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Las confesiones de un nuevo arrepentido que complican aún más a Walter Bento

El martes 8 de febrero prestó declaración Marcos Antonio Calderón, el tercer arrepentido en la causa que investiga el pago de coimas en la Justicia Federal de Mendoza.
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Luego de un mes de parate como consecuencia de la feria judicial de enero, la megacausa que investiga el supuesto pago de coimas en la Justicia Federal de Mendoza comenzó el año vertiginosamente.

El pasado jueves 3 de febrero fue indagado el juez Walter Bento por la nueva imputación que sumó antes de finalizar el año. El magistrado ya cuenta con doce acusaciones de parte del fiscal Dante Vega.  

En este marco, el martes 8 de febrero prestó declaración Marcos Adrián Calderón, el tercer arrepentido en la causa que investiga el pago de coimas en la Justicia Federal de Mendoza. 

A partir de sus confesiones, Calderón complicó aún más la situación procesal del juez federal Walter Bento y de los abogados Luciano Ortego y Luis Francisco "Chato" Álvarez.

Conforme surge del acuerdo de colaboración que se llevó acabo con el fiscal general Dante Vega, Calderón confesó haber pagado una coima (con la entrega de dos autos BMW) al abogado Luciano Ortego, procesado como miembro de la banda que cobraba coimas para el juez federal Bento.

Las confesiones de Calderón

"Yo pagué una plata que me pedían para tener un beneficio en mi causa, que era un sobreseimiento. Eso fue a través de Luciano Ortego que era abogado, que lo tuve que cambiar en su momento porque yo empecé con otros abogados en una causa de AFIP. También con Diego Aliaga, que era parte de una cadena para el señor juez Walter Bento", aseguró Calderón.

"Yo a Ortego lo conocía del ambiente del póker y una vez le comenté el problema que tenía por una causa en un juzgado y me cita a un café. Me dijo que él podría ayudarme con mi situación procesal y le pregunto cuál era esa forma porque yo ya tenía abogados y había hecho una declaración indagatoria y quería hacer un juicio a estas empresas y me dice que había una forma de arreglarlo para tener un sobreseimiento y trae a esa reunión a Diego Aliaga", agregó Calderón.

"Me piden que entregue una suma de $80.000 dólares y me dicen que iba tener el beneficio rápido y que no iba a tener problemas judiciales. En su momento accedí y les entregué a Ortego y a Aliaga dos vehículos: el primero un BMW que tenía a la venta, 335 color negro, no recuerdo la patente; y otro auto que era una camioneta Mercedes Benz, que me pidió Ortego que se la llevara a Aliaga a su domicilio. Yo en ese momento no llegaba a cubrir el monto con esos autos. Ellos en ese momento me dictan la falta de mérito cuando entrego los vehículos y después les pedí que me dieran el sobreseimiento y les pregunté eso, porque quería iniciar un juicio contra la empresa que había facturado en mi nombre", completó el "arrepentido".

Al ser consultado por el fiscal Vega sobre si tuvo contacto directo con el juez Bento, Calderón aseguró: "Sí, en la indagatoria que me presento con Ortego acá en el juzgado. Ortego pide al secretario creo que necesitaba hablar con el juez. Terminamos el trámite que estábamos haciendo y nos dirigimos al despacho del juez Bento…. Yo estuve en el despacho del juez por esa situación, el juez me dijo que lo que se dijera ahí era como una charla de café y acto seguido nos retiramos".

Luego Calderón se refirió a la forma en que se contactó con Ortego. "Primero por teléfono, luego personalmente nos juntamos en Johnny B Good. Me dijo que si yo pagaba iba a caminar todo rápido. En la misma reunión, yo pregunté cómo era todo tan rápido y ahí en esa charla estaba Aliaga y éste me dijo que era la mano derecha del juez. Ortego me dijo que así era el arreglo, que por eso había traído a Aliaga, que si ponía $80.000 dólares iba obtener el sobreseimiento rápido", completó Calderón.

Y cerró: "A esa reunión primero llegó Ortego y me dijo que ahí venía Aliaga, que tenía contacto con Bento y Aliaga fue muy directo de entrada y me dijo que mi problema sea como sea iba a funcionar. El monto de dinero me lo dijeron ahí mismo, me pidieron 80.000 dólares y me dijeron que eso era para hablar con el juez y seguramente se llevarían una tajadita".