Presenta:

Caso Lucas González: se complica la situación de un comisario y 2 oficiales

El juez Martín del Viso hizo lugar al secuestro de los celulares de los oficiales Lucas Varas, Pablo Granara y del comisario mayor Fabián Lencina. Además, rechazó los pedidos de detención e indagatoria que hizo el fiscal Leonel Gómez Barbella por prematuros.
Foto: Archivo
Foto: Archivo

Pasaron casi tres meses del asesinato del joven futbolista de Barracas Central, Lucas González, ocurrido la mañana del 17 de noviembre cuando el joven y tres amigos salieron del entrenamiento y se subieron al Volkswagen Surán del padre de uno de ellos para volver al barrio San Eduardo, de la localidad bonaerense de Florencio Varela.

Tras detenerse en un kiosco, comenzaron a ser perseguidos por un Nissan Tiida, en el que circulaban el inspector mayor, el oficial mayor y el oficial de la Brigada 6 de la Comisaría Vecinal 4D de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, que realizaban tareas de campo, en la intersección de las avenidas Iriarte y Vélez Sarsfield, en el marco de una investigación de la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Delitos Vinculados con Estupefacientes.

Esos policías informaron una persecución y refirieron en la comunicación que los jóvenes iban armados. Les cruzaron el auto para detenerlos y, como lo hicieron sin identificaciones, los menores creyeron ser víctimas de un asalto y decidieron huir.

Fue entonces cuando se produjo una persecución y los efectivos dispararon contra la Suran. Dos tiros atravesaron a Lucas que tras una agonía falleció. Sus amigos fueron detenidos y un día después liberados tras ser sobreseídos por el juez de menores. La causa pasó a la justicia criminal y correccional y tres días más tarde se procedió a la detención de los policías Gabriel Alejandro Isassi, Juan José Nieva y Fabián Andrés López, que fueron procesados con prisión preventiva por el homicidio de Lucas, la tentativa de homicidio agravada y la privación ilegal de la libertad agravada respecto de sus tres amigos, y por el delito de falsedad ideológica. 

Luego de aquel suceso, el fiscal a cargo de la pesquisa, Leonel Gómez Barbella, comenzó a investigar los hechos a fin de dar con los encubridores del crimen y poder determinar quién fue el responsable de plantar un arma réplica en el vehículo de los jóvenes. De la investigación surgió el involucramiento de varios implicados, entre ellos un comisario, y todos terminaron detenidos y procesados por encubrimiento y otros delitos.

El 13 de enero pasado, la Cámara de apelaciones ordenó liberar a dos policías al considerar que no había mérito suficiente para procesarlas o sobreseerlas. Hablamos de Lorena Miño y Soledad Fariña quienes al día de hoy permanecen en libertad, aún luego de que el fiscal presentara un nuevo pedido de procesamiento tras recibir una pericia. 

El magistrado entendió que aún no se encuentran anexados en el expediente los resultados finales y concluyentes del estudio de ADN practicado.

Así las cosas, el fiscal solicitó nuevamente se ordene la inmediata detención respecto de Verónica Gabriela Andraca de la División de Asuntos Penales y Contenciosos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, a los efectos de recibirle declaración indagatoria. Asimismo, idénticas medidas postuló sobre el Comisario Mayor Fabián Lencina, de la Jefa de División de la Dirección de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Justicia y Seguridad, la abogada Silvia Alejandra Ozón y los Oficiales Primeros Pablo Daniel Granara y Lucas Damián Evaristo Varas.

Al rechazar el planteo el juez Del Viso manifestó que todo cuanto se dijo tiene por objeto dejar al descubierto las dificultades probatorias que deben enfrentarse en la encuesta, ya que para dilucidar la participación de quienes se encuentran procesados, como analizar las convocatorias de quienes el Fiscal propone la detención, “se hace necesario acudir a una multiplicidad de pruebas indiciarias que solo pueden evaluarse de manera conjunta, y en este sentido el volumen del cuadro probatorio reunido complica las cosas, pues la tarea busca revelar, en definitiva, un escenario que desde el inicio fue manipulado y así trasladado al juzgado que tomó el caso en primer lugar”.

En su dictamen, el fiscal considera que “es dable destacar que la abogada institucional de guardia Dra. Verónica ANDRACA se trasladó inmediatamente al lugar de la incidencia y fue resorte constante del personal policial, asistiéndolos técnicamente y brindándoles acompañamiento durante todo el desarrollo de las diligencias de rigor”.

De este modo reitera su pedido de detención e indagatoria y resalta que actuación de cada uno de los imputados presenta un designio común: la “finalidad de obtener sin ambages la impunidad para los integrantes de la fuerza ya procesados que, desde los albores del suceso, aparecían al menos sospechados de un actuar ilegítimo. Las colaboraciones de las letradas del cuerpo de abogados de la Policía de la Ciudad deben ser incluidas dentro de este actuar corporativo y mancomunado resaltado por los integrantes de la Cámara”.

Así las cosas, el magistrado entiende que aún no hay prueba suficiente ya que ninguno de los informes acompañados por la DATIP -todos preliminares excepto uno- da cuenta de una comunicación o un llamado que realmente llame la atención entre los usuarios de los teléfonos secuestrados y las letradas.

Las comunicaciones 

En ese orden, el tribunal advierte un solitario llamado que Fabián Alberto Du Santos mantuvo con “Dra Andraca Juridico” el 27 de noviembre de 2021 a las 3.44.48hs pm (15.44.48hs), “esto era, igualmente, bastante tiempo después de ocurridos los hechos que se investigan. De todas maneras, no concita interés alguno ya que las constancias del legajo sugieren que el contacto obedecería más bien a la orden de detención que este juzgado dispuso sobre Du Santos justamente el día anterior”. Asimismo expresa que esto es independiente de los que puedan arrojar los estudios finales de los dispositivos que hasta hoy fueron secuestrados y asegura que la presencia de Andraca no está en discusión.

