El funcionario clave que destrabó el conflicto con los anestesiólogos

El funcionario clave que destrabó el conflicto con los anestesiólogos

El jefe de Gabinete del Ministerio de Salud, el doctor Roberto Campos, fue crucial en la negociación y en la firma de la paz con el sector. Para los profesionales, "trabajó desde el primer momento" y para la Casa de Gobierno "ser médico hizo que pudiera tener un diálogo de iguales".

Laura Fiochetta

Laura Fiochetta

laurafiochetta@gmail.com

"Entre médicos se entienden", explican en Casa de Gobierno. "Campos fue la persona más conciliadora", dicen los anestesiólogos. El jefe de Gabinete del ministerio de Salud, Roberto Campos, fue el funcionario que las partes consideran como crucial para que el Gobierno llegara a un acuerdo que le permitió retomar las miles de operaciones retrasadas en los hospitales públicos de la provincia. "Lo que hice es pedir que no se cortara el diálogo en ningún momento", reconoció Campos a MDZ. Sin embargo, el médico asegura que fue un trabajo en conjunto "con todos los funcionarios del ministerio y los legisladores" lo que permitió que firmaran la ansiada paz.

El jefe de Gabinete sostiene que el acuerdo favorece al Estado porque le permite "sumar cirugías en horarios de tarde, a partir de las 14 y además se garantiza un jefe de servicio para San Rafael (que eso incluye al Sur y también al Valle de Uco) y la formación de residentes en ese distrito".

Los anestesiólogos, en tanto, van a incrementar sus ganancias por cada operación que participen. Es decir, van a recibir 22 mil pesos por cada intervención que se repartirán 8.500 pesos para ellos, otro monto similar para quien hace la cirugía y 5 mil para quien asiste. Además, seguirán cobrando por prestación (no pasarán a planta como el Gobierno pretendía) pero sólo se incrementará la cifra que reciben (algo que era parte de los pedidos del sector) cuando se discuta la suba en paritarias para el resto de los profesionales de la salud que se espera sea a partir de fines de julio.

Desde el 1 de abril pasado, 68 anestesiólogos de los 150 que tiene el sector público no renovaron sus contratos. Esto ocasionó una alarmante situación en el sistema de salud ya que se atrasaron el 40% de las 3.500 cirugías mensuales que hace la provincia. Desde esa fecha, los anestesiólogos autoconvocados tuvieron una postura férrea de no aceptar el 40% de aumento de las prestaciones que ofreció el Gobierno.

Como el tiempo pasaba y el panorama se tornaba cada día más grave, el ministerio de Salud envió a la Legislatura un proyecto de ley que declaraba la emergencia en anestesiología, y que básicamente obligaba a los profesionales a volver a sus lugares de trabajo. Esa norma, con algunas modificaciones, fue aprobada por la oposición legislativa, a quien la ministra Ana María Nadal pidió la colaboración. Pero además fue cuestionada en la Justicia por los anestesiólogos que intentaron que la declararan inconstitucional. "Fue muy importante el aporte de los legisladores como el presidente de la Cámara de Diputados, Andrés "Peti" Lombardi y la presidenta provisional del Senado Natacha Eisenchlas. Además, de los legisladores peronistas", agregó el jefe de Gabinete de Salud.

Mientras esto ocurría, las negociaciones, de las que formó parte la AMA (Asociación Mendocina de Anestesiología) que representa a los anestesiólogos del sector privado, parecían no tener rumbo. En medio de todo esto, intervinieron funcionarios que no lograron empatizar con los anestesiólogos -de acuerdo a los dichos de los mismos profesionales de la salud- como el subsecretario de Salud, Oscar Sagás, y el director de la Fuesmen, Rodolfo Montero, a quienes los profesionales de la salud los acusaron de obstaculizar las negociaciones. "Todos estuvimos participando. Montero intervino porque, como yo, ha sido miembro paritario", refutó Campos.

Pero la solución vio la luz. La semana pasada, los médicos le llevaron una propuesta a Campos y el jefe de Gabinete se la trasladó a la ministra. La misma consistía en un pago según el trabajo realizado, similar a lo que se terminó acordando. 

"Siempre se mostró abierto y conciliador. Estuvo desde el minuto cero intentando solucionar el conflicto", aseveraron los anestesiólogos. "Por una cuestión de profesión, entre médicos se entienden", reforzaron desde la Casa de Gobierno.

Campos es el jefe de Gabinete de Nadal, quien es farmacéutica. Durante el gobierno de Alfredo Cornejo (2015-2019) fue el director de Salud Ocupacional de la OSEP (Obra Social de Empleados Públicos), donde tiene un cargo de planta. Antes, trabajó en el sector privado, fue el jefe de quirófano del hospital Italiano. Tiene una trayectoria de militancia en el radicalismo y además, como estudiante universitario fue parte del ala estudiantil de la UCR, la Franja Morada. Sus conocidos lo apodan "Corcho". 

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