Presenta:

Javier Milei: "La verdadera grieta es entre la casta chorra y los argentinos de bien"

El diputado nacional y referente libertario pasó por Mendoza y habló de su estrategia electoral para disputar la Presidencia en 2023. Revalidó su embestida contra la clase política y arremetió con dureza contra Juntos por el Cambio y sus figuras.
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Con el objetivo claro de disputar la Presidencia en 2023, Javier Milei llegó a Mendoza para realizar un acto público y afianzar su relación con el Partido Demócrata, en el marco de su armado político nacional. El diputado libertario visitó MDZ y denunció la reacción de la clase política tras su incursión en el Congreso, a la vez que revalidó su embestida contra lo que ha llamado “casta”.

Durante la entrevista, el economista contó su estrategia electoral para el 2023 y a qué espacios busca convocar para la “defensa por las libertades individuales”.

Si bien cargó contra el presidente Alberto Fernández y el Frente de Todos, fue más duro con la coalición opositora Juntos por el Cambio, a quienes acusó de tener una metodología fascista y totalitaria de persecución en su contra. En este sentido, arremetió directamente contra las figuras del espacio como Horacio Rodríguez Larreta, Alfredo Cornejo, Martín Lousteau, María Eugenia Vidal, entre otros.

-¿Con qué espacios tienen más afinidad ideológica para el armado electoral pensando en su candidatura presidencial?

-Acá la línea divisoria sigue siendo la socialdemocracia. Entonces de un lado van a quedar los colectivistas como la Unión Cívica Radical. O sea, los (Alfredo) Cornejo de la vida, no. Y los (Rodolfo) Suarez tampoco. La Coalición Cívica tampoco. Porque son todos partidos de izquierda, lo que pasa es que está tan corrido el espectro en Argentina que parecen moderados, pero en realidad son partidos de izquierda. El kirchnerismo también está en ese mismo lugar. De hecho, lo que dicen en términos económicos es exactamente lo mismo y la única diferencia son los modales, lo mismo que las palomitas tibias de Juntos por el Cambio, como los infinitamente amebas de (Horacio Rodríguez) Larreta, (Eugenia) Vidal y (Diego) Santilli.

Ahora, los que del otro lado estén dispuestos a dar la defensa por las libertades individuales son bienvenidos. Más allá de si tienen o no una determinada etiqueta, porque pueden ser personas que estaban en un espacio y de repente deciden estar del lado de la libertad. Esto se va construyendo en función de aquellos que tengan afinidad con lo que nosotros decimos que vamos a hacer. Nosotros si llegamos, lo hacemos con un mandato atrás. Vos sabés que si yo llego a ser presidente hay cosas que no van a pasar, yo no voy a subir los impuestos, no voy a estar restringiendo las libertades individuales. Entonces, aquellos que consideran que es el momento de estas ideas y creen eso, que vengan, yo no le pongo un límite a nadie.

-El diputado Nicolás del Caño decía que “más casta no se consigue” y mostraba su foto con la gente del PD, ¿cómo se juega con esa realidad?

-Hay un tema no menor y es que la casta está herida con esta definición y en un lugar incómodo. Y la pregunta es ¿cómo hacés para ocultar un elefante? Lo rodeás de elefantes. Entonces tenés hablando de la casta a Cristina (Fernández), a Vidal, a (Elisa) Carrió para justamente ocultar el verdadero problema que es que ellos son la casta. Lo que están tratando de hacer es degradar el término.

Yo di una definición muy concreta de que es la casta. Es cuando vos llevás a cabo una medida que sabés que va a causar daño sobre la población, que sabés que políticamente no funciona y aún así lo seguís haciendo para defender los privilegios de la casta. Leandro Santoro es un ejemplo bien de casta, porque cuando este gobierno hace un recrudecimiento del cepo él entiende que es una medida antipática y le hace mal a la gente, pero dice que no hay otra alternativa. Otro ejemplo grosero de casta es Alberto Fernández que cuando estaba fuera del poder y le preguntaban de inflación parecía Milton Friedman y ahora persigue a empresarios y le echa la culpa de la inflación a los demás. En Juntos por el Cambio también es así, a la señora Vidal las encuestas le dicen que ahora hay que decir cosas liberales pero cuando era gobernadora decía que iba a perseguir a los empresarios porque subían los precios. En materia de inflación, Larreta dice lo mismo que Cristina y Alberto.

