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El banquete al que los vecinos del estadio Ciudad de La Plata no pidieron ser invitados

Los vecinos del estadio Ciudad de La Plata se preparan para el segundo descontrol de los fanáticos de La Renga sin que nadie haga algo por ellos.

Todos pensaban que este sábado iba a ser el último de los recitales de la banda nacida en el barrio porteño de Mataderos, pero la presión mediática por el cierre de escuelas y “el azar” por una indisposición del cantante y líder del grupo hicieron que se suspendiera la fecha del miércoles y el sitio a todo un barrio, que no quiere ser rehén, se extiende una semana más.

Desde que comenzaron los preparativos, unos días antes, del primer recital de La Renga se rompió la tranquilidad de un típico barrio del casco platense, como es La Loma. Si bien los vecinos de la zona ya están habituados y hasta algunos se hacen de unos pesitos extras alquilando garajes por unas horas o vendiendo comida y bebidas a los visitantes que vienen de cualquier punto de la Argentina y hasta de países limítrofes a ver a sus bandas favoritas nacionales e internacionales y por qué no algún partido de fútbol; la mala organización y los malos modales de los fanáticos, esta vez, hicieron que la cosa se ponga espesa.

Por empezar entre el jueves y viernes previos al recital del sábado 23, desde muy temprano empezaron a dejar las vallas y las maderas para tapiar la zona - algo que suele pasar cuando hay un evento de gran convocatoria en el estadio-. Lo que ocurrió esta vez que alteró el humor de los vecinos fue que a la organización del recital no les importó si había un garaje o si interrumpían el paso de los peatones. Se convirtieron en los dueños del barrio. No les importó que los inspectores municipales labraran actas, si total no tenían por qué cumplirlo. Daba la impresión que los organizadores contaban con la carta blanca del gobierno bonaerense. Se ve que en el contrato de alquiler estaba incluida esa parte del barrio de La Loma, ya que se mostraron como los amos y señores.

Imaginen que poco les importaron las quejas de los frentistas que vieron alterada la tranquilidad del barrio que, además de tener que tolerar el andar incesante de fanáticos durante todo el día, les bloqueaban las entradas de los garajes con autos y micros que transportaban a los seguidores de La Renga. Si no que además tuvieron que presenciar las escenas escatológicas que se dieron durante el sábado y la madrugada del domingo. Parece ser que “la organización” no tuvo en cuenta que tres baños químicos no iban a alcanzar para semejante masa humana, por lo que los fanáticos utilizaron parques y entradas de las casas como si fueran los baños que estaban faltando

Los comerciantes de la zona tampoco salieron ilesos de esta situación, perdieron cientos de miles de pesos en ventas producto de la merma de clientes y de tener que cerrar antes de lo previsto y otros directamente no pudieron trabajar. Esta situación se repitió el miércoles, pese a la suspensión del recital pasado el mediodía. Como nos dijo uno de los comerciantes de la zona “Imposible remontar el día…el daño ya está hecho”. Ante la falta de respuesta oficial, llamativa ausencia del Estado bonaerense (que alquiló el estadio) y del Municipio platense (mucho más que tratar de controlar el tránsito y labrar infracciones no puede hacer), los comerciantes están muy preocupados porque esto va repetirse este sábado y el próximo cuando sea el último recital de la banda oriunda de Mataderos.

Un reconocido arquitecto platense, quien con su estudio participó de los concursos de adjudicación de obras para la construcción del estadio, dijo que fue un gran error construir el estadio en ese lugar y agregó: “El estadio nunca debió estar instalado ahí, por razones mucho más complejas que las de la proximidad con el casco urbano. Está ubicado sobre dos avenidas de mucho caudal vehicular: una es la 25, la avenida de ingreso más importante desde la zona norte, y la otra es la 32, la avenida donde descarga una parte de la autopista La Plata Buenos Aires y es el ingreso a la circunvalación. Cualquier actividad que se haga impacta muy fuerte durante todo el día en la periferia de la Ciudad”

MDZ recorrió la zona del estadio Ciudad de La Plata, hoy Diego Armando Maradona, para hablar con vecinos y comerciantes

Juan Bautista, propietario de un supermercado mayorista ubicado a una cuadra del estadio, lo primero que nos dijo es que esta situación lo partió al medio, “los organizadores se habían comprometido en dejarnos trabajar el sábado hasta las 13, pero cuando llegamos a trabajar ya habían vallado todo a la madrugada. Esperé hasta las 10 de la mañana a que viniera alguien de la organización a hablar conmigo, pero me cansé de esperar y corrí las vallas. Solo pude trabajar dos horas ya que enseguida se montó el operativo sobre la vereda de mi negocio y no quedó otra que cerrar”

El propietario del supermercado agregó: “Lo del miércoles fue increíble, ¡día de semana! Encima cerraron todo a las 8 de la mañana. Cuando avisaron que se suspendía el recital, por seguridad siguió todo vallado hasta cerca de las cinco de la tarde. No solo perdí el sábado pasado y el miércoles, sino que ahora quedan dos sábados más de pérdida. Son cuatro días irrecuperables de pérdidas totales”

Con resignación agregó: “La semana que viene tengo que pagar sueldos, proveedores, impuestos y un crédito que tuve que pedir en diciembre pasado después de los recitales de la banda del Indio Solari que me arruinó porque me obligaron a cerrar el fin de semana de más venta del año. Para pagar sueldos, vacaciones y proveedores me tuve que endeudar. Ahora no puedo volver a hacer eso”

Por otra parte, Claudia, administrativa de una panificadora que trabaja las 24 hs, nos contó que el fin de semana pasado tuvieron que suspender la producción y el miércoles pudieron acomodarse un poco cuando se enteraron de la cancelación del recital. Cuando le preguntamos cómo se preparaban para este sábado y el próximo, con un gesto de resignación nos contestó: ”Y qué vamos a hacer, tenemos que parar la producción de nuevo. No nos queda otra. Adelantaremos la entrega de los productos envasados y el resto espero que los clientes sepan entenderlo”

Los frentistas que hablaron con MDZ se quejaron de lo que tuvieron que padecer el sábado, y esperan que en los próximos recitales de “La Renga” no se repita lo que ya vivieron. Por lo menos que la organización se acuerde de alquilar más baños químicos.

Matilde una frentista que vive sobre la avenida 32 a cinco cuadras del estadio, nos contó: “Usaron la vereda de casa para hacer un asado, y cuando con mi marido les pedimos que no hicieran fuego por los autos que estaban estacionados ahí casi nos pegan. La policía miraba desde la esquina sin hacer nada. Eso sí, en el porche de casa orinaron, defecaron, nos tiraron las botellas de todo lo que se tomaron y no contentos con eso nos escribieron las paredes. Esto que paso el sábado nunca antes lo habíamos visto. Espero que esta vez sean más civilizados o que la policía actúe”

Marcelo, frentista de la calle 33 entre 23 y24 a la vuelta del estadio Ciudad de La Plata, dijo que se canso de llamar a la grúa para que le sacaran un auto que estacionaron en la entrada de su garaje a las 3 de la tarde. Cuando fue a buscar a la policía la repuesta que recibió fue: “Nosotros no podemos hacer nada. Si quiere, pínchele las ruedas”. Además, dijo que fue un descontrol de drogas y alcohol y el frente de su casa quedo como el baño de la estación de trenes

Las quejas que se repetían al por mayor entre los vecinos y los comerciantes que padecieron a los invitados “Del Banquete” de La Renga. Un denominador común fue el reclamo a las autoridades provinciales y municipales para que refuercen los controles en los próximos recitales de la banda.