Tensa calma en el cierre de listas del PJ de Máximo Kirchner
Finalmente, no hubo ninguna “sorpresa” ni “cisne negro” en la conformación de las listas internas para presidir los consejos del partido Justicialista en los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires.
“No se define nada. Para dentro de dos años puede pasar cualquier cosa. Venimos de dos elecciones desgastantes y nadie quería poner nada para un partido que luego lo cierran bajo siete llaves”, le dijo a MDZ uno de los referentes más importantes de la conducción partidaria.
Durante toda la semana se difundió la posible crisis que podría provocar esta interna, que no tiene nada que ver con la conducción o no de La Cámpora en la provincia de Buenos Aires o el propio Máximo Kirchner.
La noche terminó mucho más tranquila y menos traumática que lo que muchos suponían y casi en ningún distrito “importante” habrá interna. Las listas de unidad surgieron por “sentido común, no por imposición”, confiaron en las cercanías del actual presidente del Congreso del partido, Fernando Espinoza.
Si bien las negociaciones fueron muchas, nadie creía que la sangre llegaría al río. Ni siquiera que alguien saliera magullado. Pero, las miradas y las expectativas que genera por su estilo silencioso y sin segunda vuelta el hijo de los dos presidentes, disparaba todo tipo de consideraciones.
Hubo unidades sorprendentes como la que se consiguió en Tigre. Allí el presidente del partido será Martín Gianella, hermano de Carlos, uno de los voceros más cercanos de Daniel Scioli cuando era gobernador pero, en esa localidad, prefirió la familia prefirió cerrar filas con Julio Zamora. Hay peleas y rencores que nunca cierran con Sergio Massa, quien dio su visto bueno para que todo concluyera en paz.
Las únicas localidades en las que hasta el momento habrá interna será en Tres de Febrero y San Miguel. Esto se produce por confluencia de factores y el vacío que dejaron los 24 años de Hugo Curto con su férrea conducción. En su representación quedó el funcionario del Ministerio de Salud y ex ministro Alejandro Collia, que corre con desventaja frente a la lista del camporista Juan Debandi y la otra opción de Horacio Alonso, el interventor de OSDEPYN. En San Miguel, se anotó una lista encabezada por Juan José Castro, donde se fusionan el albertismo y La Cámpora, para competir contra el peronismo local de Franco La Porta.
En Hurlingham, Juan Zabaleta dividió los cargos con La Cámpora. El presidirá el partido, acompañado por los referentes del Movimiento Evita, mientras que los seguidores de Martín Rodríguez tendrán más incidencia en la de congresales provinciales.
En General San Martín, en tanto, Gabriel Katopodis continuó con su corrimiento local y dejó en su lugar a su sucesor en la intendencia, Fernando Moreira. Para que no hubiera problemas, cedió la vicepresidencia a su aliado camporista local, Lauro Grande, provocando la “ofensa” del Movimiento Evita que no quiso ningún cargo. Las relaciones con Leonardo Grosso no quedaron bien luego de que este ingresara a la lista de concejales casi con fórceps y luego pidiera licencia.
Finalmente, en su distrito natal, San Isidro, el jefe de gabinete de Alberto Fernández, Santiago Cafiero, no tuvo que sufrir como lo hizo en el cierre de las PASO y pudo consensuar una lista de unidad con Teresa García y propusieron a un referente cercano a la senadora provincial, José Luis Casares como candidato a presidente del partido.


