El poder dentro del poder: comienzan los movimientos para un organismo clave en la elección de jueces
Es una puja que no se ve en la superficie, pero que inquieta en Tribunales, Casa de Gobierno y la Legislatura. Se trata de la elección de los integrantes del Consejo de la Magistratura, un organismo invisible para la ciudadanía, pero clave a nivel institucional. Es el poder dentro del poder.
El Consejo es presidido por un integrante de la Suprema Corte y este año debe renovarse. José Valerio, afín al oficialismo pero con visión crítica, ocupa el cargo desde el 2020, secundado por Julio Gómez, del ala peronista. Esa puja existe, pero puede ser testimonial porque los otros actores tienen más peso que la Corte en el organismo. De hecho, los partidos políticos y sus allegados pueden conseguir mayoría de manera más sencilla porque en el Consejo hay integrantes del Ejecutivo, de la Legislatura y del Colegio de Abogados, institución que tiene una vida política importante. Justamente los representantes políticos son los que se renuevan primero este año, antes de que comience la rosca en la Corte y entre los jueces.
El Gobierno dio el primer paso en el proceso de renovación de los integrantes. Ahora Marcelo D'agostino será el consejero titular y Víctor Ibáñez el suplente; es decir, un enroque de la representación actual. El "binomio", además, es un ejemplo de la forma de repartir el poder en el oficialismo. D'agostino responde a Cornejo e Ibáñez a Suarez. Es más, son los dos candidatos que cada uno tiene para ocupar cargos altos en Tribunales y que, se especula, entrarán en tensión cuando se abra alguna vacante en la Suprema Corte.
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Suarez quiere que su amigo Ibáñez sea ministro del máximo Tribunal; todo en caso de que haya una vacante (el retiro de Pedro Llorente podría ser el momento). Cornejo apuntala a D'agostino. La variable de paz sería que haya dos vacantes o que, como también se menciona, el actual subsecretario de Justicia se transforme en Procurador de la Corte, es decir, jefe de fiscales. Estratégicamente es el cargo más importante de Tribunales, pues a nivel operativo el Jefe de los Fiscales tiene más poder que un ministro de la Corte. A Cornejo le interesa de manera particular porque allí fue donde más reformas ejecutó. El acuerdo táctico y tácito entre Cornejo y Suarez supone mantener las reformas impulsadas por el actual senador nacional y también la estructura de poder elaborada en ese período. Pero el Gobernador tiene también sus propios planes para el "Palacio" donde se debería impartir justicia. Y hay algunos referentes que operan hacia ese camino.
Los representantes legislativos en el Consejo también deben renovarse y genera algún problema para la UCR y el PJ porque deben elegir a alguien en medio de las tensiones internas que tienen esos partidos. Silvia Stocco y Adrián Reche son los que integran, por el peronismo y Cambia Mendoza respectivamente, en el Consejo. Este mes deberían elegir a los reemplazantes, justo cuando también comenzarán a debatir internamente las autoridades de bloque.
En la Suprema Corte la elección no será sencilla, como no ha ocurrido desde que se hizo pública la división que tiene el Tribunal. Hoy José Valerio es el presidente del Consejo. Es un juez formado en Tribunales, con afinidad radical y nombrado por Cornejo. Pero tiene visión crítica del sector. Incluso el año pasado hizo un intento por presidir el Tribunal y hasta sonó la idea de una alianza con el sector díscolo de la Corte. La sucesión de Valerio en la presidencia del Consejo aún no está definida, pues en el cuarto piso de Tribunales hay otras urgencias en espera de ser resueltas. Los magistrados también tendrán que elegir este año. En el caso de los abogados, el mandato de Pablo Teixidor y Lucas Massoni vence en 2023.
El Consejo de la Magistratura elabora las ternas para designar jueces. Es un organismo poco visible, pero clave y, en los últimos años, más. Para ilustrarlo alcanzan algunos datos. En la gestión de Alfredo Cornejo se designaron cerca de 100 jueces o fiscales; el doble que en gestiones anteriores. El Consejo elige ternas (con mecanismos académicos y técnicos) y el Gobernador elije. La influencia del exmandatario excedió su permanencia en el cargo y es allí donde se entienden las razones de la capilaridad en el poder: no solo importa el control del ejecutivo, sino tener llegada a la Legislatura, la justicia y hasta los colegios profesionales.



