FMI: Argentina deberá rendir examen cada tres meses para evitar el default
Claudio Loser tiene razón. El ex director gerente para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo en las últimas horas que "cada tres meses la Argentina va a tener que salvarse del default"; y no faltó a la verdad. Dura o no, esa será la situación del país cada trimestre de los próximos 10 años, luego de la firma del acuerdo de Facilidades Extendidas que en estas horas se define con el organismo que maneja Kristalina Georgieva.
El argentino que más lejos llegó en el Fondo, conoce palmo a palmo al organismo; y, aunque ya retirado de esas funciones, tiene las mejores fuentes posibles en Washington. Y sabe de que se trata seguir el día a día un acuerdo de este tipo, en un caso complicado como el argentino. Sabe Loser que los técnicos del Fondo que tengan a su cargo la fiscalización del cumplimiento de las metas, será controlada con nivel de relojería que pocas veces fue aplicada por los técnicos; por una razón puntual: no quiere ninguno de los responsables quedar como flexible o poco ejecutivo en un caso con pocas probabilidades de éxito (es la verdad) como el que se está cerrando en estos tiempos.
En consecuencia, los hombres y mujeres que manejan la norteamericana Julie Kozac y el venezolano Luis Cubeddu (la directora adjunta para el Hemisferio Occidental y el responsable máximo del caso argentino), controlarán cada tres meses en Buenos Aires (eventualmente en la sede de Washington), si el país cumplió las metas fiscales, monetarias, cambiarias, inflación, recaudación y crecimiento; y emitirán un severísimo informe en cada final de misión.
Ese "paper" será luego carne de análisis exhaustivo en el escritorio personal del brasileño Ilan Goldfjan, quién deberá dar el veredicto fiscal sobre su cumplimiento o incumplimiento. El ahora director gerente para el Hemisferio Occidental (el cargo que detentó Loser hace casi una década y media), será quién levantará o bajará el pulgar sobre la economía argentina y la vigencia del Facilidades Extendidas. Cada tres meses. ¿Cuándo caería el acuerdo ante el incumplimiento? Según el estatuto del Fondo, dos trimestres consecutivo de incumplimiento alcanzarían. Luego se abriría una renegociación. Sin embargo, en el caso argentino, sería aún antes.
La gran pregunta, más política que económica ante este panorama, es si la coalición gobernante soportará la llegada trimestral de los duros fiscalizadores; que cada tres meses tendrá el poder de determinar el éxito y el fracaso del plan económico argentino. Reconocer esta realidad inevitable (si se firma el acuerdo), que hombres y mujeres del Fondo provenientes de Washington controlen los números del oficialismo para fiscalizar si las cosas marchan bien o mal a los ojos de la sede del organismo; es, simplemente, para el "kirchnerismo" inevitable.
El equipo económico está tranquilo. Si todo sale como el Ejecutivo planea, aun con las tormentas de las últimas horas, el acuerdo podría firmarse eventualmente en marzo, con lo que las primeras misiones trimestrales podrían concretarse entre julio y agosto; para verificar lo que suceda en el segundo trimestre del año. Luego se concertarían entre octubre y noviembre y luego entre enero y febrero del 2023.
Como para que haya problemas habría que incumplir las metas durante dos trimestres consecutivos; recién podría haber dificultades de continuidad, y en consecuencia mayores presiones desde el Fondo, en el 2023. Esto implica que durante este año la relación bilateral no sufriría problemas; pero que en el año electoral habría dificultades si no se cumplen las metas. Como Guzmán descarta que lo que se firmaría este año es absolutamente cumplible (un desequilibrio fiscal del 2,5%); si hubiera problemas recién aparecerían en el segundo semestre del año próximo. Lejos en el tiempo, pero coincidentes con el programa electoral donde el oficialismo jugará su continuidad.