Ser casta es apelar a medidas que sabés que nunca funcionaron, que sabés que están mal y sin embargo las aplicás para defender los privilegios de un grupo parasitario. Ahora lo que están haciendo es tratar de degradarla poniéndole mil definiciones.

-¿Cree que se quiere vaciar de sentido la palabra?

-Exactamente. Vaciar de sentido las palabras es una técnica muy convencional en la izquierda, con lo cual te están demostrando que son de izquierda. De hecho, Juntos por el Cambio tiene una metodología de posicionarse fascista también, porque es ellos o Venezuela, ellos o el caos, ellos o la irracionalidad y la verdad esa es una falacia y en el fondo es la base de todos los populismos.

Está claro que hoy la gente tiene internalizado el término casta y sabe que son ellos, pero ellos para defenderse lo quieren vaciar de contenido.

El sorteo de mi dieta dejó en claro quiénes son la casta. Lo primero que quedó claro es que un diputado gana muchísimo más de lo que gana el argentino promedio y el segundo dato, que es todavía mucho más fuerte, es que cuando mirás el nivel de vida que llevan no lo pueden sostener con $350.000. Y los que más patalearon fueron los que estaban más expuestos.

-¿Nota que ha logrado girar el eje de la discusión e instalar agenda desde que está en el Congreso?

-Desde nuestro primer acto camino a las PASO nosotros hemos estado marcando la agenda de discusión y todos la corren de atrás. Unos porque en su concepción ideológica no pueden ver el problema y otros porque como son carentes de todo, hacen los focus group y a las dos semanas te dicen lo mismo porque descubrieron que era un buen punto. Como tienen esa necesidad de decir lo que la gente quiere escuchar, si aparece un tema y la sociedad lo internaliza, ellos a las dos semanas te están diciendo lo mismo. Esa es la metodología de Juntos por el Cambio. Es interesante porque el debate se ha corrido hacia la libertad.

-Muchos dirigentes dicen que Milei lo que hace es capitalizar el “voto bronca”, como por ejemplo Cornejo.

-Un prototipo casta. Un tipo bien casta. Alguien que agarra y trata de sabotear la llegada de opositores, entonces hace gestiones con empresarios para bloquear conferencias, complica el uso de espacios públicos. Y eso no solo lo hace Juntos por el Cambio acá en Mendoza, también lo hizo (Guillermo) Montenegro en Mar del Plata y esas mismas trapisondas me las hizo (Gerardo) Morales en Jujuy y ni les cuento la máquina de impedir que fue Larreta en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante el proceso electoral. Es una característica de cómo juega bien sucio “Juntos por el Cargo”.

-¿Cree que están subestimando el fenómeno?

-Ellos utilizan esto del voto bronca como una forma de menospreciar lo que está pasando. Nosotros tenemos un diagnóstico sobre la situación y damos la explicación de eso y proponemos una salida. Y la interpelación que nosotros le hacemos a la política tiene un fundamento desde el liberalismo. Eso es lo que ellos no quieren ver, porque la visión del liberalismo va contra sus privilegios de casta. Tratan de minimizar la situación diciendo que esto es un enojo y una cosa pasajera para no aceptar que ellos no son parte de la solución, sino que son el problema. Tenés gente que tiene el CUIL invicto, lo único que hicieron fue vivir parasitando desde el Estado, tienen una voracidad y una desesperación por los cargos que es furiosa.

-¿Espera que en la carrera presidencial hacia 2023 sea más belicosa la reacción?

