Presenta:

Blanqueo: ex y actuales funcionarios podrán entrar sin límites

En el texto de la norma, no se les impide a los empleados públicos de la actual gestión o de las anteriores, sumarse al llamado para declarar bienes reales o financieros depositados en el exterior. Esperanza K de conseguir dinero para pagar al contado la deuda con el FMI.
Foto: Twitter Cristina Kirchner
Foto: Twitter Cristina Kirchner

Los funcionarios públicos de cualquier nivel o repartición actual o que haya ocupado un cargo en el pasado, podrían sumarse al blanqueo que lanzó el oficialismo. Esto incluye, obviamente, a los integrantes del actual Gobierno de Alberto Fernández, todos los legisladores (incluyendo del oficialismo) y la Justicia; además de los miembros de la gestión macrista, la kirchnerista, y cualquiera hacia atrás.

De no mediar cambios en el texto que se perfila será el tratado por el Senado en algún momento de abril, todos los interesados que hayan pasado por la función pública, o que lo estén haciendo en la actualidad, podrían declarar sus posesiones en divisas o bienes registrables, pagar el 20% y blanquear hacia delante el fruto de su evasión, lavado o cualquier otro delito no especificado como no incluido.

Mientras tanto, por lo que se sabe del proyecto, sólo podrían ingresar los poseedores de bienes en el exterior; tanto en bancos o mercado de capitales como en bienes que hayan sido registrados, como viviendas, inmuebles, autos, yates, aviones, obras de arte, etc. Las personas físicas que hayan elegido huir del sistema financiero local (por cualquier motivo), pero que decidieran resguardar el dinero dentro del país pero sin declararlo (en cajas de seguridad, colchones, etc.), no podrán ingresar en el llamado.

Y deberán esperar otra oportunidad. Algunos integrantes del Ejecutivo protestan. Consideran que el blanqueo debería ser total, y alcanzar a cualquier residente (o no tanto) que quiera anunciarle al estado que tiene divisas y bienes sin declarar fruto de una huida del sistema financiero; y que se le permita declararlos.

Finalmente, si no cambia la motivación política final del blanqueo, "Fondo Nacional para la Cancelación de la deuda con el FMI" sólo servirá para crear una caja particular en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) destinada a cumplir con los compromisos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI). Como el Facilidades Extendidas firmado indica que la primera cuota debería pagarse en 2026; el dinero conseguido en el blanqueo deberá esperar hasta ese año para liquidarse. Mientras tanto, quedaría adormecido e intocable.

Salvo que ocurran dos cosas. La primera es que se recauden con el llamado más de US$44.700 millones, y se pueda pagar al contado la deuda que el país mantiene con el FMI por el Stand By firmado en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri. Y así se pueda cumplir el gran sueño y esperanza del kirchnerismo: liquidar otra vez al contado una deuda con el FMI, ejecutando el acto en lo posible, durante la campaña electoral del segundo semestre 2022. Para que esto ocurra, el blanqueo lanzado por el kirchnerismo debería recaudar un mínimo de 130.000 millones de dólares declarados, lo que implicaría igualar al llamado por el macrismo entre 2016- 2017.

La segunda alternativa, es que el dinero se libere, y que desde el BCRA se pueda disponer de los fondos para ejecutar políticas monetarias, cambiarias o similares; siempre bajo el compromiso que cuando llegue el momento de pagar, el Ejecutivo de turno devuelva el dinero a la cuenta original. Si se diera esta opción, piensan en varias oficinas del oficialismo, podría haber un potencial estímulo a la economía real; con la alternativa que residentes locales puedan derivar sus dólares blanqueados hacia alternativas como la compra de inmuebles, inversiones en bienes de capital para empresas o, simplemente, depositarlos en el sistema financiero argentino. Siempre y cuando haya confianza en que ejecutando esta alternativa, sus posesiones financieras estarán a salvo. Algo que debería garantizar el proyecto de ley que presentó el kirchnerismo.

No se sabe si habrá tanta flexibilidad ideológica dentro del oficialismo. La última declaración de uno de los autores del proyecto va para otro lado y carga a la iniciativa de ideología. "Los dólares no faltan en la Argentina, los dólares se han fugado. Este proyecto crea un fondo destinado exclusivamente para pagar la deuda con el FMI. Se va a constituir con un aporte que vamos a exigir que realicen aquellos que fugaron la plata y no la declararon", sostuvo días atrás el senador del Frente de Todos, Oscar Parrilli.