho tiempo que Rodolfo Suarez habló con Alberto Fernández sobre la situación económica y política del país. El diálogo se dio en un contexto institucional y logró sortear increíblemente a la grieta, pero alcanzó para que el mandatario mendocino obtuviera de primera mano la mirada del presidente acerca de la crisis.

No hay que esperar de ese cara a cara demasiadas revelaciones. Alberto le transmitió al gobernador su apreciación de que, lo que está pasando en el país, obedece a una crisis de crecimiento. El argumento presidencial dado en privado, fue un calco de lo que viene expresando el público. “Yo no puedo creer que para algún país el crecimiento sea un problema”, reflexionó Suarez tras el encuentro.

Desde Mendoza, hace tiempo que se viene alertando sobre lo que consideran una “irresponsabilidad” por parte del Gobierno nacional en sostener la pelea interna y el propio gobernador, a poco más de una hora después de conocida la renuncia de Martin Guzmán, este sábado reaccionó en Twitter.

“El abuso irresponsable de la escena nacional para profundizar los cruces y las tensiones internas dentro del Frente de Todos, siguen impactando en la marcha del Gobierno Nacional que ellos mismos conducen, agravando la incertidumbre sobre la situación económica”, aseguró Suarez, quien también sostuvo que “todo esto produce más dolor social a los argentinos”.

Solo unas horas antes de que se conociera la renuncia en Economía, Suarez había manifestado su preocupación por la incertidumbre reinante. “Yo no puedo predecir qué va a pasar, porque nadie lo puede predecir. Esta situación de imprevisibilidad es abogado para quienes gobernamos también, no solo para la gente”, se quejó Suarez ante MDZ.

La turbulencia política contagia a un mercado económico y financiero que está crujiendo y que puede deparar además consecuencias para Mendoza. Suarez ya venía protestando (junto a otros gobernadores) por la crisis del gasoil y participó también de la embestida para cambiar la distribución de los subsidios al transporte.

Más allá del impacto en la macroeconomía, Mendoza está muy atada a los destinos de la Nación. Ante la caída de la recaudación de impuestos locales, en 2021 subió fuerte el impacto de los recursos coparticipables que son los que sostienen en buena medida el funcionamiento de la maquinaria del Estado.

De manera reciente, la interna del Frente de Todos ya había golpeado fuerte en el Gobierno provincial. Fue tras la salida de Matías Kulfas del ministerio de la Producción hace más de un mes, episodio que terminó desencadenando la salida del propio Kulfas del directorio de la empresa IMPSA.

De alguna manera, la intervención mutua de la Nación y la provincia para rescatar con U$S 20 millones a la exempresa de Enrique Pescarmona es el único punto de contacto político entre Suarez y Alberto dentro del contexto de diferencias y enfrentamientos que dominan la relación de estos años.

La partida de Kulfas del Gabinete se tradujo unas semanas después en su salida del directorio de IMPSA y llenó de incertidumbre al futuro de la empresa. IMPSA estatal fue siempre una idea de Kulfas y nadie tiene en claro en Mendoza qué dirección tomará al respecto la gestión de Daniel Scioli.

Mientras tanto la empresa espera por la definición del contrato que opera hoy como su único salvavidas. Kulfas se fue y denunció el “internismo” que afectaba el funcionamiento de IMPSA apuntando con seguridad a las decisiones que todavía no llegan de Yaciretá. La compañía mendocina tiene, desde 2017, acuerdos firmados para la provisión de seis turbinas para la central hidroeléctrica binacional con Paraguay y de ese contrato solamente se concretó la entrega de dos de esos rodetes y se espera por la confirmación de los otros cuatro.

Si este contrato no se cumple en el mediano plazo, le será muy difícil a IMPSA llegar a finales de 2023 con buenas perspectivas de seguir operando a futuro. En esa fecha, se vencerán las condiciones actuales de la intervención estatal en la empresa.

Pero la mayor preocupación a nivel local, está centrada en la ingobernabilidad: no hay dudas de que desde esta últimas horas transcurridas desde la presentación de la renuncia de Guzmán, comenzaron a marcar el fin del albertismo. “Queda un año y medio que es mucho en la situación que estamos viviendo. La política no puede tener el grado de responsabilidad que tiene porque esta pelea afecta la situación económica de la gente. No es solo una pelea, cada vez los argentinos la pasan peor. Desde las PASO que vengo diciendo que hay que estar a la altura de las circunstancias", analizó Suarez. Y concluyó: “La Argentina parece que nunca toca fondo en serio”.

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