En medio de los conflictos con Mendoza, La Pampa anuncia su fiesta de la Vendimia
Mientras La Pampa mira atenta a Mendoza cuáles serán los próximos pasos que dará sobre la obra de Portezuelo del Viento, evalúa un anuncio que podría sumar otro capítulo más de pujas entre ambas provincias. Desde varios sectores, empujan una Fiesta Nacional de la Vendimia pampeana en 2023, similar al festejo más importante mendocino con proyección internacional, nacido en 1936.
En La Pampa, la propuesta no es una idea suelta sino un acuerdo que ha ido creciendo en los últimos meses entre personas afines a la cosecha y del Gobierno. Hoy anuncia el diario La Arena que habrá celebración el año próximo. Una de los referentes que lo confirmó es Roberto Bigorito, quien es el vicepresidente del Ente Provincial del Río Colorado (EPRC) y sostuvo a una radio local que "finalmente está normalizándose la situación sanitaria, parece que viene aflojando la pandemia, y eso nos permitiría hacer esta fiesta en 2023".
A su opinión, se sumó la postura de la secretaria de Turismo, Adriana Romero, quien afirmó que evaluará con el gobernador pampeano Sergio Ziliotto (Frente de Todos) un festejo vendimial. “Seguramente planificaremos una cita así para el año que viene porque resultaría un atractivo muy importante para nuestra provincia, territorio de los vinos del desierto, de la inmensidad, de la Patagonia y de La Pampa. Nuestra provincia aporta una sonoridad muy especial, una marca muy particular y reconocida: en el mundo, La Pampa es sinónimo de atributos como el turismo rural y el eco turismo", lanzó en declaraciones al diario de la provincia vecina.
Conflicto histórico
Los conflictos entre La Pampa y Mendoza son de vieja data y están vinculados al agua, especialmente al río Atuel que comparten. En 1918, Mendoza hizo unas obras de infraestructura que provocaron que se redujera al mínimo el volumen de agua que entraba a tierra pampeana por el río en común. En 1947, Mendoza terminó de construir la represa El Nihuil y La Pampa la acusó de dejarla sin agua. Tuvo que intervenir dos años más tarde el ex presidente Juan Domingo Perón, para que Mendoza le pasara agua a su vecina provincia, pero eso no ocurrió. En los años 70 continuaron las disputas. La Pampa consiguió un nuevo decreto presidencial que estableció para quedarse con la mitad de las regalías de El Nihuil pero Mendoza no obedeció.
En 1989, luego de la intervención de la Corte Suprema de Justicia, se dio un acuerdo pero los inconvenientes siguieron entre ambas provincia durante los 90 y los 2000. En anuncio de Mendoza sobre la construcción de la megaobra Portezuelo del Viento con los fondos recibidos por el acuerdo hecho con la provincia por los perjuicios que le ocasionó el régimen de promoción industrial encontró a La Pampa nuevamente en pie de guerra.
Como Portezuelo está proyectado sobre el Río Grande, que es un afluente importante del Río Colorado, las cinco provincias que conforman el Coirco (Comité Interjurisdiccional del Río Colorado) pusieron reparos, en especial La Pampa que se opuso firmemente. Como no hay coincidencias sobre Portezuelo, es el presidente Alberto Fernández quien debe decidir qué se hace con la obra. Ahora, Mendoza ya presentó sus pruebas a favor de Portezuelo y La Pampa defenderá su postura en contra.
A fines de 2019, cuando Suárez asumió como gobernador, envió a la Legislatura una modificación a la ley 7722 que prohíbe el uso de algunas sustancias químicas en la minería. El proyecto fue aprobado y producto de esto, se generaron manifestaciones durante días en distintos puntos de la provincia para oponerse a la minería que hicieron retroceder al mandatario mendocino en su decisión. Distintos sectores pampeanos apoyaron a manifestantes de Mendoza, con el argumento de que si el agua de los ríos mendocinos se contaminaban, esto afectaba directamente a La Pampa.
Ahora, se viene otra página: la Vendimia de La Pampa. ¿Tendrá elección de la reina? ¿Será a comienzos de marzo como la edición mendocina?


