El que le cobra los impuestos es el primero en apoyar a Daniel Scioli
El intendente de Tigre, Julio Zamora, fue el primero en exponer públicamente su aprobación a la designación de Daniel Scioli como ministro de Desarrollo Productivo por considerarlo una figura “que realmente le va a proporcionar más volumen tanto político como técnico".
Mal pensados, muy pocos periodistas tomaron nota del sentido que en Zamora toma la palabra “realmente”. Es que uno de los que menos disfrutó la llegada del embajador en Brasil al gabinete de Alberto Fernández fue Sergio Massa, hoy subido al avión presidencial con destino a la Cumbre de las Américas para charlar al respecto.
Zamora es el intendente que cobija en la localidad que administra a los dos dirigentes políticos del peronismo que nunca tuvieron buena química. En 2013 estuvieron a punto de estructurar el Frente Renovador, pero finalmente el exgobernador desistió.
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Sin embargo, todo empeoró cuando en medio de la campaña electoral de ese año un grupo de personas robó en la casa del matrimonio Sergio Massa-Malena Galmarini en Rincón de Milberg, hecho por el cual exgobernador jamás se solidarizó. Eso provocó que el encono se transformara en irreconciliable, aunque lo perpetuo, como quedó demostrado, puede ser algo efímero.
“Que un vecino de Tigre sea ministro de la Producción del Gobierno Nacional, eso es muy alentador para todos nosotros”, manifestó, sonriente, el jefe comunal, y agregó que "valoramos la decisión del presidente Alberto Fernández de incorporar a una figura que realmente le va a proporcionar más volumen tanto político como técnico".
Todo lo dicho por el intendente parece tener como destinatario directo su antecesor municipal, con quien más allá de las listas de unidad que alcanzaron en las PASO del año pasado y en las designaciones de las autoridades partidarias del PJ de marzo pasado, la relación quedó rota cuando, en 2018, Zamora comenzó su peregrinar solitario por fuera del massismo y el Frente Renovador.
Todo explotó cuando Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner zanjaron en su favor, al filo del cierre de presentación de listas del Frente de Todos. Sin Tigre, todo el acuerdo estaba en riesgo, aunque en horas de la madrugada, y vencidos todos los plazos, se llegó a un acuerdo que no satisfizo a Malena Galmarini ni a su esposo Sergio Massa.
Esta no fue la única referencia a la interna de Tigre que produjo el intendente. En diálogo con MDZ, Zamora también propició la modificación legal para impedir que una misma persona cumpla dos cargos al mismo tiempo, aunque en una no cobre la dieta o el sueldo. “Es que no terminan haciendo ninguna de las dos cosas bien”, sostuvo.
El tema es que en Tigre se focaliza la mayor cantidad de concejales con dos cargos, la mayoría representando al Frente de Todos que, además de concejales, son funcionarios en las dependencias públicas que conduce políticamente el massismo.
Su enojo también se asienta que tanto estos concejales del Frente Renovador como el monzonista Nicolás Massot se abstuvieron de votar la Rendición de Cuentas municipal, que terminó siendo aprobada con la ayuda de los concejales de Juntos por el Cambio, representados en Segundo Cernadas.