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Alberto Fernández ya dio un paso: ¿saltará con el acuerdo con el FMI?

El Frente de Todos sigue siendo ese espacio frentista donde cada uno interpreta de manera diferente cuál sería la salida al laberinto en el que se encuentra. Sin embargo, y a pesar del propio presidente, algunos de sus integrantes, miembros del nonato albertismo, ya tienen un plan.
Foto: Télam
Foto: Télam

A pesar de la desconfianza que provoca el propio Alberto Fernández, que deja hacer pero luego pone un abrupto freno de mano, el nonato albertismo se entusiasma con pequeños gestos, algunos avances, y ayer fue una de esas noches donde todos se miraban y preguntaban, "¿vjste que hizo el presi?".... 

No había tomado ninguna decisión de Gobierno trascendente ni nada por el estilo. Simplemente aceptó la invitación de un grupo de estudiantes que armó una corriente universitaria que pretende competir con La Cámpora en la Universidad Nacional de La Plata. Para lo que están acostumbrados los albertistas, eso fue toda una "osadía". 

Este frente, que aún es más que embrionario, y deberá pasar "los rostros" que podrá poner la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuando lo acompañe en el discurso ante la Asamblea Legislativa, también tiene por delante otro desafío ejecutivo. La decisión que adoptó su ministro más emblemático, Juan Zabaleta, quien ya anunció que no darán más planes. "No armaremos un expediente más para que cobren por ventanilla. Se le darán herramientas, capacitación y orientación laboral en varias ramas que ya están demandando mano de obra", dijeron en el entorno del intendente de Hurlingham en uso de licencia. 

El tándem que componen Zabaleta y Gabriel Katopodis suele ser apoyado y ampliado por Jorge Ferraresi. El ministro de Obras Públicas y el de Tierra y Hábitat se complementan con el de Desarrollo Social no solo por ser compañeros de Gabinete, sino porque entienden la importancia territorial. Los tres son jefes comunales en uso de licencia. 

"Después del cierre con el Fondo Monetario Internacional y la aprobación parlamentaria se abre una oportunidad más. La gente quiere que haya acuerdo y todos los que le tiren piedra estarán en contra de la sociedad", le dice un consultor que suele hablar con la dupla Zabaleta - Katopodis. 

Ese relanzamiento virtual por esa hendija que le dejara abierta el optimismo de una "nueva oportunidad", será acompañada por acuerdos puntuales y por actividad para promocionar ese tan anhelado "empalme" del plan social al trabajo formal. Mientras tanto, los que no lo puedan lograr, seguirán siendo asistidos y tendrán al alcance herramientas y maquinarias para empezar emprendimientos que están muy demandados en la actualidad, como lo relacionado con la gastronomía, el mantenimiento del hogar y la construcción.

Tras confirmar que el presidente querrá ir por un nuevo mandato más, algunos creen que pueden convencer a Sergio Massa para que lo acompañe y luego ser él quien lo reemplace. Las dudas sobrevuelan y hasta ahora, más allá de las conversaciones más o menos frecuentes que mantienen, no logró convencer a ninguna de las partes. 

"Sin un posicionamiento fuerte en la provincia de Buenos Aires, nada podrá ejecutarse", le reclaman, palabras más, palabras menos, en cada encuentro en el que participan los armadores del nonato albertismo. Inclusive, en una de estas charlas,  le insistieron al ministro de Desarrollo Social que se anime a lanzar no sólo una línea interna, sino una candidatura que homogenice un proyecto nacional. Zabaleta no se entusiasma, pero tampoco hizo lo que hacía antes, de hacerlo callar por "loco".

Para conocer un poco más lo que se supone es una mala relación entre el gobernador y Máximo Kirchner es que Fernández aprovechó su visita a La Plata para pasar por el despacho del gobernador. Sabe que "Kici" ya no es el preferido de la vice, y cree que puede tender un puente ante la puja que tiene con el hijo de los dos presidentes, quien había dejado trascender que iba a propiciar un desdoblamiento electoral en la Provincia porque no creía en la suerte futura del Frente de Todos.  

En su actividad con los estudiantes de la UNLAP, un veterano platense sugirió que le preguntaran al presidente por el diploma de su vice, quien cursó en esa casa de altos estudios. Por ahora, la inquina no llegó a ese nivel. Y en todo momento Fernández abogó por mantener la unidad del espacio.