-Cada vez es más belicoso porque ellos tienen un punteo de cosas que me dicen recurrentemente. Por ejemplo, gente que estaba en el espacio de Larreta porque yo estaba con un sobretodo negro me tildó de nazi. Eso salió de la lista de (Ricardo) López Murphy, él mismo un día me dijo que yo era un kirchnerista de derecha, me dijo castrista. Los niveles a los que pueden llegar a mentir son descarados. Imaginate las barbaridades que dijeron los otros. Una parte del proceso es agredirme hasta hacerme reaccionar, entonces cuando reacciono me tratan de violento.

-Parece que Milei genera una mezcla de sensaciones. Primero aparece como algo distinto y nuevo y hay gente que cree que el mensaje disruptivo puede significar un cambio. Pero al mismo tiempo genera temor. ¿Siente esa dualidad?

-Esa es otra cosa operada, es parte de la estrategia de Juntos por el cargo. Eso lo dice (Martín) Lousteau. Habría que recordarle que fue ministro de Producción en la Provincia de Buenos Aires y que fue presidente del Banco Provincia con el kirchnerismo. Fue ministro de Economía del kirchnerismo, fue el responsable de la 125 y dejó al país al borde de una guerra civil. Que ese chico me venga a decir que soy peligroso, cuando él ya no debería estar más en política por la cantidad de desastres que hizo, parece un chiste de mal gusto. Dicen que Milei es funcional al kirchnerismo y el pésimo gobierno de (Mauricio) Macri es el que trajo al kirchnerismo de vuelta. Dicen que Milei trabaja para Massa y salieron y operaron con una foto durante labor parlamentaria donde estamos todos los jefes de bloque. Massa va uno por uno y los saluda, entonces como me saludó a mi, me escracharon con esa foto y me pusieron de todo, cuando yo a Massa le voté todo en contra, incluida la reelección como presidente de la cámara. Larreta que es hace 30 años amigo de Massa tiene una foto igual y hace muy pocos días en una reunión social. El mismo evento si es generado por ellos es bueno y si es generado por nosotros es malo.

-¿Siente que las críticas contra su espacio son más fuertes desde Juntos por el Cambio que desde el kirchnerismo?

-Es infinitamente más grande, ponen recursos para perseguirme. Porque en su visión totalitaria de los hechos ellos dicen que les robo votos. Estoy hablando de los delincuentes de Juntos por el Cambio, los otros ya sabemos que son malísimos. Los de Juntos por el Cambio son tan totalitarios, tan fascistas que se creen dueños de los votos, te tratan como un esclavo.

-Esto se da en un marco de la grieta que hay entre kirchnerismo y antikirchnerismo…

-Cobos fue el vicepresidente del kirchnerismo y el slogan “Cristina, Cobos y vos” lo hizo Cornejo, y el propio Cobos dice que la grieta nació gracias a Martín Lousteau con el quilombo de la 125. Para ellos es un negocio la grieta, son socios de la grieta. Dije cosas infinitamente más pesadas sobre el kirchnerismo que ellos, que se juntan y transan entre ellos. Es una grieta que plantean para que los estén mirando solamente a ellos. Y en realidad la verdadera grieta es entre la casta chorra, parasitaria, inútil, asquerosa, fundidora y empobrecedora y los argentinos de bien que queremos vivir del fruto de nuestro trabajo. Es esa la diferencia y es transversal a toda la sociedad, tanto para lo que ellos califican como un voto elitista, como donde tenemos los mayores niveles de aprobación, que es en los segmentos vulnerables. Cuando vos empezás a mirar a quién le saco más votos, si fuera esa lógica cierta, en realidad le estoy haciendo un desastre al Frente de Todos.

-En el terreno de las estrategias, por un lado está su propuesta de terminar con la casta política y empezar un modelo nuevo, pero por otro lado Larreta dice que se necesita la Argentina del 70%…

-Eso es recontra totalitario, quiere el 70% para que el Congreso le funcione como una escribanía. Eso demuestra el concepto totalitario que tiene Larreta, en el fondo lo que quiere es anular el Congreso. El tipo es un totalitario y después al que acusan de totalitario es a mí.