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Blanqueo: el "albertismo" quiere darle vuelta el proyecto al kirchnerismo

Desde el Ejecutivo se buscará que el dinero que se recaude sirva también para pagarle al Club de Paris y a otros organismos internacionales, y que se pueda destinar algunos dólares a la economía real. Según el texto oficial podrían blanquear funcionarios y exfuncionarios.
Foto: TELAM
Foto: TELAM

El Ejecutivo quiere darle vuelta al kirchnerismo su proyecto de blanqueo de divisas detectadas en el exterior. Legisladores del oficialismo albertista en el Senado y Diputados buscarán un acuerdo político para cambiar la idea lanzada a la arena por Cristina Fernández de Kirchner, explicada y defendida por Oscar Parrilli (y que no es aún reconocido como blanqueo); buscando modificaciones que lo acerquen más a un llamado a liberalizar divisas para diferentes fines, y no sólo con el destino de pagar deuda al Fondo Monetario Internacional (FMI). Por ejemplo, se buscará que parte del dinero que se obtenga en el llamado sirva para pagar la deuda con el Club de Paris por unos US$2.000 millones; y, eventualmente, utilizar el dinero para liquidar vencimientos con otros organismo financieros internacionales como el Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Incluso la idea es darle aún más liberalización de utilización de uso del dinero, con la alternativa de, en parte, poder tomar algo de los dólares que se consigan para políticas activas reales.

La idea ya llegó al despacho de Parrilli, y se espera en las próximas horas que el senador cercano a la vicepresidenta de su visión. O la de todo su bloque. Si aceptara los cambios, probablemente el oficialismo llegue a debatir la cuestión en bloque, y busque así algún tipo de acuerdo con la oposición o directamente jugarse la suerte del proyecto en el recinto de esa cámara originaria. Si, por el contrario, el kirchnerismo descarta cambios, habrá que saber si el albertismo considera que este es un nuevo tema de discusión y debate interno. Incluso hay oficialistas vinculados al presidente que analizan la alternativa de directamente debatir un blanqueo con la oposición, diseñando algún tipo de alianza especial con algunos sectores de Juntos por el Cambio (JxC) similar a la del acuerdo por el que se aprobó el Facilidades Extendidas con el FMI.

Mientras tanto, y tal como adelantó este medio, siguen las polémicas sobre cuál será el el verdadero potencial recaudador del blanqueo. Para que se de la máxima kirchnerista de recaudar el dinero suficiente como para liquidar la deuda de US$44.700 millones con el Fondo; se deberían reconocer existencia financieras radicadas fuera del país por unos US$220.000 millones. Si esto se diera, sería el llamado a regularizar posiciones financieras no declaradas más exitoso en la historia mundial de los blanqueos. Si se lograra una meta más austera y similar a la adelantada por los propios kirchneristas de unos US$70.000 millones; se recaudarían unos US$14.000 millones.

Como ya se contó, si no cambia la motivación política final del blanqueo, "Fondo Nacional para la Cancelación de la deuda con el FMI" sólo serviría para crear una caja particular en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) destinada a cumplir con los compromisos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Como el Facilidades Extendidas firmado indica que la primera cuota debería pagarse en 2026; el dinero conseguido en el blanqueo deberá esperar hasta ese año para liquidarse. Mientras tanto, quedaría adormecido e intocable. Es lo que quiere alterar el albertismo. Se busca que el dinero se libere antes, para que el Banco BCRA y el ministerio de Economía puedan comenzar a disponer del efectivo declarado y liquidado por los potenciales evasores, para fortalecer las reservas y ejecutar política cambiaria.

Si se diera esta segunda opción, piensan en varias oficinas del oficialismo, podría haber además un potencial estímulo a la economía real; en el caso que la ley libere las opciones de uso de ese dinero. Que, aunque no recaude lo que espera el kirchnerismo, serían siempre medidos en miles de millones de dólares. Con esta alternativa, los dólares blanqueados podrían redirigirse hacia alternativas como la compra de inmuebles, inversiones en bienes de capital para empresas o, simplemente, depositarlos en el sistema financiero argentino. Siempre y cuando haya confianza en que ejecutando esta alternativa, sus posesiones financieras estarán a salvo. Algo que debería garantizar el proyecto de ley que presentó el kirchnerismo.

Mientras tanto, y hasta próximas novedades, según la redacción actual de la potencial norma, cualquier funcionario público de cualquier nivel o repartición actual o que haya ocupado un cargo en el pasado, podría sumarse al blanqueo que lanzó el oficialismo. Esto incluye, obviamente, integrantes del actual Gobierno de Alberto Fernández, todos los legisladores (incluyendo del oficialismo) y la justicia; además de los miembros de la gestión macrista, la kirchnerista, y cualquiera hacia atrás. De no mediar cambios en el texto que se perfila será el tratado por el Senado en algún momento de abril, todos los interesados que hayan pasado por la función pública, o que lo estén haciendo en la actualidad, podrían declarar sus posesiones en divisas o bienes registrables, pagar el 20% y blanquear hacia delante el fruto de su evasión, lavado o cualquier otro delito no especificado como no incluido.