El delito que preocupa y por el que buscan convertir a ingenieros en policías
"Hasta ahora no hubo muertos, pero los va a haber". La frase de un funcionario de Seguridad reproduce la preocupación que hay en el Gobierno por un tipo de delito que crece, se sofistica y que se aleja del alcance que el propio Estado tiene. Estafas, robos "virtuales", compras y ventas fraguadas a través de las redes sociales. La complejidad es tal que incluso las víctimas prefieren muchas veces quedarse en las sombras por vergüenza o porque son parte de la trama. Ante ese problema buscan contratar a "comisarios" de laboratorio, que en vez de patrullar las calles estén en las redes y en el análisis de datos.
Las operaciones comerciales gestadas vía redes sociales tienen en algún momento un punto de encuentro físico. Y allí ya hubo casos de violencia, pero temen que se pueda profundizar. "Los delitos graves más tradicionales han bajado. Pero nos preocupa este tipo de hechos que necesitan de otra forma de accionar", explican.
La intención es contratar ingenieros en sistemas o especialistas en redes, informática y nuevas tecnologías. Allí hay varios problemas, pues entre la intención y la acción hay una larga distancia. Es que no hay suficiente recurso humano disponible y ahora el Estado va a competir con la industria. Para tentarlos le darían estado policial a los especialistas, con los beneficios que ello podría tener. Incluso, aseguran, podrían tener rango de comisarios, pero nunca estar a cargo de un operativo "tradicional". Podrían no ser full time.
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Con algo de ingenuidad, hablaban de contratar "50 ingenieros". Pues eso es poco menos que una utopía, pues ni las empresas tecnológicas más importantes logran captar esa cantidad de recursos. Por eso ahora son más humildes en sus pretensiones e, incluso, podrían buscar estudiantes avanzados. "La idea es que trabajen 8 horas para nosotros para rastrear, analizar y estar detrás de ese tipo de delitos. Muy pocos de estos delitos han terminado en muertes, pero las puede haber porque hay transacciones grandes", explican.
Delitos sofisticados, recursos escasos
El Ministerio de Seguridad tiene hoy pocos recursos especializados y buscan más. "Se los llevan las empresas porque ganan más", explican. El gobernador Rodolfo Suarez lo mencionó al pasar en la Asamblea Legislativa. Ahora debe conseguir los recursos y la forma para conseguir varias excepciones; entre ellas la salarial. Hay un caso donde ya se usó un camino alternativo para mantener dentro del Estado a un especialista. Se trata de Miguel Marino, jefe del laboratorio de ADN, que tiene una formación específica y cuyo desempeño ha sido destacado. Ese funcionario tiene un salario y un régimen distinto.
Hay otras modalidades delictivas que crecen, pues la delincuencia se acomoda a la situación. Una de ellas es la "sustitución de importaciones". Por la falta de muchos insumos, aumenta el robo de autos para desarmar, de computadoras y elementos de tecnología. También el robo de cables y de bienes en zonas remotas; donde no hay patrullaje.
En el caso de los robos en zonas rurales el Estado quedó "excedido" en su capacidad de prevención por lo amplio del terreno. "No tiene sentido patrullar zonas inhóspitas porque son muy amplias, por eso la respuesta debe ser otra", explican. Una de las ideas es que cada municipio tenga un dron operado por la policía para recorrer áreas rurales.

