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Otro error político de Alberto Fernández en el acto de hoy

Diferencias de estrategia entre el presidente y La Cámpora para el aniversario del golpe. La interna estalla de nuevo en un día clave
Foto: Télam
Foto: Télam

No hay duda alguna sobre la necesidad de Alberto Fernández de reforzar su rol dentro del Frente de Todos. Hoy el presidente demostró, al menos en la puesta en escena, que su estrategia frente al kirchnerismo más duro sigue haciendo agua como el primer día.

El armado de los actos por el aniversario del golpe del 24 es una prueba de eso. Mientras Alberto Fernández eligió un acto más íntimo, musicalmente hablando casi de cámara, en el Conicet que arrancó con una larga lista de recuerdos sobre las atrocidades de la dictadura en boca de madres y abuelas de Plaza de Mayo, en otra pantalla aparecía La Cámpora con Máximo Kirchner a la cabeza y rodeado de todos los funcionarios del Gobierno que le responden. Alberto ni intentó mostrar poder presidencial. 

La imagen de poder interno, sea o no real en números ya que el kirchnerismo duro tiene en el Congreso un retroceso evidente, de las huestes de Cristina frente a un Alberto íntimo dentro del Conicet, producía un ruido político atronador. La marcha del kirchnerismo desde la Esma a Plaza de Mayo, donde luego tendrán el acto central.

Al Gobierno hasta le costó llenar todas las plateas en el auditorio del Conicet donde fue a recordar a científicos desaparecidos. Era claro que podían verse asientos vacíos. Mientras tanto La Cámpora incomodaba a buena parte del norte de la Ciudad de Buenos Aires bloqueando la Avenida del Libertador casi de punta a punta. Las presencias marcaban también la diferencia: Axel Kicillof se jugó por marchar junto a Máximo Kirchner, como era obvio.

A Alberto Fernández fueron a acompañarlo integrantes de su Gabinete y Eduardo Valdes le hizo el favor de ir a escucharlo. Hubo una pausa en la transmisión directa de la marcha que hace el canal de YouTube de La Cámpora. "Ya volvemos", decía una pantalla. Fue justo cuando comenzaron a hablar las madres y abuelas, pero muchos en el Frente de Todos se ilusionaron con encontrar un gesto de respeto hacia el acto presidencial. No fue así; cuando Alberto comenzó a hablar, La Cámpora reanudó la transmisión de su marcha.

Un último punto: el presidente habló de historia, del impacto de la dictadura en la vida de los argentinos, de los muertos, desaparecidos y torturados. No hizo una sola mención a Cristina de Kirchner o a la unidad del Frente de Todos. La respuesta que le dará la contraparte en la Plaza de Mayo es una incógnita que sigue alimentando la tranquilidad de este feriado.