Derrumbe de Beara: pidieron condenas para 12 de los 17 imputados
En el marco del juicio por el derrumbe dentro del boliche Beara que en septiembre de 2010 mientras se llevaba adelante un recital de los ex integrantes del grupo “Ráfaga” y parte del entrepiso del local colapsó y se derrumbó sobre la planta baja ocasionando las muertes de Ariana Beatriz Lizarriaga (21) y Paula Leticia Provedo (20) y las lesiones de varios jóvenes, el fiscal Oscar Ciruzzi, pidió ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 7 penas de entre tres a cuatro años y seis meses de prisión para doce de los imputados. Además, requirió la absolución de otras cinco personas.
Ante los jueces Alejandro Noceti Achaval, Gabriel Vega y Gustavo Alterini, el fiscal repasó la responsabilidad de cada uno de los imputados y solicitó cuatro años y seis meses de prisión para Juan Carlos María Yun, Agustin Dobrila e Iván Andrés Fliess, socios en la empresa “El Viejo Sabio S.A.”, que se encargaba de explotar comercialmente el boliche Beara y también el local “Caramel”, ubicado al lado, por los delitos de “homicidio culposo agravado por el número de víctimas en concurso ideal con lesiones culposas y leves y cohecho activo con respecto a funcionarios policiales''. Además, pidió inhabilitación de nueve años para ejercer el comercio.
Para el maestro mayor de obras Gustavo Amaru -quien dio el aval para la habilitación del local- el fiscal solicitó cuatro años de prisión con diez años de inhabilitación. Con respecto a cuatro funcionarios del Gobierno de la Ciudad, tres años de prisión en suspenso e inhabilitación por diez años para ejercer cargos públicos
El comisario de la Policía Federal Argentina Rodolfo Cabezas y los integrantes de esa fuerza Gustavo Flaminio, Luis Acosta y Julio González fueron considerados por el fiscal Ciruzzi como responsables de los delitos de “homicidio culposo agravado por el número de víctimas; lesiones culposas graves y leves; y cohecho pasivo”. Para todos ellos requirió una condena de tres años y seis meses de prisión, e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos.
“Todos sabían que Beara estaba siendo utilizado para algo que no estaba admitido. En el local llegaron a asistir 700 personas, lo que excedía por escándalo la habilitación. Se sabía de la existencia de un entrepiso de endeblez constructiva. Todos debieron saber que podía pasar lo que sucedió: no querían la muerte de nadie pero tendrían que habérselo representado”, concluyó el fiscal.
Por otra parte Ciruzzi pidió la absolución del co-organizador del recital de aquella noche, Maximiliano Fratino, al considerar que no cumplía con funciones de gestión de manera diaria en Beara y que tampoco tenía información sobre las irregularidades. Lo mismo para Agustín De Grazia -encargado de Beara-, y Leandro Camani y Matías Pantarotto, ambos gestores de “El Viejo Sabio”, estaban acusados de los mismos delitos que los socios. Asimismo solicitó la absolución de la ex directora de Fiscalización y Control del Gobierno de la Ciudad, Vanesa Ileana Berkowski, al considerar que su labor fue ajustada a lo que se podía realizar dentro de la normativa.

