Por qué la suba de precios inquieta también al Gobierno local

Por qué la suba de precios inquieta también al Gobierno local

La suba de precios no depende de los gobiernos locales, pero las consecuencias sí las sienten. La inflación ya está 10 puntos por arriba de los acuerdos salariales con los estatales. Además, puede impactar en la indigencia y la pobreza.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

picardi@mdzol.com

La inflación no tiene "culpas", pero sí consecuencias locales. Y con los números descontrolados, la presión crece, particularmente sobre el Gobierno. En Mendoza la suba de precios volvió a ser superior a la nación y se se toma en cuenta la inflación interanual supera el 60%. Pero la lectura lineal de la situación también es alarmante: hasta abril, la inflación fue del 30,4%. Así, es 10 puntos por encima de los aumentos salariales acordado con los trabajadores estatales. 

El Gobierno tiene pautado volver a discutir todo en septiembre. Pero los números juegan en contra. Hasta ahora la reacción de los estatales ha sido tibia. En otras provincias los gobiernos sintieron el peso de la inflación más de cerca. Es lo que pasó en San Juan, por ejemplo, donde los docentes realizaron masivas movilizaciones y paros. 

El aumento acordado con los estatales mendocinos es del 40%, pero en etapas. En marzo recibieron un 12% en marzo, en abril 4% en abril, 4% y en junio recibirán otro 4%. Es decir, este mes acumularán un 20%, mientras que la inflación hasta mayo era de más del 30. En agosto, septiembre, octubre y noviembre recibirán 5% para llegar al 40 anual. 

Mendoza tiene su propia medición de la inflación y el INDEC también analiza los precios locales. Las diferencias entre la inflación "nacional" y la local puede deberse no solo a la diferencia de precios, sino a cómo se ponderan los productos en la medición. Igual, los precios mendocinos son elevados. 

Otro dato importante que sí se releva a nivel nacional y no se difunde desde el Gobierno de Mendoza es la llamada "inflación núcleo". Se trata de precios de productos no estacionales, es decir que no tiene en cuenta oscilaciones espasmódicas o que dependen de factores externos. Pues en Mendoza la inflación núcleo (más difícil de bajar) fue del 4% según el INDEC.

La inflación no para en Mendoza.

El impacto

El impacto inevitable de la inflación es el deterioro de la calidad de vida. En Mendoza la suba de los alimentos sigue siendo lo que más tracciona y para las personas de menos recursos económicos, incluso, la inflación es aún mayor. En un año los alimentos subieron 65%. Con la lista de precios en la mano, es más sencillo darse cuenta cómo se deteriora la calidad de vida. Así, por ejemplo, productos básicos para la alimentación como la harina y la leche en polvo subieron más de un 10% en un mes. Lo mismo que el azúcar. La carne, el arroz y otros alimentos usuales de la canasta bordearon el 10% de suba. 

Ese dato impactará duramente en la indigencia, es decir en la cantidad de mendocinos que no no tienen los recursos suficientes para comprar los alimentos.

Es, justamente, uno de los indicadores sociales que más creció luego de la pandemia. La Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas no publicó aún el costo de las canastas básica y total. Pero en Mendoza para no ser pobre una familia necesita no menos de 100 mil pesos de ingresos mensuales, sin tener en cuenta el alquiler de la vivienda. Para no ser indigente, es decir solo para comprar los alimentos, es necesario tener ingresos de al menos 40 mil pesos.  

 

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