Julián Domínguez explicó las nuevas medidas y apuntó contra un funcionario
Julián Domínguez cumplió hoy con la parte que le correspondía dentro de las medidas que lanzó Alberto Fernández en su "guerra" contra la inflación. El ministro de Agroindustria no dijo nada nuevo en lo técnico: confirmó que vuelven a subir dos puntos, de 31 a 33%, las retenciones a las exportaciones de harinas y aceite de soja y la creación del Fondo Estabilizador Temporal del Trigo Argentino. Todo conocido ya que el propio presidente lo había anunciado ayer y, además, el Boletín Oficial ya publicó en la madruga las resoluciones que ponen en marcha esas medidas.
El ministro, no obstante, agregó condimentos a sus explicaciones durante la conferencia de prensa que confirman algunos datos duros sobre la interna entre la Casa Rosada y el kirchnerismo duro de Cristina Fernández de Kirchner también por las medidas económicas y, por otro lado, renuevan la incertidumbre que hay sobre la falta de diagnostico (todo alimentado por la ideologización del tema) que tiene el gobierno sobre el problema de la inflación.
Ante una pregunta directa, Domínguez no pudo explicar hoy en la conferencia de prensa en que medida la creación del Fondo Estabilizador del Trigo podrá contribuir a mantener estable el precio del pan y los fideos secos. El trigo representa solo el 15 % del precio final que los consumidores pagan en la panadería. El ministro no pudo explicar en cuanto incidirá este fondo en bajar el pan cuando todo el resto de los costos relacionados con la producción seguirán subiendo al ritmo de la inflación local. En esos rubros la guerra de Rusia contra Ucrania nada tiene que ver.
Domínguez esquivó el tema sin apelar a la diplomacia: "Nosotros en el ministerio hacemos nuestra parte, el resto le corresponde la Secretaría de Comercio Interior". La pelota, como era obvio, pasó directo al campo de Roberto Feletti, ideólogo de parte de estas medidas y quien manejará el fiduciario del trigo tal como confirmó también hoy el ministro de Agroindustria.
La invasión de Rusia a Ucrania tomó protagonismo total en los anuncios de Domínguez y de hecho el ministro le echó la culpa de buena parte de la suba de precios en Argentina. Hay que recordar que el incremento de 7,5 % del rubro alimentos dentro de la inflación que el INDEC midió en febrero no tiene incluido ningún producto que haya variado por la guerra. El gobierno dice lo contrario, pero la suba del precio del trigo por la invasión no influyo en las panaderías ni siquiera en la última semana de febrero cuando los rusos atacaron.
El intento ahora es mayor: llevar los valores actuales a febrero y ahí si al kirchnerismo lo complicaron los rusos. “El Presidente de la Nación nos encomendó a sus ministros la tarea de instrumentar las medidas necesarias para estabilizar al precio del trigo a valores prebélicos mientras duren las consecuencias del aumento a causa de la guerra y desacoplar el precio argentino de los precios internacionales”, repitió hoy Domínguez casi en ritmo de letanía.
Técnicamente la decisión que explicó el ministro supone la "suspensión temporaria del diferencial de 2% de los derechos de exportación de harina y aceite de soja del decreto 790 del año 2020. Esto hará que vuelvan al 33%, porcentaje que ya las empresas le descuentan al productor, por lo que no se los afectará con esta medida”.
Otro punto anunciado: “Respecto de los productores argentinos que han provocado una cosecha récord en trigo, hemos decidido abrir los registros de exportación de la cosecha 22-23 por un total de 8 millones de toneladas de trigo que se suman a las 2 millones de toneladas ya autorizadas. Con esta decisión pretendemos lograr el objetivo de darles previsibilidad para la próxima siembra y lograr un nuevo récord de producción”.
En un esquema impositivo tan imprevisible como el que maneja el kirchnerismo que el gobierno considere a alguien la "gallina de loa huevos de oro" debe ser signo de preocupación. Y así calificó Domínguez al sector agropecuario. Corrió frío por el sector pensando quizás en el peligro de alguna medida extra en el futuro: “Estamos trabajando para darle a la gallina de los huevos de oro de este país, que es el productor, la previsibilidad y la confianza que requiere”, dijo Domínguez. Por ahora no logró la confianza del campo con eso.


