Los interrogantes de Juntos por el Cambio que ni Mauricio Macri puede responder
"Mauricio cree plenamente en Juntos. Llamó a fortalecer el PRO, dijo que hay muchísimos dirigentes y hoy somos una fuerza muy competente. Con dos o tres candidatos a presidentes, a gobernador y no dijo nada sobre su candidatura. Lo que sí se puso como garante de la unidad, no trabajará contra nadie sino a trabajar por la unidad", dijo una de las personas que el lunes estuvo junto con Mauricio Macri en su reunión con los diputados y diputadas provinciales.
"Cada uno tiene una mirada distinta de las charlas que tienen con él. Estábamos todos juntos, y a mí me pareció otra cosa", dijo otra fuente consultada. Para Alex Campbell, es muy factible que el ex presidente quiera jugar su "segundo tiempo". Lo mismo creyó Carlos Kambourián la semana anterior, cuando se juntó con él en un encuentro con especialistas médicos en su quinta de Los Abrojos.
Si uno sigue de cerca cada paso que da el expresidente, parece tener más sentido lo que escuchan y ven Campbell y Kambourián de lo que percibió el otro participante de un mismo encuentro. Es que para agregar más picante, Macri le mandó un video a Cristian Ritondo, que el expresidente sabe que no tiene demasiadas chances en su pelea provincial, para alentarlo a su armado bonaerense.
A Diego Santilli no le gustó nada semejante gesto, máxime cuando fue él quien le encaminó la siempre tensa relación con el peronismo en general y el sindicalismo en particular cuando Macri era jefe de Gobierno y él su ministro de Ambiente y Espacio Público.
El otro tema que desvela a todo el espacio es qué hacer con los libertarios Javier Milei y José Luis Espert. Si bien el segundo es mejor considerado hasta por los radicales, la intransigencia del primero siempre los paraliza. "No puedo creerlo. Si ellos ya ganaron la Provincia sin su presencia y si va sólo para presidente, Milei le saca votos a Juntos, pero después en el ballotage esos votos vuelven. No los necesitan, ni ahora ni después", simplificó, en base a la experiencia, un experimentado consultor.
En el encuentro que tuvo el expresidente con María Eugenia Vidal, Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta se trabajó para empezar a encontrar un esquema que les permita unificar un criterio partidario para elegir al candidato presidencial. El jefe de Gobierno quiere hacerlo a través de una elección interna, solo con los pocos afiliados que él conduce y conoce a la perfección. Patricia Bullrich, la otra candidata, no quiere saber nada con eso. Y nadie presume que cambie de opinión.
En esta visión kirchnerista de que "florezcan mil flores", Macri le da inspiración a todos los que quieran participar, aunque eso no genere crecimiento, sino confusión.
Por eso es que no es casual que en transcurso de esta semana Santilli se volviera a juntar en San Isidro con su aliado Gustavo Posse, el intendente que también, ahora, quiere ser gobernador. Ambos resolverían el dilema de la integración con el radicalismo, aunque entre los seguidores Boina Blanca siempre le guarden mucha desconfianza al jefe comunal.
Cerca de Ritondo, en cambio, proponen otro binomio. La del exministro de Seguridad bonaerense con Martín Tetaz. Acá también los amigos del economista radical creen que si el PRO quiere tener el candidato a presidente, él tiene que quedarse con la provincia de Buenos Aires.
Los dilemas se suceden. Mientras que al PRO no los incomoda candidaturas "cruzadas" con radicales u otros aliados, para los integrantes del partido que preside Gerardo Morales lo ideal sería "un radical en cada lugar de la boleta. Cuestiones que no terminan de definirse porque la desconfianza también reina entre ellos.