ver más

Candidatos y fondos: la crisis del PRO ya afecta a su fundación estrella

La reunión entre Macri, Bullrich y Rodríguez Larreta dejó en claro que una vez por semana es mucho tiempo para aclarar las diferencias que van surgiendo en la cotidianeidad del PRO y la carrera por la candidatura presidencial. Ahora, la Fundación Pensar quedó bajo sospecha tras la reunión de ayer.

La reunión de ayer de la cúpula del PRO, en la que participaron Patricia Bullrich, Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta, tuvo como protagonista a la Fundación Pensar y, entre tantos temas, se analizó la manera en la que se distribuyen los fondos de campaña, de la que la exministra de Seguridad se siente marginada.

“Las próximas semanas vamos a tener novedades sobre el funcionamiento de la Fundación y si es necesario armar una para cada candidato”, alertaron luego de que el propio Macri haya zanjado las diferencias en ese sentido en favor de continuar el trabajo como lo vienen realizando.

Este fue el momento más tenso de la reunión en la que el jefe de Gobierno porteño tuvo que explicar la manera en que mantiene los gastos partidarios y puso en relieve el costo que tiene mensualmente mantener los equipos técnicos de todas las áreas, desde Economía hasta Desarrollo Social.

Patricia Bullrich cree que está siendo especialmente perjudicada porque es la única que no cuenta con ninguna manera de financiar los gastos corrientes que demanda una campaña como la que tiene que proyectar. Y su acusación también pesa sobre el expresidente, quien en principio aparecía como su máximo sponsor. “Él tiene a sus amigos en caso que los necesite, pero no los habilita. Y Horacio, con la gestión, no necesita nada”, explican en las cercanías de la presidenta del PRO.

Por eso no llamó la atención que terminada la charla haya ido hasta la estación Constitución del Tren Roca y haya viajado hasta Avellaneda, donde tenía prevista dos reuniones. “La recepción fue muy buena, y a pesar de estar muy abrigados y con barbijos, las personas la reconocieron y realmente la tratan muy bien. Es una candidata muy potente”, se entusiasman.

Es que en el encuentro de Plaza del Inca, donde almorzaron ayer los tres referentes PRO, quedó en claro que ahí no había diferencias entre el expresidente y Horacio Rodríguez Larreta.

En otro pasaje de la charla, el expresidente “aconsejó” no dejarse ganar por las ideas de “diálogo y búsqueda de consensos” que el oficialismo siempre propone en las diferentes legislaturas. En estas dependencias todos tienen más o menos las mismas responsabilidades. Cristian Ritondo, más de una vez halagado vía Twitter por Macri, maneja la mayoría de los legisladores PRO, seguido por el actual ministro de Gobierno porteño, Jorge Macri, y los intendentes del espacio que surgieron del PRO.

En lo que sí todos se pusieron de acuerdo fue en la gran convocatoria y el resultado favorable que tuvieron los radicales en su Convención Nacional, donde no sólo ratificaron su pertenencia a Juntos por el Cambio, sino que, también, pidieron ampliar la coalición con otros sectores que, descriptos, marginaban ideas extremas y temerarias.

Este punto es uno de los más débiles de un partido como el PRO, que nació desde el poder de la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, pero nunca se constituyó como partido político orgánico, al igual que los tradicionales, la UCR o el PJ. Estos partidos, más allá de las circunstancias y métodos, tienen organismos de discusión interna mucho más amplios a una simple mesa dirigencial.

Sorprendentemente, a Macri le quedó picando esa organicidad radical que le permitió “encapsular las diferencias a través de una Convención”. ¿Habrá llegado el momento de generar un partido más institucional y menos circunscripto a las gestiones municipales o de la Ciudad? El tiempo lo determinará.