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Dejarse llevar por la inercia y el temor al reposo: la dura crítica de oficialistas sobre el Gobierno

El Gobierno goza de buena imagen y, gracias a la impericia opositora, no ve amenazas políticas. Pero dentro de Cambia Mendoza hay tensiones por la gestión. Dejarse llevar por la inercia y el temor al reposo, los miedos dentro de la alianza que hoy tiene el poder.

"Han mejorado los índices de delitos violentos por una razón: la mayoría de los delincuentes están presos. Pero van a salir, y no ha cambiado nada", repiten los más críticos dentro de Cambia Mendoza. "No hay acciones propias de promoción turística, de integración con los privados", acusan desde otro de los sectores del oficialismo. "Con el bono fiscal de la gestión anterior y Mendoza Activa no alcanza para empujar a la economía", critican otros. "Tenemos 1.000 millones de dólares parados y entregamos menos de 1.000 casas por año", recuerdan. "Que haya niños de escuelas sentados en un tacho es una imagen de otro lado, avergüenza que sea Mendoza", se sinceran. No son voces opositoras, sino autocríticas de oficialistas que ponen en palabras algunas sensaciones por el desempeño del Gobierno.

La calma política lograda gracias a que "los otros están peor" y la buenas noticias que brindan las encuestas individuales generan una burbuja que preocupa a muchos en el oficialismo. La respuesta al fenómeno está en la física. Rodolfo Suarez llegó al poder por la inercia electoral que suele acompañar a los candidatos en Mendoza. Salvo algunas excepciones, es una forma de llegar al sillón de San Martín que no puede escapar al análisis. Cobos llegó gracias a Iglesias, Paco Pérez gracias a Cristina, Suarez impulsado por Cornejo. Jaque tuvo impulso, pero traccionaron también su militancia peregrina y su descaro para mentir en campaña. Alfredo Cornejo construyó poder propio y supo aprovechar la "inercia negativa" del PJ.

Esa es la forma de llegar; pero el modo de gobernar es propio. 

La imagen que indignó: niños sentados en tachos de pintura para tomar clases. 

Rodolfo Suarez también mantuvo casi toda su gestión la misma lógica de la física. Desde la elección de los funcionarios, hasta las políticas. En algunos casos por el pacto tácito firmado con su antecesor; cuestión que obligaba a "no tocar" las reformas impulsadas por su antecesor. "En realidad había que profundizar ese camino", corrigen los cornejistas. En otros, ocurrió solo por pereza. Las mismas personas durante 6 años, los mismos ejes y sin solución a los mismos problemas. "Ya están canosos los funcionarios", ironizan al recordar que muchos llevan más de un lustro y varias lapiceras gastadas firmando decisiones. Incluso en el radicalismo ya descuentan que ganarán en 2023 y hasta hay quienes sueñan con un efecto kirchnerismo: que haya funcionarios con 12 años continuos en el gobierno. Eso generaría algo que ahora ocurre con algunas señales: dirigentes políticos que por su permanencia han tenido más relevancia en decisiones que el propio Gobernador, que indefectiblemente está solo 4 años. Ocurre, por ejemplo, con las concesiones petroleras, las autorizaciones ambientales, las adjudicaciones de obras y la lista sigue. 

Todo cuerpo preserva su estado de reposo o movimiento a no ser que sea obligado a cambiar su estado por fuerzas impresas sobre él

La comodidad tiene un efecto placebo: creer que todo está bien y no sentir dolor por los problemas. Por eso hasta se piensan ideas disruptivas puertas adentro: que haya intendentes candidatos, que se impulsen sucesoras fuera de la "rosca" tradicional (como puede ocurrir en Godoy Cruz) y otras sorpresas en las listas del futuro. 

Las tensiones internas por el desempeño de la gestión crecen, pero no van a aflorar hacia la sociedad por el bien superior que Suarez y Cornejo se prometieron cuidar. El Gobernador y su equipo político agitan una idea: que Cornejo sea candidato en 2023. Es más, desde el sector liderado por el senador nacional aseguran que es el propio Suarez el que "opera" para instalar esa idea porque es la situación más confortable para él: espanta internas, le genera paz política y le garantiza 4 años en el Senado, nuevamente gracias a la inercia. Esa idea genera ruido porque le quita el control discursivo a Cornejo, quien está concentrado en la construcción nacional. Para un dirigente acostumbrado a manejar los hilos del poder y mucho más dentro del radicalismo, sentir que "lo operen" le genera irritación. Y aunque bloquea al resto de los candidatos, también genera incertidumbre.

Movimientos

Que haya mucho movimiento para posicionarse de cara a la sucesión es normal, pues la ambición es uno de los motores de la política. El problema para los radicales es que se enrareció el ambiente. Si Cornejo "ordena" por temor o por respeto, su ausencia temporal inquieta y le quita la hoja de ruta a la mayoría. Allí hay un elemento disruptivo: Omar De Marchi, el único que no responde directamente dentro de esa estructura. En Cambia Mendoza cuentan con que en el Pro "lo ordenen" de cara al 2023, pero temen una cosa:  que si las elecciones son desdobladas (como es probable que ocurra) De Marchi se anime a ir por afuera de Cambia Mendoza si no le permiten sumar a otras fuerzas a  la alianza oficialista. 

En casi todas las áreas de la gestión hay cuestionamientos internos. Desde el cornejismo rescatan "solo" al desempeño de la justicia. No hay que hacer una lectura ingenua de esa idea. Probablemente la falta de cuestionamiento al Poder Judicial tenga que ver con una idea que potencian desde la oposición y es verosímil: "La justicia la maneja Cornejo". 

El Gobierno tuvo un éxito  que podría ser una bisagra en la gestión política. La crisis en salud tuvo un emergente con la situación de los anestesiólogos. Hubo negociación política, hubo acuerdo y hubo ley para ganar tiempo. Con un problema que se comparte con otros distritos, la solución a largo plazo va a depender de la pericia real que tenga el Ejecutivo, del dinero y si se sostiene el acompañamiento que lograron. El tiempo juega en contra. Es probable que el desastre que es OSEP por la falta de pago y las carencias en prestaciones comience también a emerger, pues está en riesgo la salud de medio millón de mendocinos. El Estado ya sale a cubrir no solo con recursos económicos sino también con prestaciones. La falta de mención del Gobernador en sus discursos es una señal: no hay mucho para comunicar. Lo mismo pasa en otras áreas de la gestión. 

Como sea, el oficialismo está en rediscusión interna. El problema para el futuro de ese grupo de radicales también encuentra en la física una razón, una ciencia que la política no puede modificar. La primera ley de Newton explica que todo cuerpo mantiene el estado en el que se encuentra. Si ese estado es el reposo, pues va a tender a quedarse así. El reposo "es contagioso", para decirlo en criollo, y es lo que puede pasarles a los oficialistas, hoy cómodos.