Presenta:

El dato que revela una carencia profunda de Mendoza: la falta de casas

El Gobernador Rodolfo Suarez dijo que se entregaron casi 900 casas en un año. Es un número bajo, que denota el déficit habitacional de la provincia.
974368.jpg

Rodolfo Suarez enumeraba obras, hechos y lo que para él eran éxitos de la gestión. En ese detalle también hubo un dato que en realidad es la confesión de una carencia que se agrava: la falta de oportunidades para acceder a una vivienda. Suarez mencionó cómo logró haber entregado casas en 2021. Es una cantidad baja de casas entregadas que, en el fondo, aumenta el déficit habitacional de Mendoza, un problema estructural que se profundiza aún más por la falta de crédito privado y el contexto macroeconómigo adverso. 

Según el gobernador, en lo que va de su gestión el Instituto Provincial de la Vivienda ha entregado 1.959 casas. Pero en el último año fueron 869 casas nuevas hechas y otorgadas por el IPV. "De mayo de 2021 a abril de 2022, 869 familias cumplieron el sueño del techo propio y 829 iniciaron mejoramientos en sus viviendas. Tenemos 19 barrios iniciados con sistemas industrializados", dijo Suarez. Pues el número es  bajo. "En el 2015, el gobierno anterior apenas entregó 1.162 casas. En nuestro último año de gestión, el 2019, nosotros vamos a superar las 3 mil viviendas, lo que totalizará al fin de la gestión más de 7.200 viviendas", decía Alfredo Cornejo en 2019. Su sucesor entregó menos casas que Francisco Pérez.

Allí hay un dato de contexto importante: la pandemia. En 2021 ya no había ninguna restricción, aunque sí la inercia negativa que quedó en cuanto a la ejecución de obras, la inversión y hasta los problemas de las empresas para hacer obras.

El déficit habitacional es uno de los problemas estructurales más importantes de Mendoza y el país. Se cree que faltan al menos 100 mil viviendas nuevas. El problema se agudiza por la falta de disponibilidad de casas y departamentos para alquiler y también por el valor de arrendamiento.

El IPV tiene como misión apuntalar desde el Estado a las familias que no pueden acceder a créditos o a la compra de una vivienda.  Además, sumó planes de ayuda para la clase media, a través de planes como Ahorro Previo y ahora también en asociación con los constructores privados. Allí, incluso, se encontró con un problema del contexto negativo: muchos mendocinos no califican para poder postular a las viviendas de los nuevos programas. Por eso se flexibilizaron y hasta crearon la figura del "fiador", alguien que puede sumar sus ingresos como garantía para llegar al monto exigido. Ahora está vigente la inscripción para la segunda etapa del plan "Mendoza Construye".