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Un intendente K propuso que la renta extraordinaria sea enviada a Ucrania

Marcelo Santillán es el intendente de Gonzáles Chávez, una localidad del interior de la provincia de Buenos Aires, netamente ganadera. Para él, el "tractorazo" no tuvo razón de ser. Sin embargo, reconoció que la renta extraordinaria no debe ir para el Estado sino para los damnificados en Ucrania.

Marcelo Santillán es el intendente de Gonzáles Chaves, peronista, y kirchnerista. A pesar de estas dos condiciones “incómodas” para la actividad agropecuaria, es el jefe comunal de una población que representa el diez por ciento de las cabezas de ganado que hay en su extenso territorio del sudeste de la provincia de Buenos Aires.

“Si hay una renta imprevista, también debe ser utilizada para atender los desastres de la guerra, porque humanamente es imposible de aceptar que un gobierno o los productores puedan tener una ganancia extraordinaria porque no se puede lucrar con la tragedia de la gente”, dijo Santillán.

“No hay motivo para una movilización de estas características. La oposición debe ser mucho más responsable. Todos sabemos que los valores de los productos agropecuarios están por las nubes y la falta de combustible se produce por un mismo motivo, que es el conflicto externo, la invasión a Ucrania”, dijo Santillán.

Para el intendente, cuando “la brecha de cambio se agranda" se aplican las retenciones para que se beneficien todos, tanto los productores como el Estado. "Es más una puja política que una cuestión meramente de la actividad”, indica.

Este dirigente es uno de los pocos que desde el interior apoya fuertemente a Cristina Fernández de Kirchner y pide que "efectivamente se realice un nuevo blanqueo, recuperar la fuga de capitales o como quiera llamarse porque con la cantidad de dinero que hay dando vuelta sin declarar se podría cancelar tranquilamente la deuda”, dijo.

Ubicado a la vera de la Ruta 3, Gonzales Chaves tiene 370.000 hectáreas y el intendente cree que, de todos los recursos que el pueblo aporta, recibe sólo un tercio, en el mejor de los casos. "Esto le pasa a todos los pueblos del interior, es un problema transversal a todos los partidos políticos”, comenta. 

“En la Reforma Constitucional de 1994 se planteó la Reforma Municipal para permitir quedarse con la renta de lo que produce cada localidad y luego girar el excedente hacia otros estamentos nacional y provincial”, dijo Santillán.

“Lo que está pasando en nuestro país es que existen burocracias que no tienen ideologías ni proyectos pero que siempre terminan siendo funcionales a su propio beneficio. La política tiene miedo, pero hay que reformar el Estado, porque hay que acabar con los planes pero también con estos planeros VIP”, dijo el intendente.

“En esta burocracia también ingresan algunos colegios públicos que no se entiende por qué son necesarios su participación. Para que yo autorice una obra necesito una fe pública, en mi pueblo tengo quince escribanos recibidos pero sólo dos pueden trabajar”, puso como otro ejemplo.

A fines del año pasado, cuando se debatieron las reelecciones indefinidas, no se discutieron “estas cosas importantes. Porque terminamos como dice Juanchi Zabaleta, hablándonos sólo a la política. Pero en el Estado hay un montón de gente que tienen jefaturas pero no funciones, que miran un expediente como un número y no como una preocupación porque detrás hay una familia o una empresa que necesita una solución”.

“Este Estado termina siendo un asesino de empresas. Terminan fundiendo a las empresas porque los expedientes no avanzan. Se paralizan. Cristina Fernández de Kirchner lo dijo clarito. Tenemos burocracias vetustas para estos momentos de gran modernidad y conectividad”, explicó Santillán, muy consciente de la necesidad de generar otra lógica estatal.

Al respecto, tiene en su poder una idea para derogar “todas las leyes promovidas durante la época de facto en la Provincia para evitar la intervención de abogados, escribanos, agrimensores, todas profesiones muy dignas pero que hoy, con las herramientas y la tecnología que tenemos cada uno de nosotros, terminan cargándole un sobrecosto a la gente hasta para hacer una construcción mínima en un terreno”, explicó Santillán.

“Muchos debemos renunciar a nuestros privilegios, primero la política pero luego cada uno de los sectores que participan en toda una burocracia que sabemos que termina siendo para favorecer el negocio de algunos vivos”, agregó.