Alberto vs Cristina: desesperada e inédita posición de los intendentes del Frente de Todos
"Están jugando con fuego en un cuarto oscuro donde abajo está toda la gente. Esto no da para más", le dijo a MDZ un intendente en uso de licencia que reconoce, además, que "es el peor momento del Frente de Todos".
La semana pasada, uno de los que no se tomó licencia, pero recibió el municipio de manos de un aliado, reconoció que "esto no da para más y si se tiene que pudrir, que sea ya".
Para peor, ambos, ubicados dentro de los que prefieren que no haya sangre ni grieta, reconocen que la ruptura es lo peor que le puede pasar al "peronismo", donde se reconocen sobre todas las fuerzas, incluido el kirchnerismo, más allá de la buena, extrema o lejana relación que tengan con Cristina y Máximo Kirchner.
Otro funcionario nacional que también está en uso de licencia en su municipio reconoció que la situación es gravísima. Su charla con la vicepresidenta lo dejó sin margen para analizar en una recomposición. Del lado de Alberto Fernández, sin embargo, aceptan que si hubiera una chance de volver a dialogar, le preguntaría qué es lo que tanto la irritó y, si es convincente, estaría en condiciones de revisar algunas medidas.
"Estamos en una encrucijada. El presidente Alberto Fernández sabe que no es tan lineal lo que dice, porque ella ya se lo advirtió en privado y en público. No sólo le recriminó que el ministro Guzmán (Martín) le mentía, sino que le recriminaba que no hacía nada para parar la inflación. Desde la carta con los funcionarios que no funcionan, y el poné orden donde tengas que ponerlo, él siguió haciendo la suya", consideró quien fue testigo de la confesión presidencial del no diálogo y la dificultad que eso le genera.
Los más importantes dirigentes provinciales del Frente de Todos, los intendentes, interinos o en gestión, y el propio Sergio Massa, saben que no hay margen para la ruptura. Sin embargo, en las peñas que se arman casi diariamente, en las que los participantes tienen la misma impresión, también sobrevuela la imposibilidad de intervenir.
Unos, porque no tienen el poder político para hacerlo. Otros, porque esta incertidumbre los pone en un lugar que, si habría unidad y paz, les daría menos visibilidad pública e importancia dentro del Frente de Todos.
En el distrito del caza traidores Mario Ishii, por ejemplo, es la vicepresidenta quien más y mejor imagen tiene con respecto del resto de los componentes de la alianza gobernante. Lo mismo pasa en Pilar, donde hoy Federico Achaval recibió al gobernador Axel Kicillof y en Malvinas Argentinas, donde la semana pasada el presidente inauguró una estación de trenes en Tortuguitas y luego se apareció, de sorpresa, en una clase de acuagym junto al intendente Leonardo Nardini.
Idéntica situación se da en la mayoría de los distritos de la zona Sur del Gran Buenos Aires. Avellaneda, Lomas de Zamora, Quilmes, Ezeiza, Berazategui, Florencio Varela y Esteban Echeverría, a pesar de las indudables diferencias políticas y personales que los jefes comunales se profesan entre sí.
"No hay margen para la ruptura. Tenemos que hacer lo imposible para fortalecer el frente y hacerle entender a quienes están tironeando con la ruptura que no le conviene a nadie", reconoció uno de los que hablaron con MDZ.