Boleta Única: comenzó el debate con fuertes cruces y chicanas entre oficialismo y oposición
A pesar de la férrea resistencia del Frente de Todos, la mayoría de los bloques opositores de la Cámara de Diputados inició esta mañana el debate sobre los proyectos que proponen instrumentar la boleta única como instrumento de votación en las próximas elecciones.
Durante la primera jornada de discusión quedó en evidencia que el oficialismo no sólo se opondrá a la iniciativa, sino que hará lo posible para "ensuciar" el debate y retardar el dictamen, previsto para fin de mes.
La tensión se hizo sentir en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, de Justicia y de Presupuesto, las cuales fueron emplazadas la semana pasada a discutir la cuestión por la mayoría opositora en el recinto. El oficialismo reaccionó con otra jugada y convocó a discutir, en paralelo y en el mismo plenario de comisiones, la media sanción del Senado sobre la modificación del Consejo de la Magistratura. Una iniciativa de máximo interés del kirchnerismo por cuanto excluye a la Corte Suprema en su integración.
Además, el oficialismo rechazó la propuesta opositora para que las reuniones informativas sobre boleta única sean bimodales, es decir, presenciales y virtuales, para permitir la participación de un mayor número de expositores. Incluso reclamó que se revise el emplazamiento aprobado por la oposición en el recinto.
La oposición ignoró la petición y arrancó el debate con argumentos a favor del nuevo sistema. El presidente dela Comisión de Asuntos Constitucionales, Hernán Pérez Araujo, anticipó que son 20 los proyectos de ley presentados. El oficialismo se mantuvo callado.
La diputada Silvia Lospennato, de Juntos por el Cambio, resaltó que el 95% de los países del mundo adoptaron un tipo de boleta única como instrumento de votación. "Las democracias evolucionaron hacia una forma de votación que es más sencilla para el elector, más transparente y fundamentalmente más democrática, porque garantiza que toda la oferta electoral esté en el cuarto oscuro. Esa garantía hoy no está asegurada", sostuvo.
La legisladora instó a no retardar la discusión de este nuevo sistema, a raíz de que hace falta tiempo para capacitar a los electores si la ley resulta aprobada. "Mi mayor preocupación es que este proyecto no se cajonee nuevamente en el Senado, como sucedió en 2016", explicó. En efecto, en el Senado a la oposición le falta aún un voto para impulsar la iniciativa.
Graciela Camaño, del interbloque Federal, también anticipó su apoyo a la instrumentación de la boleta única. Su voto es clave porque es el que desempata en la paridad de fuerzas entre el oficialismo y Juntos por el Cambio en las comisiones.
"No estamos dinamitando los partidos políticos con este sistema de boleta única; los partidos tendrán que adecuarse al nuevo sistema que beneficia al ciudadano. Este debate no surge de la locura de un emplazamiento opositor, sino que lo que ya se ha dicho con anterioridad: la Cámara Nacional Electoral viene aconsejando desde 2007 que nos aboquemos a esta cuestión", resaltó.
El oficialismo no defendió su rechazo al sistema, aunque sí lo hizo la diputada de izquierda Myriam Bregman. "Con este sistema vamos de hecho a un desdoblamiento del sistema electoral y será más costoso. Además, se necesitarán muchos fiscales a la hora del escrutinio; no se ahorrarán más fiscales", advirtió.