Según se advierte en el dictamen por dichos del fiscal, las consideraciones apuntadas permiten colegir que el operativo estuvo bajo el mando del Comisario Mayor Fabián Lencina y aquí es imposible obviar la relación que existe entre las comunicaciones que mantuvo el nombrado con el Comisario Santana quien en su propia declaración indagatoria manifestó que permanentemente informaba a Lencina del progreso del procedimiento y que su presencia hasta el final del operativo obedecía a “pasar parte” a su director.

Ambos eran quienes revestían los rangos de mayor jerarquía policial dentro de la Comuna 4 y la magnitud de dicho procedimiento donde se montó una puesta en escena falaz no podía pasar inadvertida por el director policial Fabián Lencina como jefe zonal. “Claro es que las directivas tendientes a impedir o recabar cualquier registro fílmico o gráfico sobre lo ocurrido -sin orden judicial- y particularmente las pruebas que indican la manipulación del operativo no pudieron ser, no solo sin su conocimiento, sino sin su orden”.

En lo que hace a Pablo D. Granara como Lucas D. Vara , el fiscal Gómez Barbella asegura que estaban en posesión de información sobre las acciones delictivas que se pergeñaron, para encubrir la trama que complicaba al personal policial de la Comuna Vecinal 4, específicamente a Juan José Nieva, Gabriel Alejandro Isassi y Fabián Andrés López, aunque omitieron en su carácter de funcionarios policiales denunciarlos a las autoridades judiciales competentes. 

La DATIP consignó los siguientes diálogos en el celular incautado a Héctor Claudio Cuevas en el que se ha destacado el Chat N° 141 con el usuario agendado como “Pablo 2”. El día 18 de noviembre de 2021, a las 18.32.25 horas, “Pablo 2” le refirió a Cuevas: “Quó onda gordo, te van a prender fuego la comisaria”, a lo que le contestó: “Nos prenden fuego el rancho”. Sin solución de continuidad, el interlocutor identificado como “Pablo 2” le preguntó si estaba en la Comisaría Vecinal y Cuevas le respondió afirmativamente.

Seguidamente, “Pablo 2” le hizo un comentario respecto al suceso aquí ventilado, ante lo cual Cuevas le respondió: “Lo que hicieron los polis no tiene nombre”; “unos dementes”; “Encima le ponen una pistola de juguete”; “Dejate de joder”. Luego de un breve intercambio sobre el origen de los policías involucrados, “Pablo 2” le refirió: “En estos momentos tienen que estar en Paraguay”, a lo que Cuevas contestó: “Yo fui el primero en llegar” y "Vi todo lo que hicieron”.

Asimismo, se observa que luego de un intercambio de mensajes de audios entre ambos -a los que no se pudo acceder por haber sido intencionalmente borrados-, “Pablo 2” le dijo con estas palabras: “Hasta la chota” (18/11/2021 a las 6:57:59 hs. PM), a lo que Cuevas contestó “Si si” (18/11/2021 a las 6:58:14 hs. PM), “Mal” (18/11/2021 a las 6:58:16 hs. PM), “Era imposible dibujar eso” (18/11/2021 a las 6:58:36 hs. PM).

Con esta información se solicitó también la detención, indagatoria y secuestro de los celulares al manifestar que debe valorarse en sus perjuicios que Pablo Granara, Lucas Varas y Fabián Lencina borraron gran cantidad de conversaciones de interés para esta causa (los primeros dos en su intercambio con el Principal Héctor Cuevas y el último con Daniel Santana), tal como surge del análisis confeccionado por la DATIP. Y se le suma que el primero de los nombrados (Granara) en el diálogo con Cuevas expresamente hizo referencias a darse a la fuga por parte de los restantes imputados al emitir la frase: “En estos momentos tienen que estar en Paraguay”.

“Estas posturas son demostrativas de fuertes y concretos indicios en que intentarán destruir, modificar, ocultar o suprimir elementos de prueba y de abandonar el país o permanecer ocultos”, sostuvo el representante del Ministerio Público Fiscal.

Al postular su rechazo a detenerlos e indagarlos el magistrado aceptó el secuestro de los celulares para requisarlos y advirtió no obstante lo dicho acerca de la verosimilitud en el derecho interrogados. Es cierto que se obtuvo una conversación que Héctor Claudio Cuevas mantuvo con Lucas Damián Evaristo Varas (agendado como “La Grano”) el 17 de noviembre de 2021 a partir de las 20.52hs, y otra con Pablo Daniel Granara (agendado como “Pablo 2”) el 18 de noviembre de 2021 a partir de las 18.32hs.

Al repasar las charlas se advierte que Varas reconocería haber estado presente en el sitio donde se produjeron los disparos que Isassi, Nieva y López dirigieron contra sus víctimas, pues señala haber oído cinco detonaciones (“Yo escuché 5”) además de explicar que una persona a la que llama “milla” estuvo en la esquina de una garita aparentemente cortando algo, quien le contara “su versión desparramó mierda para los tres” cuando una “abogada” fuera a hablar con él. 

"Tampoco puede pasarse por alto que la eliminación de algunas imágenes y audios del dispositivo analizado preliminarmente, conforme subraya el Fiscal, justifica el secuestro de los celulares que utilizarían (particular/es y POC) el oficial primero Lucas Damián Evaristo Varas y el oficial primero Pablo Daniel Granara habilitándose la requisa personal de ambos siempre y cuando no decidieran entregarlos voluntariamente para ser analizados mediante el sistema UFED.