Un intento de normalidad en medio de la tormenta entre el Senado y la Rosada
Sergio Massa se reunió hoy con Cristina Fernández de Kirchner en el Senado y poco despues partió a almorzar con Alberto Fernández en la Casa Rosada. Hubo especulaciones durante toda la tarde sobre cuál fue el verdadero rol del presidente de la Cámara de Diputados. Mucho se argumentó sobre el posible rol de mediador entre ambos, en un día donde la institucionalidad pareció realmente en peligro. La realidad indica que, mas allá de cualquier intento (difícil tomando en cuenta que la vicepresidenta no pone límites en los ataques de los suyos al presidente, sino mas bien los alimenta continuamente), de mediar entre ambos, Massa y un grupo del PJ pretenden retomar la normalidad funcional del Congreso en medio de una tormenta política en la interna del Gobierno con final impredecible.
Así, las tratativas para organizar el tratamiento en el Congreso de leyes clave, algunas conflictivas para el Gobierno, y enderezar una agenda que dé previsibilidad, parecieron ser la estrategia elegida por Massa para calmar hoy el ambiente.
En ese ida y vuelta de reuniones Cristina Fernández de Kirchner y Massa se enfocaron "en las leyes que de alguna manera nosotros mandamos al Senado y que se transformarán en ley mañana. En apurar el proyecto sobre construcción, poner en marcha el proeycto sobre de industria automotriz y en el caso de la agenda del Senado la llegada de la ley para el pago al Fondo", según reconocía el propio Massa.
Hubo un intento de mostrar normalidad en un momento de quiebre como este. Así tambien entró en el debate con Cristina y luego Alberto Fernández el proyecto de ley de Boleta Única. "Se aceleró el pedido la sesión de mañana, la convocatoria de la oposición a discutir en comisión el tema de Boleta Única y Alberto me dijo de almorzar hoy", relataba Massa a medios.
"Esto no tiene correlación con el funcionamiento del Frente de Todos", intentaba explicar el massismo. "También se habló con el presidente el impulso a la ley a la industria automotriz, con anuncio de Volkswagen que esta cerca, la ley sobre cannabis que sale mañana y la promoción de cáñamo industrial, nanotecnología e hidrocarburos", resumían. En síntesis, una agenda para mostrar normalidad en medio del temblor del kirchnerismo golpeando sin piedad a un presidente que hoy aparece sin estrategia de defensa posible y todo dentro de su propio gobierno.